DICCIONARIO MÉDICO

Reflejo axónico

El reflejo axónico es la respuesta local que se produce cuando el impulso generado en una rama de un axón sensitivo se propaga en sentido inverso hacia otra rama del mismo axón y activa directamente un vaso sanguíneo, una glándula sudorípara o un músculo piloerector, sin pasar por ninguna sinapsis ni por el sistema nervioso central. El nombre resulta, en cierto modo, engañoso: un reflejo, por definición, necesita un centro que integre la señal, y aquí no lo hay.

Qué es el reflejo axónico

Todo arco reflejo exige, como mínimo, una sinapsis: el punto donde una neurona transmite la señal a otra, casi siempre en la médula espinal o en un ganglio. El reflejo axónico incumple esa condición desde el principio. La señal nace en un extremo periférico de un axón sensitivo, una terminación nociceptiva de la piel, por ejemplo, viaja primero en el sentido habitual hacia el sistema nervioso central y, al llegar al punto donde ese mismo axón se ramifica, una parte de la corriente se desvía y recorre en sentido contrario otra de sus ramas periféricas. A ese cambio de sentido se le llama conducción antidrómica, y es lo que permite que el efecto se produzca sin que la señal haya llegado nunca a la médula.

De Stricker a Lewis: cómo se llegó al concepto

El fenómeno se observó antes de tener nombre. En 1876, el fisiólogo vienés Salomon Stricker estimuló eléctricamente las raíces dorsales del nervio ciático de un perro y registró un enrojecimiento inmediato de la piel correspondiente: una vasodilatación que no encajaba con ningún reflejo conocido, porque las raíces dorsales solo llevan fibras sensitivas y la señal no podía haber pasado por la médula. William Bayliss confirmó y precisó la observación en 1901, y acuñó el término antidrómico para describir esa conducción en sentido inverso. El fisiólogo John Newport Langley empleó por primera vez la expresión reflejo axónico hacia 1900, referida entonces a las fibras preganglionares del sistema simpático.

El ejemplo que hizo popular el concepto llegó después, de la mano del cardiólogo británico Thomas Lewis. En la década de 1920, Lewis describió la reacción cutánea que sigue a un rasguño o una quemadura leve: una línea roja inmediata, un halo de enrojecimiento que se extiende varios centímetros más allá del punto lesionado y, por último, una roncha. A ese conjunto lo llamó la respuesta triple, y explicó el halo intermedio, el que más se extiende, precisamente por un reflejo axónico: la rama antidrómica libera sustancia P y péptido relacionado con el gen de la calcitonina en la piel vecina, y ambos dilatan directamente los vasos.

Del enrojecimiento a la piel de gallina

Sudor y vello entran también en el reparto de efectores. Las mismas ramas antidrómicas pueden alcanzar una glándula sudorípara o un músculo piloerector, y producir sudoración o piel de gallina alrededor de un punto estimulado, sin que la señal haya recorrido ningún trayecto central.

Preguntas frecuentes

¿Es el reflejo axónico un verdadero reflejo?

No, no en sentido estricto. Le falta el elemento que define a cualquier reflejo, la sinapsis en un centro integrador, así que se trata más bien de una respuesta local del propio axón que de un reflejo en el sentido clásico del término. El nombre se conserva por tradición histórica, no por precisión anatómica.

¿Cómo se forma la roncha de la respuesta triple?

Las mismas terminaciones que liberan sustancia P activan además a los mastocitos vecinos, que descargan histamina. La histamina aumenta la permeabilidad de los capilares, el plasma sale hacia el tejido y se forma el habón, la última de las tres fases descritas por Lewis.

¿Qué relación tiene con el reflejo autonómico?

Ninguna en sentido estricto, aunque comparten efectores. Un reflejo autonómico siempre pasa por un ganglio y, casi siempre, por un centro del sistema nervioso central; el axónico se agota en la periferia, en las ramas del propio axón sensitivo, sin que exista ninguna sinapsis de por medio. Los dos pueden activar los mismos vasos o las mismas glándulas sudoríparas, y de ahí la confusión frecuente entre ambos.

¿Para qué se usa en la práctica clínica?

El fenómeno se aprovecha en pruebas de función nerviosa periférica, como el test cuantitativo del reflejo axónico sudomotor o su variante pilomotora, que miden la extensión de la respuesta provocada alrededor de un punto de estimulación química.

Referencias

  1. Neuroanatomy. Axon Reflex, 2008
  2. PMC. Antidromic vasodilatation and the migraine mechanism
  3. Altmeyers Encyclopedia. Axon reflex
  4. PubMed. Quantitative pilomotor axon reflex test: a novel test of pilomotor function

Entradas relacionadas

  • Axón. Prolongación neuronal que conduce el impulso nervioso, en este caso también en sentido inverso.
  • Reflejo autonómico. Reflejo con ganglio y participación del sistema nervioso central, algo que el axónico no tiene.
  • Sustancia P. Neuropéptido liberado en la rama antidrómica del reflejo axónico.
  • Péptido relacionado con el gen de la calcitonina. Neuropéptido vasodilatador liberado junto a la sustancia P.
  • Habón. Última fase de la respuesta triple de Lewis, por extravasación de plasma.

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