DICCIONARIO MÉDICO
Ritmo b
El ritmo B nombra, en electroencefalografía, la actividad eléctrica cerebral superior a 12 o 13 Hz que domina el trazado de una persona despierta, con los ojos abiertos y concentrada en una tarea. Corresponde al mismo fenómeno que el Diccionario desarrolla en profundidad bajo el nombre onda beta. Hans Berger lo describió en 1929, justo después del ritmo alfa, y le asignó por ese orden la segunda letra del alfabeto griego. De ahí que "ritmo B" y "ritmo beta" convivan como sinónimos exactos, junto a una tercera forma, onda beta, que es la más usada en la bibliografía médica en español. Ninguna de las tres denominaciones es más correcta que las otras dos. La versión abreviada con la letra sola aparece sobre todo en informes esquemáticos y en escalas de puntuación de electroencefalogramas, donde la brevedad importa más que la precisión terminológica. La Federación Internacional de Neurofisiología Clínica reserva formalmente el término ritmo para una actividad compuesta por oscilaciones de periodo aproximadamente constante, y reserva onda para la oscilación individual, con su propia morfología y duración. Un mismo glosario clínico puede así distinguir, sobre el papel, entre "ritmo delta" y "onda delta" como dos entradas separadas. Esa frontera casi nunca se respeta cuando se habla de las bandas clásicas de Berger. Alfa, beta, theta y delta se citan indistintamente como ritmos u ondas en la práctica diaria, y solo en el análisis de patrones más complejos (registros continuos en cuidados intensivos, por ejemplo) la distinción entre actividad rítmica, periódica e irregular recupera su peso técnico. El desarrollo fisiológico completo del ritmo B, incluida la subdivisión en beta 1 y beta 2 y su papel en el fenómeno del bloqueo de la onda alfa al abrir los ojos, se encuentra en onda beta. Sí. Ambos términos designan la misma actividad eléctrica cerebral, superior a 12 o 13 Hz, propia de la vigilia activa y con predominio frontal. Por el orden de descubrimiento de Hans Berger, que asignó las letras del alfabeto griego a los ritmos cerebrales según los fue aislando: alfa primero, beta después. La designación abreviada con la letra latina es una forma más de citar el mismo hallazgo. No con ese sistema de nomenclatura. Tras alfa y beta, los ritmos siguientes (gamma, delta, theta) se identifican por su nombre griego completo, no por la letra latina inicial, salvo en el caso puntual de ritmo D, reservado a la banda delta en algunos glosarios.Qué es el ritmo B
Ritmo y onda, dos palabras que se solapan en la práctica
Preguntas frecuentes
¿Ritmo B y onda beta son el mismo fenómeno?
¿Por qué se le llama ritmo B y no directamente onda beta?
¿Existe también un ritmo C o un ritmo E?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026