DICCIONARIO MÉDICO

Respiración artificial

La respiración artificial es cualquier método, manual o mecánico, destinado a introducir y extraer aire de los pulmones de una persona que no puede hacerlo por sí misma. El nombre agrupa tres familias muy distintas entre sí: las técnicas de manipulación externa del tórax que dominaron los siglos XIX y buena parte del XX, los métodos de aire espirado como el boca a boca, y la ventilación mecánica moderna.

Qué es la respiración artificial

El concepto es mucho más antiguo que cualquiera de sus técnicas concretas. Ya en el siglo XVI Paracelso intentó insuflar aire en los pulmones de un cadáver con un fuelle de herrero, sin éxito documentado. La idea de sustituir mecánicamente la respiración perdida circuló durante siglos antes de que nadie supiera, en términos fisiológicos, qué estaba intentando lograr.

De los fuelles a las manos

Durante el siglo XVIII, sociedades de socorro como la Royal Humane Society (fundada en Londres en 1774 para atender ahogados del Támesis) recomendaban el fuelle como método estándar. La confianza en esta técnica se derrumbó a mediados del XIX: los informes de rotura pulmonar por exceso de presión se acumularon hasta que, hacia 1857, el fuelle quedó retirado de la práctica habitual.

En su lugar se impuso una familia de métodos manuales que manipulaban el tórax desde fuera. Marshall Hall propuso en 1856 girar al paciente sobre su costado para favorecer la salida de aire. Henry Silvester, en 1861, ideó una técnica con el paciente boca arriba: elevar los brazos por encima de la cabeza para expandir el tórax y luego presionarlos contra el pecho para vaciarlo. Edward Schafer prefería al paciente boca abajo, comprimiendo la espalda de forma rítmica; Holger Nielsen combinó esa postura prona con el movimiento de los brazos. Estos cuatro métodos, ninguno de los cuales insuflaba aire directamente, fueron el estándar mundial durante casi un siglo.

El giro hacia el aire espirado

El cambio llegó de la mano de un anestesiólogo, Peter Safar, y de James Elam, a mediados de la década de 1950. Con voluntarios sedados y paralizados con curare, mientras se les vigilaban los gases en sangre, Safar demostró que el aire que una persona exhala directamente sobre la boca de otra ventila los pulmones con más eficacia que cualquiera de los métodos manuales previos. El Ejército de Estados Unidos adoptó el boca a boca en 1957; la Asociación Médica Estadounidense lo respaldó al año siguiente, en un número de la revista JAMA que lo calificó de procedimiento fácil de aprender y capaz de salvar vidas.

Poco después, en 1960, la combinación de esa ventilación con las compresiones torácicas que investigaba el equipo de Kouwenhoven en Johns Hopkins dio forma al esquema todavía vigente: vía aérea, respiración, circulación. La respiración artificial, en su variante de aire espirado, se integró así en lo que hoy se conoce como reanimación cardiopulmonar.

Formas actuales

Fuera del contexto de una emergencia inmediata, la sustitución prolongada de la respiración se realiza hoy con equipos mecánicos que insuflan aire a través de un tubo o una mascarilla, no con las manos. Ese desarrollo, con sus modalidades y sus indicaciones clínicas, tiene entrada propia en este diccionario bajo ventilación mecánica.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se abandonó el fuelle si parecía funcionar?

Porque nadie controlaba la presión con la que entraba el aire. Los casos de pulmón roto por sobreinsuflación se hicieron demasiado frecuentes, y hacia 1857 la práctica quedó descartada en favor de técnicas que movían el tórax desde fuera, sin forzar directamente el interior de los pulmones.

¿Cómo demostró Safar que el boca a boca era mejor?

Con un experimento hoy inconcebible por motivos éticos: sedó y paralizó temporalmente a voluntarios sanos, entre ellos médicos y una enfermera, y midió el intercambio de gases en sangre mientras probaba distintos métodos de ventilación sobre ellos.

¿Es lo mismo respiración artificial que reanimación cardiopulmonar?

No. La respiración artificial sustituye solo la ventilación. La reanimación cardiopulmonar añade, además, las compresiones torácicas para mantener la circulación de la sangre cuando el corazón tampoco late.

¿Qué método se usaba antes de Silvester y Holger Nielsen?

El fuelle, durante buena parte del siglo XVIII, y antes que él, intentos aislados y sin base fisiológica como el de Paracelso en el siglo XVI. La secuencia de métodos manuales que hoy se enseña en las historias de la reanimación no arranca hasta mediados del XIX.

Referencias

  1. Chicote Álvarez E, et al. Historia de la reanimación cardiopulmonar: del Libro de los Reyes a Peter Safar. Revista Emergencias. Ver fuente.
  2. Huerta Torrijos J, et al. Reanimación cardiopulmonar y cerebral. Historia y desarrollo. Ver fuente.
  3. Academia Lab. Historia de la reanimación cardiopulmonar. Ver fuente.
  4. American Heart Association. History of CPR. Ver fuente.

Entradas relacionadas

  • Ventilación mecánica. Sustitución prolongada de la respiración mediante un equipo mecánico.
  • Ventilación. Movimiento de aire hacia dentro y fuera de los pulmones que esta técnica busca imitar o sustituir.
  • Respiración. Entrada general del proceso que la respiración artificial trata de restablecer.

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