DICCIONARIO MÉDICO
Resfriado
El resfriado es una infección vírica aguda de las vías respiratorias altas, autolimitada y causada sobre todo por rinovirus, que cursa sin apenas fiebre y se resuelve en pocos días. Ninguna otra enfermedad infecciosa se repite tantas veces a lo largo de una vida. El nombre español del cuadro procede del verbo resfriar, formado sobre re- y el latín tardío frigidare, "enfriar"; el sustantivo resfriado está documentado en castellano desde 1438. La propia palabra lleva incorporada una teoría médica: la idea, muy anterior a la virología, de que el frío ambiental provoca la enfermedad. Como término clínico, el resfriado es un proceso infeccioso de las vías respiratorias altas, sobre todo de las fosas nasales, de curso benigno y corta duración, entre cinco y diez días. Coriza es su sinónimo culto, de raíz griega; catarro nombra en realidad el síntoma que lo acompaña, la inflamación de una mucosa con exceso de moco, y puede darse por causas distintas de un resfriado. Ambos términos se desarrollan por separado en coriza y catarro. Durante más de un siglo la ciencia trató la creencia popular como un mito sin más recorrido. La confirmación de que existía un agente infeccioso tardó en llegar. En 1946, la Cruz Roja estadounidense y la Universidad de Harvard cedieron al Reino Unido un hospital militar prefabricado en Salisbury que se reconvirtió en la Common Cold Unit, dedicada en exclusiva a investigar el resfriado mediante voluntarios infectados de forma controlada. David Tyrrell tomó su dirección en 1957 con el encargo, a tres años vista, de aislar por fin el virus responsable. Lo consiguió: en 1960 publicó en The Lancet las primeras cepas aisladas de rinovirus, y en 1965, junto con la microscopista electrónica June Almeida, identificó una partícula distinta a la que llamaron coronavirus, el primero descrito en humanos. La unidad cerró en 1990 sin encontrar cura ni vacuna, pero dejó establecido que no existe un único virus del resfriado, sino más de doscientos. La pregunta sobre el frío quedó abierta bastante más tiempo. Un estudio de 2015 publicado en la revista PNAS, dirigido por Ellen Foxman en la Universidad de Yale, ofreció una explicación a nivel celular: las células de las vías respiratorias montan una respuesta antiviral mediada por interferón mucho más eficaz a la temperatura corporal central, 37 grados, que a los 33 grados habituales en el interior de la nariz cuando se respira aire frío. El rinovirus, en otras palabras, no necesita que el frío lo transporte; le basta con que el frío desactive parcialmente la primera línea de defensa del organismo. La vieja intuición recogida en la propia etimología de resfriado tenía, después de todo, una base molecular parcial. El rinovirus explica alrededor de la mitad de los casos y es, con mucha diferencia, el agente más estudiado; su biología se desarrolla en la entrada dedicada a rhinovirus. El resto corresponde a coronavirus estacionales, virus parainfluenza, adenovirus y virus respiratorio sincitial, entre otros, cada uno con su propia entrada en este diccionario. Un adulto sufre de media entre dos y tres resfriados al año; un niño en edad escolar puede superar la media docena, por la inmadurez de su sistema inmunitario y el contacto estrecho propio de aulas y guarderías. Los casos se concentran en otoño e invierno, aunque pueden aparecer en cualquier época. No debe confundirse con la gripe, enfermedad distinta causada por el virus de la influenza, de inicio más brusco y con fiebre alta, dolores musculares y postración que el resfriado no suele producir; su agente causal se describe en virus influenza. La confusión entre ambos cuadros es frecuente en el lenguaje cotidiano, pero clínicamente se trata de entidades separadas, con virus, gravedad y pronóstico distintos. Porque el nombre nació antes que la virología, cuando enfriarse y enfermar parecían la misma cosa. La ciencia moderna ha matizado, más que descartado, esa intuición: el frío no transporta el virus, pero sí puede debilitar la defensa inmunitaria local de la nariz frente a él. No exactamente. Catarro nombra el síntoma, la mucosidad y la inflamación de una mucosa, que puede tener otras causas además del resfriado. Coriza es un sinónimo médico más culto del propio resfriado, centrado en el cuadro nasal. Entre dos y tres en un adulto sano, según las cifras que maneja MedlinePlus. En los niños la cifra puede duplicarse o triplicarse sin que eso indique ningún problema del sistema inmunitario. Sí, aunque no del modo en que se suele creer. Un estudio de la Universidad de Yale publicado en 2015 demostró que las células de la mucosa nasal responden peor a la infección por rinovirus cuando están a la temperatura más baja del interior de la nariz que cuando están a la temperatura corporal central. Salir a la calle sin abrigo no introduce el virus en el cuerpo, pero enfriar las vías respiratorias sí parece dificultar, en cierta medida, la respuesta inmunitaria que las protege frente a él. La explicación completa, con sus matices sobre el tipo de célula y la vía del interferón implicadas, se recoge en la publicación original de la revista PNAS.Qué es el resfriado
El frío y el origen del nombre
Causas y frecuencia
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama resfriado si el frío no es la causa directa?
¿Es lo mismo que el catarro o que la coriza?
¿Cuántos resfriados es normal tener al año?
¿Hay alguna base real en la relación entre frío y contagio?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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