DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Dubin-Johnson
El síndrome de Dubin-Johnson es un trastorno hereditario benigno en el que el hígado no logra expulsar con normalidad la bilirrubina conjugada hacia la bilis. Se transmite de forma autosómica recesiva y se manifiesta como una ictericia leve e intermitente, sin ningún otro signo de daño hepático. Lo describieron en 1954 los médicos estadounidenses Isadore Dubin y Frank Johnson. El síndrome de Dubin-Johnson pertenece al grupo de las hiperbilirrubinemias hereditarias de predominio conjugado, un conjunto de trastornos benignos del metabolismo de la bilirrubina que no dañan la estructura ni la función del hígado. En 1954, Isadore Dubin y Frank Johnson publicaron doce casos de ictericia crónica idiopática con un pigmento no identificado en el hígado; ese mismo año, de forma independiente, Sprinz y Nelson describieron cuatro pacientes con un cuadro prácticamente idéntico. La coincidencia de ambos grupos en el mismo año terminó por consolidar la entidad bajo el nombre que hoy conserva. La causa reside en el gen ABCC2, situado en el cromosoma 10, que codifica la proteína MRP2, un transportador situado en la membrana del hepatocito que da directamente a los canalículos biliares. En condiciones normales, MRP2 bombea la bilirrubina ya conjugada, junto con otros compuestos aniónicos, desde el interior de la célula hepática hacia la bilis. Cuando el gen está mutado, el transportador desaparece de la membrana o deja de funcionar, y la bilirrubina conjugada se acumula y refluye hacia la sangre. La confirmación molecular llegó mucho después que la clínica: no fue hasta 1997 cuando Paulusma y su equipo identificaron las mutaciones de ABCC2 como causa del síndrome, cuarenta y tres años después de la primera descripción. Una particularidad llama la atención en la biopsia. El hígado adquiere un color pardo oscuro o casi negro por el depósito de un pigmento granular en los hepatocitos, similar a la lipofuscina, cuya composición exacta sigue sin estar del todo aclarada. Pese a ese aspecto, la arquitectura del hígado permanece intacta, sin fibrosis ni signos de daño celular. El principal diagnóstico diferencial es el síndrome de Rotor, otra hiperbilirrubinemia hereditaria benigna con la que comparte herencia autosómica recesiva y ausencia de daño hepático. Las diferencias están bien establecidas en el plano molecular: el síndrome de Rotor se debe a mutaciones en los genes SLCO1B1 y SLCO1B3, que afectan a la captación hepática de la bilirrubina desde la sangre, no a su excreción hacia la bilis como ocurre en el síndrome de Dubin-Johnson. El hígado, además, conserva su color normal en el síndrome de Rotor, sin el pigmento oscuro característico del otro cuadro, y el patrón de coproporfirina urinaria difiere entre ambos: en el síndrome de Dubin-Johnson más del 80 por ciento corresponde a coproporfirina I, mientras que en el síndrome de Rotor la proporción es notablemente menor y la cantidad total excretada está muy por encima de lo normal. Isadore Dubin y Frank Johnson, dos médicos estadounidenses que en 1954 describieron doce casos de ictericia crónica con un pigmento hepático hasta entonces no identificado, dando nombre al síndrome. No. Es un trastorno benigno que no altera la esperanza de vida ni evoluciona hacia cirrosis o insuficiencia hepática; la mayoría de las personas que lo tienen ni siquiera lo saben hasta que un análisis de rutina revela la hiperbilirrubinemia. Varía de forma notable entre poblaciones, aunque el síndrome puede aparecer en personas de cualquier origen étnico. Entre los judíos de origen iraní y marroquí, donde un efecto fundador ha extendido una mutación concreta del gen ABCC2, se ha descrito una prevalencia de hasta 1 de cada 1.300 personas, muy por encima de la que se observa en el resto del mundo. Fuera de estos grupos, el trastorno se considera raro, aunque probablemente está infradiagnosticado por su escasa repercusión clínica. La ictericia puede acentuarse en esas circunstancias, aunque sin más consecuencia que un cambio pasajero en el color de la piel y los ojos. Sí, ambos son autosómicos recesivos: hace falta heredar una copia alterada del gen de cada progenitor para desarrollar cualquiera de los dos cuadros, aunque se trate de genes distintos.Qué es el síndrome de Dubin-Johnson
El transportador MRP2: dónde falla el hígado
El hígado oscuro y su pigmento
Diferenciación con el síndrome de Rotor
Preguntas frecuentes
¿Quiénes fueron Dubin y Johnson?
¿Es una enfermedad grave?
¿Es igual de frecuente en toda la población?
¿Empeora con el embarazo o los anticonceptivos?
¿Se transmite igual que el síndrome de Rotor?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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