DICCIONARIO MÉDICO
Sabañón
El sabañón es una inflamación de los vasos pequeños de la piel que aparece horas después de una exposición prolongada al frío húmedo, casi siempre en los dedos, las orejas o la nariz. El sabañón, llamado también eritema pernio o perniosis en los textos médicos, es una lesión inflamatoria de la piel que se desencadena tras el frío húmedo sin llegar a la congelación real de los tejidos. La palabra "sabañón" tiene, curiosamente, un origen mucho menos claro que su sinónimo culto. Según el filólogo Joan Corominas, probablemente esté emparentada con voces pirenaicas como el catalán saballó o el aragonés sagallón, que designaban el huevo o la larva que las moscas dejan en la carne; la creencia popular atribuía la picazón del sabañón a esos mismos gusanillos. El término "pernio" sigue un camino distinto. Procede directamente del latín pernio, -onis, que ya designaba el sabañón en la Roma clásica, y de ahí nacen tanto "eritema pernio" como "perniosis". Dos palabras para lo mismo, una de raíz popular y oscura, otra de raíz culta y latina. La piel responde al frío contrayendo las arteriolas más profundas de la dermis para conservar el calor central del cuerpo. En el sabañón esa respuesta se descompensa: la vasoconstricción profunda persiste más de lo habitual mientras los vasos pequeños y superficiales se dilatan, justo la combinación contraria a la que mantiene protegido el tejido. El resultado es una zona con poco riego en profundidad y con los capilares superficiales dilatados y congestionados, lo que explica el color rojo o violáceo de las lesiones. En la mayoría de los casos no hay ninguna enfermedad de base: es la llamada perniosis idiopática, que suele coincidir con antecedentes familiares parecidos. Existe también una forma secundaria, en la que el sabañón acompaña a un trastorno sistémico: lupus eritematoso, discrasias sanguíneas con crioglobulinas o crioaglutininas, hepatitis, artritis reumatoide o el fenómeno de Raynaud. La distinción entre ambas formas exige valoración médica, algo que excede el propósito de esta entrada. La familia de palabras construida sobre "pernio" da lugar a una confusión bien documentada en la literatura dermatológica. El sabañón o eritema pernio, ya descrito, no guarda relación con enfermedad sistémica alguna en su forma habitual. La perniosis lúpica es harina de otro costal: una variante infrecuente del lupus eritematoso cutáneo crónico, de aspecto muy parecido al sabañón, que solo la histología permite distinguir con seguridad. El lupus pernio, por último, no tiene nada que ver con ninguna de las dos anteriores. Es una manifestación cutánea de la sarcoidosis que afecta a la punta de la nariz, las mejillas o las orejas, descrita por el dermatólogo francés Ernest Besnier en 1889, quien eligió ese nombre por el parecido superficial de las placas violáceas con las lesiones del sabañón. Tres entidades, tres orígenes distintos, un vocabulario que las mezcla con facilidad. Conviene distinguir también el sabañón de otros cuadros que afectan a manos y pies con el frío. La acrocianosis es una coloración azulada difusa y sin inflamación visible, mientras que en el sabañón hay una respuesta cutánea inflamatoria bien delimitada. Y la congelación implica formación real de cristales de hielo en el tejido, un daño celular directo que el sabañón, por definición, no llega a producir. Su origen es incierto. La teoría más aceptada, defendida por Corominas, la relaciona con voces del área pirenaica que nombraban la larva o el huevo depositado por las moscas en la carne, por la vieja creencia de que algo parecido causaba la picazón de la piel. La palabra aparece ya en el Diccionario de autoridades de 1739. No. La congelación implica cristalización del agua de los tejidos y daño celular directo por el frío extremo. El sabañón es una respuesta inflamatoria a un frío que no llega a congelar nada. En su forma idiopática, la más frecuente, no. Pero un sabañón persistente o atípico puede ser la primera manifestación de un lupus eritematoso, de una discrasia sanguínea o de otro trastorno sistémico, motivo por el que conviene una valoración médica cuando el cuadro no sigue el patrón habitual. Son tres entidades distintas que comparten vocabulario por pura coincidencia histórica. El sabañón es la respuesta cutánea al frío húmedo sin enfermedad de base. La perniosis lúpica es una forma rara de lupus eritematoso cutáneo con el mismo aspecto clínico que el sabañón, pero de origen autoinmune, no térmico. El lupus pernio, pese al nombre, no tiene relación con el lupus eritematoso: es una lesión de la sarcoidosis, una enfermedad granulomatosa completamente distinta. La confusión es tan habitual en la práctica clínica que varios artículos médicos recientes dedican su espacio entero a aclararla.Qué es el sabañón
Por qué el frío húmedo lo provoca
Formas primaria y secundaria
Tres nombres que se confunden
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "sabañón"?
¿Es lo mismo que una congelación?
¿Puede ser señal de otra enfermedad?
¿Qué diferencia hay entre sabañón, perniosis lúpica y lupus pernio?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026