DICCIONARIO MÉDICO
Sensación
La sensación es la experiencia consciente que resulta de la activación de un receptor sensorial, ya sea por un estímulo externo, como la luz o el sonido, o por un cambio en el propio cuerpo. Es el material en bruto de la percepción, pero no se confunde con ella: la sensación registra el estímulo, la percepción lo interpreta. La palabra desciende del latín tardío sensatio, sensationis, derivado a su vez de sentire (percibir por los sentidos), verbo que en origen significaba simplemente oír y que fue ampliando su campo hasta abarcar cualquier forma de percepción. La raíz indoeuropea de fondo, *sent-, remite a la idea de ir o tomar una dirección, un origen que hoy parece lejano pero que asoma todavía en palabras de la misma familia, como sentido, presentir o consentir. Griegos y romanos no distinguían con claridad entre sentir y percibir. El griego aísthesis servía para ambas cosas, y el latín alternaba sentire con percipere sin demasiado rigor. La separación moderna entre sensación (el hecho bruto, fisiológico) y percepción (la interpretación consciente que el cerebro construye a partir de ese hecho) pertenece más a la psicología y la fisiología del siglo XIX que a la filosofía clásica. El proceso empieza con la transducción: un receptor sensorial convierte una forma de energía (mecánica, química, térmica, luminosa) en un impulso eléctrico. Ese impulso viaja por las vías nerviosas periféricas hasta el sistema nervioso central, donde se procesa. Solo entonces se convierte en experiencia consciente. El fisiólogo británico Charles Sherrington propuso en 1906, en su obra The Integrative Action of the Nervous System, la clasificación que todavía se enseña hoy: sensaciones exteroceptivas, generadas por estímulos externos como la luz o el sonido; propioceptivas, que informan sobre la posición y el movimiento del propio cuerpo; e interoceptivas, procedentes de los órganos internos, como el hambre, la sed o la plenitud gástrica. Sherrington recibiría, años después, el premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1932. Conviene no mezclar tres palabras que en el habla cotidiana se solapan. El sentido es el sistema fisiológico, como la vista o el oído, capaz de captar un tipo concreto de estímulo. La sensación es lo que ese sistema produce al activarse: una experiencia cualitativa, todavía sin elaborar. Y la percepción es el paso siguiente, el proceso por el que el cerebro organiza, interpreta y da significado a esa sensación, apoyándose en la memoria y en la experiencia previa. Un ejemplo lo aclara. Oír un ruido agudo y repentino es una sensación auditiva; reconocerlo como el timbre de la puerta es ya percepción. La primera es prácticamente automática. La segunda depende de haber oído antes ese timbre. Según la clasificación clásica de Sherrington, tres grandes grupos: exteroceptivas, propioceptivas e interoceptivas. Dentro de cada grupo caben modalidades muy distintas, desde la visión hasta el dolor. No. La sensación tiene un origen sensorial claro: un receptor, un estímulo, una vía nerviosa. El sentimiento pertenece al terreno de la emoción y no siempre puede rastrearse hasta un estímulo físico concreto. Sí, y con frecuencia. El hambre, la sed, la fatiga o la sensación térmica interna no dependen de nada que venga de fuera: son sensaciones interoceptivas, generadas por el propio estado del organismo. La distinción se consolidó en la psicología y la fisiología del siglo XIX, cuando empezó a estudiarse por separado el registro fisiológico del estímulo y su interpretación consciente. Antes, tanto el griego como el latín usaban un vocabulario mucho menos preciso para ambas ideas.Qué es la sensación
Mecanismo y clasificación
Sensación, sentido y percepción
Preguntas frecuentes
¿Cuántos tipos de sensación existen?
¿Es lo mismo sensación que sentimiento?
¿Puede haber sensación sin estímulo externo?
¿Cuándo se separó el concepto de sensación del de percepción?
Referencias
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