DICCIONARIO MÉDICO
Sensibilidad vibratoria
La sensibilidad vibratoria es la modalidad de percepción somatosensorial que permite detectar las oscilaciones mecánicas transmitidas a través del hueso o de la piel. Se conoce también, en la terminología clásica de la neurología, como palestesia, y forma parte del grupo de sensibilidades profundas que se exploran de manera conjunta en la consulta. El sinónimo palestesia procede del griego pállein ('sacudir', 'agitar') y aísthesis ('percepción'). Es una voz de acuñación relativamente reciente, situada por los especialistas en etimología médica entre finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la neurología empezó a sistematizar la exploración de la sensibilidad profunda. La vibración es, en realidad, una sucesión rápida de estímulos de presión. Por eso comparte buena parte de su base anatómica con la sensibilidad de presión: ambas dependen sobre todo del corpúsculo de Pacini, un receptor especializado en detectar cambios mecánicos de alta frecuencia en la dermis profunda, el periostio y las cápsulas articulares. El instrumento de referencia es el diapasón. Su uso con fines de exploración sensitiva se describió por primera vez en 1889, obra del médico alemán Heinrich Rumpf. Pocos años después, en 1903, Rydel y Seiffer publicaron un modelo graduado que sigue llevando su nombre: incorpora dos sordinas triangulares que, al vibrar, permiten leer en una escala de cero a ocho el momento exacto en que el paciente deja de percibir la vibración, lo que aporta un dato cuantitativo allí donde el diapasón convencional solo ofrece una apreciación cualitativa. En la práctica, se hace vibrar el diapasón y se apoya su base sobre una prominencia ósea superficial, como el maléolo del tobillo o la articulación interfalángica del dedo gordo del pie, pidiendo al paciente que avise en el instante en que deja de notar la vibración. Es habitual comparar esa percepción con la del propio explorador, que sostiene el diapasón hasta ese mismo momento. La información vibratoria asciende, igual que la propioceptiva, por los cordones posteriores de la médula espinal y el lemnisco medial. Esa vía común explica que ambas modalidades se pierdan juntas con frecuencia, y que buena parte de las escalas de exploración neurológica las agrupe en un mismo apartado. La sensibilidad vibratoria suele ser, además, la primera en alterarse en los procesos que dañan las fibras nerviosas más gruesas, como la polineuropatía diabética o el déficit de vitamina B12. Por esa razón, y por la sencillez del diapasón como instrumento, su exploración se ha convertido en una prueba de cribado habitual en los pies del paciente diabético, mucho antes de que aparezcan otros síntomas. Del griego pállein ('sacudir', 'vibrar') y aísthesis ('percepción'): literalmente, la percepción de la sacudida o el temblor. Rydel y Seiffer, que lo publicaron en 1903, unos años después de que Heinrich Rumpf describiera por primera vez, en 1889, el uso del diapasón para explorar la sensibilidad. Porque en las neuropatías de fibra gruesa el daño suele afectar antes a los axones más largos, y el trayecto hasta el pie es más extenso que el que llega a la mano. No son idénticas, aunque comparten receptor. La vibración implica una sucesión rápida de estímulos mecánicos; la presión, una fuerza sostenida y constante en el tiempo. La ausencia de esta sensibilidad se denomina apalestesia, y su disminución, hipopalestesia. Ambas alteraciones cuentan con desarrollo propio en el diccionario.Qué es la sensibilidad vibratoria
Cómo se explora
Vía nerviosa y significado clínico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra palestesia?
¿Quién inventó el diapasón graduado que se usa hoy?
¿Por qué se pierde antes en los pies que en las manos?
¿Es lo mismo sensibilidad vibratoria que sensibilidad de presión?
¿Qué significa que un paciente pierda la sensibilidad vibratoria?
Referencias
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