DICCIONARIO MÉDICO

Reflejo de Bainbridge

El reflejo de Bainbridge es el aumento de la frecuencia cardíaca que se produce cuando el retorno venoso hacia la aurícula derecha aumenta y distiende su pared, un mecanismo de efecto opuesto al del reflejo barorreceptor arterial. Actúa, en la práctica, como el contrapeso del sistema que regula la presión en el lado arterial de la circulación.

Qué es el reflejo de Bainbridge

También llamado reflejo auricular, o simplemente efecto Bainbridge, este mecanismo acelera el corazón cuando el volumen de sangre que llega a la aurícula derecha supera lo habitual. No debe confundirse con el reflejo auriculoventricular, expresión que designaría en propiedad un fenómeno distinto, relacionado con la conducción eléctrica entre aurículas y ventrículos, y que no es un sinónimo aceptado de este reflejo.

Receptores de estiramiento y vía vagal

Unos receptores de estiramiento, situados en la pared de ambas aurículas y en la unión de las venas cavas con la aurícula derecha, detectan la distensión que provoca el exceso de retorno venoso. La señal viaja por fibras aferentes del nervio vago hasta el bulbo raquídeo, donde se integra junto a otras aferencias cardiovasculares. La respuesta eferente combina dos acciones que normalmente se oponen entre sí: retira el tono vagal sobre el nódulo sinusal y, a la vez, incrementa la descarga simpática, de modo que el corazón se acelera por partida doble.

Hay, además, un componente que no pasa por ningún nervio: la propia distensión mecánica de la pared auricular estira el nódulo sinusal y adelanta su despolarización, un efecto directo que puede explicar hasta un 15% del aumento de frecuencia. El reflejo propiamente dicho, el mediado por el vago, aporta el resto, y puede llegar a acelerar el pulso entre un 40 y un 60%.

Historia: de los perros de Bainbridge a los primates

El fisiólogo británico Francis Arthur Bainbridge describió el fenómeno en 1915, tras infundir suero salino o sangre en la vena yugular de perros anestesiados y comprobar que el pulso se aceleraba incluso cuando la presión arterial no llegaba a subir. Al seccionar el vago, el efecto desaparecía por completo, lo que le permitió concluir que se trataba de un reflejo nervioso y no de una respuesta puramente mecánica del corazón.

Los intentos de repetir el experimento en otros laboratorios no siempre dieron el mismo resultado, y la controversia se prolongó varias décadas. No se resolvió hasta 1955, cuando Coleridge y Linden demostraron que la respuesta, aceleración o, paradójicamente, enlentecimiento, dependía de la frecuencia cardíaca de partida y de la velocidad a la que aumentaba el volumen infundido. La existencia del reflejo en primates, incluido el ser humano, no quedó confirmada de forma convincente hasta la década de 1980, y con una particularidad: es mucho menos marcado que en el perro, probablemente porque en nuestra especie domina con más fuerza el reflejo barorreceptor arterial.

Un reflejo que trabaja en sentido contrario al depresor

El reflejo depresor vigila la presión en el lado arterial, en el cayado aórtico y el seno carotídeo, y frena el corazón cuando esa presión sube. El reflejo de Bainbridge vigila el lado opuesto de la circulación, el venoso y auricular, y acelera el corazón cuando el volumen que llega a él aumenta. Ambos comparten el mismo nervio aferente, el vago, y el mismo centro integrador, el bulbo raquídeo, pero persiguen objetivos contrarios: uno evita que la presión arterial se dispare, el otro evita que la sangre se acumule en las venas.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el reflejo de Bainbridge que el reflejo depresor?

No. Vigilan lados distintos de la circulación y producen efectos opuestos sobre el corazón, aunque comparten el nervio vago como vía aferente.

¿Por qué costó tanto confirmar el reflejo en el ser humano?

Porque en los primeros ensayos, incluido el propio de Bainbridge, la respuesta era inconstante y en ocasiones parecía contradecirse a sí misma. Hasta que Coleridge y Linden identificaron en 1955 las variables que explicaban esa inconstancia, y hasta que en la década de 1980 se documentó de forma sólida en primates, el reflejo se mantuvo como un hallazgo discutido, aceptado en el perro pero incierto en el ser humano.

¿Cuánto puede acelerar el pulso el reflejo de Bainbridge?

Entre un 40 y un 60%, según las estimaciones clásicas, a lo que se suma un efecto mecánico directo sobre el nódulo sinusal de hasta un 15% adicional.

¿Existe un reflejo de Bainbridge inverso?

Sí. Se ha descrito una respuesta contraria, la disminución de la frecuencia cardíaca cuando el retorno venoso desciende de forma marcada, como puede ocurrir en algunas lesiones medulares altas. Se conoce como reflejo de Bainbridge inverso, y su papel exacto sigue siendo objeto de debate en la literatura fisiológica.

Referencias

  1. Encyclopaedia Britannica. Bainbridge reflex
  2. StatPearls, NCBI Bookshelf. Physiology, Bainbridge Reflex
  3. PubMed. The Bainbridge and the reverse Bainbridge reflexes: history, physiology, and clinical relevance
  4. Sociedad Española de Anestesiología (SEDAR). Resumen de artículo: reflejos cardiovasculares

Entradas relacionadas

  • Reflejo depresor. Reflejo barorreceptor arterial que frena el corazón, de efecto opuesto a este.
  • Reflejo del cuerpo carotídeo. Reflejo quimiorreceptor cardiorrespiratorio, de origen distinto al de este.
  • Reflejo oculocardíaco. Otro reflejo cardíaco de origen vagal, desencadenado por la presión sobre el globo ocular.
  • Nervio vago. Nervio que forma la vía aferente y parte de la vía eferente de este reflejo.
  • Reflejo autonómico. Categoría general de reflejos vegetativos a la que pertenece este.

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