DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo oculovestibular
El reflejo oculovestibular es el movimiento ocular que se produce al estimular el aparato vestibular del oído interno, y en la práctica clínica el término designa casi siempre la respuesta obtenida al irrigar el conducto auditivo con agua fría o caliente. Es, junto con el reflejo oculocefálico, una de las dos maniobras que permiten explorar el tronco encefálico en un paciente que no puede colaborar con las pruebas habituales. El nombre convive, casi como sinónimo, con el de reflejo vestibuloocular, que en este diccionario desarrolla el mecanismo cotidiano: el arco de tres neuronas que estabiliza la mirada cada vez que se mueve la cabeza. El procedimiento de irrigación auditiva, con sus tiempos y temperaturas exactas, se explica a su vez en la entrada de la prueba calórica. Lo que interesa aquí es un uso más restringido del término: el que emplean, sobre todo, la neurología y la medicina intensiva al describir la exploración de un paciente que ha perdido la conciencia. Robert Bárány, otólogo vienés de origen húngaro, describió en 1906 el fenómeno y propuso una explicación termodinámica: el agua fría o caliente modifica la densidad de la endolinfa dentro del canal semicircular horizontal y genera una corriente de convección que desplaza la cúpula, como si esta flotara. Por ese hallazgo recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1914. La entrega no fue sencilla. Bárány era entonces prisionero de guerra en Rusia, y solo pudo recoger el premio en persona en 1916, tras la intervención personal del príncipe Carlos de Suecia. En la persona consciente, la irrigación fría produce un nistagmo completo: los ojos se desvían despacio hacia el oído irrigado y luego regresan de golpe, en una fase rápida que corrige el desplazamiento. Esa fase rápida depende de la corteza cerebral. En un paciente comatoso con el tronco encefálico intacto, la corteza no interviene, y lo único que se observa es la desviación lenta y sostenida hacia el oído irrigado, sin corrección posterior. Si tampoco aparece ese movimiento tónico, el hallazgo apunta a una afectación grave del tronco. El Manual MSD recomienda explorar primero el reflejo oculocefálico, la maniobra de girar la cabeza mientras se observan los ojos, más rápida y menos molesta. La prueba con agua fría se reserva para cuando ese primer reflejo está ausente o el cuello no puede movilizarse con seguridad, por ejemplo tras un traumatismo cervical. En sentido estricto, sí: ambos nombran el mismo circuito neurológico. En la práctica, cada término se ha especializado en un contexto distinto. Vestibuloocular se usa más al hablar del mecanismo fisiológico cotidiano, el que estabiliza la mirada al caminar o girar la cabeza. Oculovestibular aparece con más frecuencia en la exploración neurológica del paciente comatoso, ligado en concreto a la prueba de irrigación fría. Robert Bárány, en 1906, quien recibió por ello el Nobel de Fisiología o Medicina de 1914. Son dos pruebas distintas para explorar el mismo circuito. El oculocefálico se obtiene girando la cabeza del paciente; el oculovestibular, irrigando el oído con agua fría o caliente. En la práctica clínica se usan de forma escalonada, no simultánea: primero el oculocefálico, y solo si falta o no puede realizarse, el oculovestibular. Sí, y de hecho es la base de pruebas vestibulares habituales en otorrinolaringología, aunque en ese contexto se le suele llamar simplemente prueba calórica.Qué es el reflejo oculovestibular
Historia
Uso en la exploración del paciente inconsciente
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el reflejo oculovestibular que el vestibuloocular?
¿Quién descubrió este reflejo?
¿En qué se diferencia del reflejo oculocefálico?
¿Puede explorarse en una persona despierta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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