DICCIONARIO MÉDICO
Reforzamiento
En psicología, el reforzamiento es el procedimiento por el que la aplicación o la retirada de un estímulo, contingente a una conducta, aumenta la probabilidad de que esa conducta se repita en el futuro. Es uno de los tres grandes paradigmas del aprendizaje por consecuencias descritos dentro del condicionamiento operante, junto al castigo y a la omisión. Los tres términos de esta familia (reforzador, refuerzo y reforzamiento) suelen usarse de forma intercambiable en el habla corriente, pero cada uno señala algo distinto. El reforzador es el estímulo en sí, la comida, el elogio, el dinero. El refuerzo es la situación concreta en la que ese estímulo se presenta o se retira tras una conducta determinada. El reforzamiento, por su parte, es el nombre del procedimiento general, la categoría de aprendizaje a la que pertenecen todos esos episodios particulares de refuerzo. Esa distinción no es un capricho terminológico. Permite, por ejemplo, hablar de "historia de reforzamiento" para referirse al conjunto acumulado de experiencias de un organismo con las consecuencias de su conducta, algo que no tendría sentido decir con la palabra "refuerzo" en singular. Dentro del reforzamiento como procedimiento se distinguen dos mecanismos. En el refuerzo positivo, la conducta va seguida de la aparición de un estímulo apetitivo. En el refuerzo negativo, va seguida de la retirada de un estímulo aversivo. Los adjetivos "positivo" y "negativo" no aluden aquí a si la consecuencia es agradable o desagradable, sino a si el estímulo se añade o se quita; ambos mecanismos, pese al nombre del segundo, tienen el mismo efecto: hacen más probable que la conducta se repita. El reforzamiento se distingue así del castigo, que reduce la probabilidad de una conducta, y de la extinción, que consiste en dejar de reforzar una conducta que antes sí lo era. La extinción comparte con el reforzamiento el mismo estímulo, pero invierte su papel: lo que antes seguía a la conducta y la fortalecía, ahora simplemente deja de aparecer. La idea de que las consecuencias moldean la conducta se remonta a la ley del efecto de Edward Thorndike, formulada en 1898 a partir de sus experimentos con gatos encerrados en cajas de resortes: el animal aprendía, por ensayo y error, a accionar el mecanismo que le permitía salir y alcanzar la comida, y tardaba cada vez menos en lograrlo. Cuarenta años después, en 1938, B. F. Skinner sistematizó y amplió esas ideas en La conducta de los organismos, donde acuñó el término "condicionamiento operante" y trasladó al inglés "refuerzo" (reinforcement) como nombre técnico del proceso. Ese término inglés, a su vez, no nació con Skinner. Procede de la traducción de 1927 de las conferencias de Ivan Pávlov sobre los reflejos condicionados, a cargo de G. V. Anrep, que empleó reinforcement para verter el concepto ruso del refuerzo alimentario que Pávlov administraba tras el estímulo condicionado en sus experimentos con perros. Skinner tomó prestado ese vocabulario pavloviano y lo aplicó a un tipo de aprendizaje distinto, el que depende de las consecuencias de una conducta voluntaria y no de la asociación entre dos estímulos. En español, "reforzar" procede del bajo latín refortiare (de re-, intensivo, y fortis, "fuerte"), y figura documentado en los diccionarios académicos desde 1737, mucho antes de que la psicología le diera su sentido técnico actual. No toda conducta reforzada recibe el estímulo cada vez que se emite. La pauta con la que se administra el reforzamiento (siempre, tras cierto número de respuestas, tras cierto tiempo) se conoce como programa de reforzamiento, y su estudio sistemático es obra sobre todo de Charles Ferster y del propio Skinner. Cada pauta produce un patrón de conducta distinto y una resistencia distinta a la extinción cuando el reforzamiento cesa. No exactamente. El refuerzo es la aplicación concreta de un estímulo tras una conducta; el reforzamiento es el procedimiento general al que pertenecen todos esos episodios. En el uso cotidiano suelen intercambiarse sin problema, pero la distinción es relevante en el análisis técnico de la conducta. De la traducción inglesa de 1927 de las conferencias de Pávlov, obra de G. V. Anrep, que usó reinforcement para el estímulo que Pávlov administraba tras la señal condicionada. Skinner adoptó después ese mismo término para el condicionamiento operante, aunque el mecanismo que describe es distinto del pavloviano. No, y es una confusión frecuente. El castigo reduce la probabilidad de una conducta; el reforzamiento negativo, aunque implique la retirada de un estímulo desagradable, la aumenta. Ambos pueden coincidir en la retirada o la aparición de un estímulo aversivo, pero producen efectos opuestos sobre la conducta. Charles Ferster y B. F. Skinner, cuya obra conjunta de 1957, Schedules of Reinforcement, sigue siendo la referencia clásica sobre cómo la pauta de administración del reforzamiento moldea el patrón de la conducta. Sí, en este sentido técnico. Fuera de la psicología, "refuerzo" se usa en medicina con otros significados que no guardan relación con este, como la dosis de refuerzo de una vacuna o el refuerzo acústico en ecografía.Qué es el reforzamiento y en qué se diferencia del refuerzo
Reforzamiento positivo y negativo
Origen del concepto y del término
Programas de reforzamiento
Preguntas frecuentes
¿"Refuerzo" y "reforzamiento" significan lo mismo?
¿De dónde viene la palabra "refuerzo" en psicología?
¿El reforzamiento negativo es lo mismo que el castigo?
¿Quién estudió los programas de reforzamiento?
¿Es un concepto exclusivo de la psicología?
Referencias
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