DICCIONARIO MÉDICO

Síndrome de Reye

El síndrome de Reye es una entidad pediátrica muy poco frecuente que combina una encefalopatía aguda con degeneración grasa del hígado, asociada históricamente al uso de ácido acetilsalicílico durante una infección vírica en la infancia.

Qué es el síndrome de Reye

Reúne dos procesos que ocurren a la vez en órganos distintos: por un lado, una encefalopatía no inflamatoria, es decir, una disfunción cerebral difusa sin que exista infección ni inflamación del sistema nervioso; por otro, una esteatosis hepática microvesicular, con acumulación de grasa dentro de los hepatocitos. Ambos procesos comparten un origen común: una lesión en las mitocondrias, los orgánulos que producen la energía celular.

Mecanismo: una lesión mitocondrial hepática

Las mitocondrias del hígado dejan de funcionar con normalidad y pierden la capacidad de realizar la beta oxidación, la ruta que degrada los ácidos grasos para obtener energía. Al bloquearse esa vía, la grasa se acumula dentro de las células hepáticas en lugar de metabolizarse, y el hígado pierde también la capacidad de procesar el amoníaco a través del ciclo de la urea.

El resultado es una hiperamonemia que llega al cerebro y provoca edema cerebral, lo que explica la encefalopatía. No es, por tanto, una infección del cerebro ni una complicación directa de la infección vírica previa, sino un fallo metabólico agudo que esa infección desencadena en un hígado ya predispuesto.

Origen histórico

El anatomopatólogo australiano Ralph Douglas Kenneth Reye, junto con Graeme Morgan y Jim Baral, publicó en 1963 en la revista The Lancet una serie de 21 niños atendidos entre 1951 y 1962 en el Royal Alexandra Hospital for Children de Sídney, todos con encefalopatía y degeneración grasa de las vísceras. Ese mismo año, de forma independiente, George Johnson describió en Carolina del Norte un grupo de casos con un cuadro casi idéntico, por lo que algunos autores hablan también de síndrome de Reye-Johnson.

La relación con el ácido acetilsalicílico tardó años en establecerse. No fue hasta 1979 y 1980 cuando Karen Starko y su equipo, en un estudio de casos y controles realizado en Phoenix, encontraron la primera asociación estadísticamente significativa entre el uso de este fármaco durante una infección vírica y la aparición del síndrome. Estudios posteriores en Ohio y Michigan confirmaron el hallazgo.

Diferenciación con las enfermedades metabólicas hereditarias

Antes de que existieran pruebas para detectar errores congénitos del metabolismo, numerosos niños con trastornos hereditarios de la beta oxidación de los ácidos grasos, como el déficit de acil-CoA deshidrogenasa de cadena media, recibían el diagnóstico de síndrome de Reye ante un cuadro clínicamente indistinguible. Con el desarrollo de las pruebas metabólicas y genéticas, buena parte de esos casos se reclasificó. Por eso conviene distinguir entre el síndrome de Reye propiamente dicho, ligado a la infección vírica y al salicilato, y las llamadas enfermedades tipo Reye, que comparten la presentación clínica pero tienen una causa genética distinta y permanente, no un desencadenante puntual.

Frecuencia

La incidencia histórica se situó entre 0,1 y 0,5 casos por cada 100.000 niños al año, con picos de hasta 6 por 100.000 en algunos países durante brotes de gripe. En Estados Unidos, donde el síndrome pasó a ser de declaración obligatoria en 1973, la incidencia alcanzó su máximo en 1979 y 1980. Tras las campañas de las autoridades sanitarias para evitar el uso de aspirina en niños y adolescentes con enfermedades víricas, la incidencia cayó de forma drástica. Hoy el diagnóstico es rarísimo, con una tasa muy inferior a un caso por millón de niños al año.

Preguntas frecuentes

¿Por qué lleva el nombre de Reye si otro médico describió casos parecidos el mismo año?

Porque la publicación de Reye, Morgan y Baral en The Lancet tuvo mayor repercusión internacional que la de George Johnson en Carolina del Norte, aunque ambos grupos llegaron de forma independiente a descripciones casi simultáneas del mismo cuadro.

¿La aspirina causa directamente el síndrome de Reye?

La asociación epidemiológica es sólida, pero el mecanismo exacto por el que el ácido acetilsalicílico desencadenaría la lesión mitocondrial en un niño con infección vírica previa no se conoce por completo.

¿Sigue existiendo hoy el síndrome de Reye?

Sí, aunque es extraordinariamente raro. La mayoría de los casos que antes se etiquetaban como síndrome de Reye se han reclasificado como enfermedades metabólicas hereditarias distintas, gracias a las pruebas genéticas actuales.

¿Afecta solo a niños?

No exclusivamente, aunque es mucho más frecuente entre los 4 y los 12 años. Se han descrito casos aislados en adolescentes y, en muy raras ocasiones, en adultos.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Síndrome de Reye. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para público general. Síndrome de Reye.
  3. Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria. Síndrome de Reye. Pediatría Integral.
  4. Reye RD, Morgan G, Baral J. Encephalopathy and fatty degeneration of the viscera: a disease entity in childhood. The Lancet, 1963.

Entradas relacionadas

  • Ácido acetilsalicílico. El fármaco cuyo uso durante infecciones víricas infantiles se asoció epidemiológicamente al síndrome.
  • Mitocondria. El orgánulo cuya lesión está en el origen del cuadro.
  • Beta oxidación. La ruta metabólica de los ácidos grasos que se bloquea en este síndrome.
  • Hiperamonemia. La elevación del amoníaco en sangre responsable del daño cerebral.
  • Esteatosis hepática. La acumulación de grasa en el hígado que da nombre a la mitad hepática del cuadro.

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