DICCIONARIO MÉDICO

Resección

La resección es la extirpación quirúrgica de una parte de un órgano o de un tejido, realizada siguiendo un plano anatómico definido y con la intención de conservar la estructura restante. El término abarca desde la retirada de un fragmento milimétrico de piel hasta la extracción de un órgano completo, y se aplica prácticamente a todas las especialidades quirúrgicas.

Qué es la resección

Viene del latín resecare, cortar, formado sobre secare con el prefijo re-. La misma raíz indoeuropea, *sek-, dio también sección, segmento y, más lejos, insecto. En latín clásico, resecare se aplicaba sobre todo a la poda de la vid; el uso quirúrgico del sustantivo resectio, acción de cortar, es posterior. En inglés, el registro médico del término se documenta a partir de 1775, y se consolida en 1846 como la voz específica para la extirpación de un hueso u otra estructura.

El uso corriente de la palabra es, sin embargo, bastante más flexible que su etimología. Un cirujano habla de resección tanto si retira dos centímetros de intestino como si extrae un lóbulo pulmonar entero, y el denominador común no es el tamaño de lo extirpado sino el modo de hacerlo: mediante un corte planificado, a través de tejido identificable, que deja un margen de seguridad entre lo enfermo y lo sano.

Un término con vecinos cercanos

La resección comparte territorio con otras palabras que designan también la retirada quirúrgica de tejido, y conviene no confundirlas. La exéresis es la más genérica de todas: cualquier separación de una parte del cuerpo, sea quirúrgica o no. La extirpación añade el matiz de totalidad, y suele reservarse para órganos enteros. La excisión designa un corte delimitado de tejido, casi siempre con fines diagnósticos. La ablación, en su sentido más clásico, es sinónimo de extirpación, aunque hoy se emplea también para destrucciones de tejido sin corte, como la ablación por radiofrecuencia. Y la amputación ocupa un espacio propio: solo se aplica a un miembro o a un segmento distal del cuerpo.

Ninguna frontera es absoluta. El vocabulario quirúrgico se ha ido formando durante dos siglos, a partir de tradiciones nacionales distintas, y la práctica clínica tolera desde hace tiempo cierta superposición entre estos términos.

Cómo se clasifica una resección

Un primer criterio es la extensión. Una resección segmentaria retira solo una porción de un órgano tubular, dejando el resto en su sitio; una resección subtotal deja un remanente pequeño, generalmente por motivos de seguridad técnica; una resección total elimina el órgano entero. El nombre concreto cambia según el órgano: en el intestino se habla de colectomía parcial, subtotal o total, y en el pulmón de resección en cuña, segmentectomía, lobectomía o neumonectomía, de menor a mayor cantidad de tejido extirpado.

Un segundo criterio, propio de la cirugía oncológica, es el margen. Cuando el borde de la pieza extirpada está libre de células tumorales, el margen se considera negativo; cuando el tumor llega hasta ese borde, positivo. Entre ambos extremos existe además una distinción por planos de disección, formalizada en ortopedia por el sistema de Enneking de 1980, que gradúa el margen en intralesional, marginal, amplio y radical según pase por dentro del tumor, junto a su cápsula, por tejido sano o por todo un compartimento anatómico.

La vía de acceso constituye un tercer criterio, cada vez más relevante en la práctica diaria. La misma resección puede practicarse a cielo abierto, por laparoscopia, por toracoscopia o, en los últimos años, con asistencia robótica. El objetivo quirúrgico no cambia, pero sí el trauma que la operación deja sobre el paciente.

Un mismo gesto, escenarios muy distintos

La generalidad del término explica por qué existen tantas resecciones específicas, cada una con su propia técnica, su propia historia y sus propios riesgos. En el aparato digestivo, la resección intestinal retira un segmento del intestino delgado o del grueso, mientras que la resección anterior de recto y la resección transanal abordan el recto por vías y con objetivos distintos. En el aparato locomotor, la resección articular, la resección ortopédica de tumores óseos y la resección subperióstica comparten hueso como territorio, pero no indicación ni técnica. La resección en cuña nombra, en realidad, una forma geométrica de cortar que se repite en pulmón, mama y otros órganos. Y en oftalmología y ginecología, la resección de músculos oculares y la resección cuneiforme de ovario muestran hasta qué punto la misma palabra sirve para procedimientos que no tienen entre sí ninguna relación anatómica.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene exactamente la palabra resección?

Del verbo latino resecare, cortar, que en la lengua clásica se usaba sobre todo para la poda de las viñas. El sustantivo de acción, resectio, pasó al vocabulario quirúrgico moderno varios siglos después, ya con el sentido específico de extirpar tejido enfermo.

¿Es lo mismo una resección que una extirpación?

No exactamente. La extirpación suele implicar la retirada completa de un órgano o de una lesión, mientras que la resección puede ser parcial. En la práctica, sin embargo, ambos términos se usan a veces como sinónimos, y el uso varía según la especialidad y el país.

¿Qué significa que una resección tenga margen negativo?

Significa que el borde del tejido extirpado, examinado al microscopio, no contiene células de la lesión que motivó la cirugía. Es el objetivo habitual en la cirugía oncológica, porque un margen afectado se asocia a mayor riesgo de que la enfermedad reaparezca en la misma zona.

¿Toda resección deja una cicatriz interna visible en pruebas de imagen?

Depende del órgano y de la técnica. Algunas resecciones dejan un cambio anatómico evidente, como la ausencia de un lóbulo pulmonar; otras, especialmente si se restaura la continuidad del órgano mediante una sutura, apenas dejan huella visible más allá de la cicatriz quirúrgica externa.

¿Se puede resecar el mismo órgano más de una vez?

Sí, siempre que quede suficiente tejido sano y funcional. Reintervenciones sobre un órgano ya resecado son frecuentes en oncología, cuando la enfermedad recidiva localmente, o en cirugía reconstructiva. El principal límite no es quirúrgico sino funcional: cuánto tejido puede perderse sin comprometer el trabajo que ese órgano realiza.

Referencias

  1. Real Academia Española. «resecar». Diccionario de la lengua española. dle.rae.es/resecar
  2. Etimologías de Chile. «Resección». etimologias.dechile.net
  3. Online Etymology Dictionary. «Resection». etymonline.com/word/resection
  4. Enneking WF, Spanier SS, Goodman MA. «A system for the surgical staging of musculoskeletal sarcoma». Clinical Orthopaedics and Related Research, 1980.

Entradas relacionadas

  • Anastomosis. Unión quirúrgica de dos estructuras huecas, habitual tras una resección para restaurar la continuidad del órgano.
  • Cirugía conservadora. Enfoque quirúrgico que busca extirpar la menor cantidad de tejido sano posible.
  • Laparoscopia. Técnica de acceso mínimamente invasivo empleada, entre otras muchas cirugías, en numerosas resecciones abdominales.
  • Biopsia ósea. Toma de una muestra de hueso con fines diagnósticos, previa en muchos casos a una resección ortopédica.

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