DICCIONARIO MÉDICO
Rabdomiólisis
La rabdomiólisis es el proceso de destrucción del tejido muscular estriado que libera su contenido intracelular, entre otras sustancias mioglobina, creatina-quinasa y potasio, hacia la circulación sanguínea. No es una enfermedad única, sino la vía final común de mecanismos lesivos muy distintos sobre la fibra muscular. El nombre une tres raíces griegas: ῥάβδος (rhábdos, vara), en alusión a las estrías del músculo esquelético; μῦς (mys), músculo; y λύσις (lysis), disolución. Curiosamente, mys nombraba en griego clásico tanto al músculo como al ratón, la misma asociación que dio origen en latín a musculus, "ratoncillo", de donde procede nuestra palabra músculo. Se cree que la analogía nació al observar cómo el bíceps se desliza bajo la piel del brazo, con un movimiento que recordaba a un pequeño roedor en fuga. Documentado en inglés desde 1959, el término es en sí mismo un neologismo del siglo XX. Designa un proceso, no una entidad clínica fija: cualquier agresión capaz de romper la membrana de la fibra muscular (el sarcolema) puede desencadenarlo, ya sea por traumatismo directo, por fallo energético de la célula o por alteración de la regulación del calcio intracelular. La vía final es siempre la misma: la lesión del sarcolema permite la entrada masiva de calcio a la célula muscular, lo que activa enzimas que degradan las proteínas contráctiles y conduce a la necrosis de la fibra. El contenido intracelular, normalmente confinado, pasa entonces al torrente sanguíneo: mioglobina, creatina-quinasa, potasio, fósforo y ácido úrico entre otros componentes. Entre esas sustancias, la mioglobina concentra el mayor interés fisiopatológico. Filtrada por el riñón, puede precipitar dentro de los túbulos renales formando cilindros que los obstruyen, y ejerce además un efecto tóxico directo sobre las células tubulares. A eso se suma la vasoconstricción renal que provocan algunos productos de la degradación muscular. Los tres mecanismos combinados explican por qué el riñón es el órgano que con más frecuencia sufre las consecuencias del proceso. Los mecanismos desencadenantes se agrupan de forma clásica en dos grandes categorías: traumáticos, como el aplastamiento de masas musculares, y no traumáticos, que incluyen el sobreesfuerzo físico, ciertos fármacos y tóxicos, infecciones, alteraciones metabólicas y miopatías hereditarias. Ya en 1959, Korein y sus colaboradores propusieron una división parecida entre formas de esfuerzo y formas ajenas al esfuerzo, una clasificación que sigue empleándose con matices. Dentro de las causas hereditarias se distinguen, según el mecanismo bioquímico afectado, defectos del metabolismo energético (glucogenosis, alteraciones de la betaoxidación de ácidos grasos), miopatías estructurales y trastornos de la regulación del calcio en la fibra muscular, como la hipertermia maligna. Ya en 1908, el terremoto de Mesina dejó constancia médica de insuficiencia renal tras aplastamientos masivos, y la Primera Guerra Mundial aportó observaciones similares en heridos de guerra. La descripción que fijó el cuadro con detalle llegó después. En 1941, durante los bombardeos de Londres, los médicos Eric Bywaters y Desmond Beall documentaron cinco casos de pacientes atrapados entre escombros que, tras ser liberados, desarrollaron shock e insuficiencia renal progresiva. De ahí procede el nombre alternativo de síndrome de Bywaters para la forma traumática del cuadro. La rabdomiólisis no equivale a miopatía ni a miositis. Una miopatía es una alteración estructural o funcional crónica del músculo, y una miositis es su inflamación; ambas pueden, en determinadas circunstancias, desencadenar un episodio de rabdomiólisis, pero ninguna de las dos se define por la destrucción masiva y aguda de la fibra muscular que caracteriza a esta última. Tampoco toda elevación de la creatina-quinasa en sangre constituye una rabdomiólisis: existen elevaciones leves y aisladas de esa enzima, sin liberación relevante del resto del contenido celular, que los especialistas distinguen con el nombre de hiperCKemia. Del griego rhábdos (vara, en referencia a las estrías del músculo), mys (músculo) y lysis (disolución). El término se documenta en inglés desde 1959. No. El síndrome de aplastamiento es la forma traumática de rabdomiólisis, descrita por Bywaters y Beall en 1941, con shock e insuficiencia renal como componentes añadidos. La rabdomiólisis en sí es un proceso más amplio, que también puede tener origen no traumático. Porque la mioglobina liberada se filtra por el riñón, donde puede obstruir los túbulos renales, ejercer toxicidad directa sobre sus células y contribuir a la vasoconstricción renal. Los tres mecanismos actúan de forma combinada. No. Existen elevaciones aisladas y leves de esa enzima, conocidas como hiperCKemia, que no implican la destrucción masiva de fibra muscular propia de la rabdomiólisis.Qué es la rabdomiólisis
Mecanismo
Clasificación
Un poco de historia
Diferenciación con otras entidades musculares
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra rabdomiólisis?
¿Es lo mismo que el síndrome de aplastamiento?
¿Por qué afecta especialmente al riñón?
¿Cualquier elevación de creatina-quinasa indica rabdomiólisis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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