DICCIONARIO MÉDICO
Rugoso
En Medicina y en el campo de la Anatomía, la palabra "rugoso" es un término empleado para describir una superficie que no es lisa o plana, sino que presenta irregularidades, como pequeñas protuberancias, arrugas o relieves. Se utiliza principalmente para describir la apariencia o textura de un tejido, órgano o estructura. Cuando se examina la superficie de ciertos órganos o estructuras anatómicas, es posible observar características que se describen como rugosas. Por ejemplo, la superficie de ciertos huesos, como el hueso parietal del cráneo, puede ser descrita como rugosa debido a las muchas pequeñas protuberancias y depresiones que presenta. Estas características rugosas en muchos casos tienen un propósito específico, como permitir la inserción de músculos o servir como puntos de referencia para la orientación anatómica. El término "rugoso" también puede emplearse para describir la apariencia de ciertas enfermedades o afecciones en la piel. Por ejemplo, una cicatriz que no ha cicatrizado de manera uniforme puede presentar un aspecto rugoso. Las lesiones cutáneas, como las verrugas, pueden describirse como rugosas al tacto y a la vista. En Histología, que es el estudio de los tejidos a nivel microscópico, se pueden observar estructuras que tienen un aspecto rugoso. Un ejemplo prominente es el retículo endoplasmático rugoso (RER) dentro de las células. El RER recibe este nombre debido a su apariencia rugosa bajo el microscopio electrónico, causada por la presencia de numerosos ribosomas adheridos a su superficie. Los ribosomas son estructuras celulares encargadas de la síntesis de proteínas y, en el caso del RER, estas proteínas generalmente son destinadas para ser secretadas fuera de la célula o para formar parte de la membrana plasmática. Desde un punto de vista patológico, la descripción de una superficie rugosa puede ser un hallazgo relevante. Por ejemplo, durante una endoscopia, si se describe que la mucosa gástrica tiene un aspecto rugoso, esto puede indicar inflamación, gastritis o incluso la presencia de una lesión premaligna. En este contexto, el término rugoso no solo es una descripción morfológica, sino que también tiene implicaciones clínicas y diagnósticas. A nivel cardiovascular, en algunas enfermedades como la arteriosclerosis, el interior de las arterias puede volverse rugoso debido a la acumulación de placas de ateroma. Esta rugosidad puede ser la causa de turbulencias en el flujo sanguíneo y predisponer a eventos tromboembólicos. En Dermatología, ciertas enfermedades como la psoriasis pueden manifestarse con placas cutáneas elevadas de superficie rugosa. Esta rugosidad puede ser tanto un signo clínico como un síntoma reportado por el paciente, ya que puede generar molestias o prurito. © Clínica Universidad de Navarra 2023¿Qué es rugoso en Medicina?
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