DICCIONARIO MÉDICO
Refuerzo secundario
El refuerzo secundario es un estímulo que adquiere capacidad reforzante al asociarse de forma repetida con un refuerzo primario, o con otro refuerzo secundario ya establecido. A diferencia del refuerzo primario, su valor no es innato, sino aprendido. El dinero no alimenta ni protege del frío por sí mismo, y sin embargo funciona como uno de los refuerzos más potentes en cualquier sociedad humana. Su capacidad reforzante procede de haberse emparejado, una y otra vez, con el acceso a comida, vivienda o cualquier otro bien que sí satisface necesidades directas. Los elogios, las calificaciones escolares, un aplauso o el sonido de una campanilla funcionan de la misma manera: no tienen valor biológico intrínseco, pero lo adquieren por la historia de asociación de cada individuo con ellos. Esa dependencia de la historia personal explica por qué un mismo objeto puede ser un refuerzo secundario potente para alguien y prácticamente indiferente para otra persona con una trayectoria de aprendizaje distinta. Un adiestrador de perros que empareja el clic de un dispositivo con la entrega inmediata de comida consigue, tras un número suficiente de repeticiones, que el propio clic funcione como refuerzo sin que la comida tenga que llegar cada vez. La prueba experimental más citada procede de un estudio de 1936. John B. Wolfe entrenó a chimpancés para que introdujeran fichas de póquer en una máquina expendedora que él bautizó como Chimp-O-Mat, la cual entregaba uvas o pasas a cambio. Una vez que los animales aprendieron el intercambio, las fichas por sí solas bastaban para mantener conductas nuevas, incluso cuando el canje por comida se demoraba o se hacía menos frecuente. Herbert Cowles amplió el estudio en 1937 y confirmó que las fichas conservaban su valor reforzante durante más tiempo que un refuerzo primario administrado directamente, precisamente porque no dependían de la saciedad inmediata del animal. Cuando un refuerzo secundario se ha emparejado no con uno, sino con muchos refuerzos primarios distintos a lo largo del tiempo, recibe el nombre de reforzador generalizado. El dinero es el ejemplo más claro, porque permite acceder a comida, abrigo, ocio o estatus social según convenga en cada momento; la atención social y la aprobación de otras personas funcionan de forma parecida. Esta amplitud de asociaciones es lo que hace que un reforzador generalizado mantenga su eficacia incluso cuando alguna de las necesidades subyacentes está temporalmente satisfecha, algo que no ocurre con un refuerzo secundario emparejado con un único refuerzo primario. Sobre esta lógica se construyen los sistemas en los que se entregan fichas o puntos por determinadas conductas, canjeables después por algo de valor. Su diseño y su aplicación en distintos contextos terapéuticos y educativos exceden el propósito de esta entrada, centrada en el mecanismo psicológico que los hace posibles. No hay un número fijo de emparejamientos. Depende de la consistencia de la asociación, de la intensidad del refuerzo primario implicado y de las diferencias individuales; en el laboratorio se han conseguido efectos medibles en pocas decenas de ensayos, pero el rango real es amplio. Sí. Si deja de asociarse con el refuerzo primario que le dio origen (si las fichas dejan de canjearse por comida, por ejemplo), su capacidad reforzante se extingue de forma progresiva, del mismo modo que se extinguiría cualquier conducta que dejara de recibir refuerzo. No exactamente; el dinero es el ejemplo más conocido, pero no el único. La atención, la aprobación social o un sistema de puntos canjeable por múltiples recompensas distintas cumplen la misma función de reforzador generalizado, siempre que se hayan emparejado con una variedad suficiente de refuerzos primarios o secundarios. Al principio de cada sesión de entrenamiento, las fichas de póquer carecían de cualquier valor especial para los animales. Solo lo adquirieron después de comprobar, de forma repetida, que podían canjearse por uvas o pasas en el Chimp-O-Mat.Qué es el refuerzo secundario
El experimento que lo demostró: las fichas de Wolfe
Reforzadores generalizados
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda un estímulo neutro en convertirse en refuerzo secundario?
¿Puede un refuerzo secundario perder su valor?
¿Es lo mismo un reforzador generalizado que el dinero?
¿Los chimpancés del experimento de Wolfe entendían el valor de las fichas antes de empezar?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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