DICCIONARIO MÉDICO
Silla turca
La silla turca es la depresión ósea del cuerpo del esfenoides, en la base del cráneo, que aloja a la glándula hipófisis. Su nombre resume su geometría: un asiento central flanqueado por dos relieves, uno delantero y otro trasero, que recuerdan a la montura usada por los jinetes turcos de los siglos XVI y XVII. La estructura completa incluye ese asiento, sus dos bordes y las prominencias óseas que la delimitan. Anatómicamente, la silla turca ocupa la cara superior del cuerpo del esfenoides, en el centro exacto de la base del cráneo. No es una simple hendidura, sino un conjunto formado por el tubérculo de la silla en su borde anterior, la fosa hipofisaria en el centro (donde descansa la hipófisis) y el dorso de la silla en el borde posterior, que se eleva y termina en las apófisis clinoides posteriores. La primera descripción anatómica de esa depresión se atribuye a Andrés Vesalio, que en 1543 la presentó como una cavidad apta para recoger la "flema cerebral", conforme a la fisiología humoral de su época. Durante casi un siglo circularon términos provisionales como ephippium o sella equina, hasta que el anatomista flamenco Adriano Spigelio fijó la denominación definitiva en su obra De humani corporis fabrica, publicada en 1627, dos años después de su muerte. Comparó la forma de la cavidad con la silla de montar turca, reconocible por tener el respaldo más alto que el asiento. No todas las sillas turcas son iguales. Los estudios radiológicos describen tres morfologías principales, redonda, ovalada y plana, siendo las dos primeras las más frecuentes en la población general. También varía su tamaño, y ese dato tiene interés clínico: una silla demasiado pequeña o demasiado grande puede acompañarse de alteraciones hormonales o formar parte de ciertos síndromes genéticos. Un hallazgo frecuente en las radiografías laterales de cráneo es el llamado puente selar, una osificación del ligamento que une las apófisis clinoides anteriores con las posteriores y que tiende un pequeño arco de hueso sobre la fosa hipofisaria. No tiene, por sí mismo, significado patológico. Se detecta con facilidad en las teleradiografías empleadas en ortodoncia, donde la silla turca funciona además como punto fijo de referencia para trazar los principales análisis cefalométricos. El esfenoides se osifica a partir de varios centros cartilaginosos independientes. La silla turca procede del llamado postesfenoides o basiesfenoides: dos centros de osificación que aparecen, uno a cada lado de la futura silla, hacia el cuarto mes de vida intrauterina, y que terminan fusionándose en la línea media hacia la mitad de la gestación. Por ese punto de fusión pasó en su día la notocorda, el eje que organiza el esqueleto axial del embrión. Cuando ese trayecto embrionario no llega a cerrarse del todo, puede persistir un conducto óseo residual entre la fosa hipofisaria y la faringe, el canal craneofaríngeo, casi siempre sin ninguna repercusión funcional. Los dos términos se usan a menudo como sinónimos, y en la práctica clínica esa confusión rara vez genera problemas. En sentido estricto, sin embargo, la fosa hipofisaria es solo la parte cóncava y central de la silla turca, la que aloja de forma directa a la hipófisis; la silla turca es la estructura completa, con sus dos bordes incluidos. Por arriba, la silla queda cerrada por el diafragma de la silla, un pliegue de duramadre (no hueso, sino meninge) que separa la fosa hipofisaria del resto del espacio intracraneal. No. La silla turca es la caja ósea; la hipófisis es la glándula que vive dentro de ella. La confusión es habitual porque casi nunca se menciona una sin la otra, pero son dos estructuras de naturaleza distinta: una es hueso, la otra es tejido glandular. Es una variante anatómica frecuente en la que el ligamento interclinoideo se osifica y forma un pequeño arco de hueso sobre la fosa hipofisaria. Se detecta con facilidad en las radiografías laterales de cráneo. Por sí solo no implica ninguna alteración funcional de la hipófisis ni de las estructuras vecinas. Se ha estudiado su posible relación con determinados patrones esqueléticos faciales, aunque los resultados varían según la población analizada. En cualquier caso, suele ser un hallazgo incidental, descubierto casi siempre al buscar otra cosa. No exactamente. Vesalio describió la cavidad en 1543, pero sin bautizarla: la llamó, siguiendo la fisiología humoral de su tiempo, un receptáculo para la flema del cerebro. Durante casi un siglo se usaron términos provisionales como sella equina o pars sellaris. El nombre que ha perdurado lo propuso Adriano Spigelio en 1627. El nombre viene de la misma estructura ósea, pero el fenómeno que describe ese síndrome pertenece a otra entrada de este diccionario.Qué es la silla turca
Forma y variantes anatómicas
Formación durante el desarrollo
La silla turca no es lo mismo que la fosa hipofisaria
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo la silla turca que la hipófisis?
¿Qué es el "puente" de la silla turca?
¿Fue Vesalio quien le dio el nombre de "silla turca"?
¿Qué relación tiene con el síndrome de la silla turca vacía?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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