DICCIONARIO MÉDICO
Sinequia posterior
La sinequia posterior es la adherencia de la cara posterior del iris a la cápsula anterior del cristalino, casi siempre en el borde pupilar y por efecto de una inflamación intraocular previa. La voz sinequia viene del griego synécheia, "continuidad", incorporada a la medicina a través del francés synéchie en 1808. Posterior localiza aquí la adherencia en el cristalino, la lente situada tras el iris, y la diferencia de su opuesta, desarrollada en la entrada sinequia anterior, donde el iris se suelda a la córnea. Es, con diferencia, el tipo de sinequia ocular más frecuente. Cuando el segmento anterior del ojo se inflama, la fibrina y las proteínas que se acumulan en el humor acuoso encuentran en el contacto natural entre iris y cristalino el lugar perfecto para depositarse y solidificar. El punto de partida suele ser el propio borde pupilar, la zona en la que ambas estructuras están más próximas entre sí. Cuanto mayor es la cantidad de proteína disuelta en el humor acuoso, más fácil resulta que la adherencia progrese de un punto aislado a varios simultáneos. Cuando la adherencia queda limitada a uno o varios puntos del borde pupilar, la pupila pierde su forma circular y adopta contornos irregulares, a veces en forma de trébol tras la dilatación farmacológica. Si en cambio la fusión recorre los 360 grados completos del borde, se habla de seclusión pupilar: la pupila queda sellada y el humor acuoso, incapaz de pasar de la cámara posterior a la anterior, se acumula y empuja el iris periférico hacia delante. Esa protrusión característica es el iris bombé, desarrollado con su propio mecanismo en la entrada correspondiente. Conviene no confundir la sinequia posterior congénita, presente ya al nacer y generalmente aislada, con la forma adquirida, la más habitual, que aparece tras episodios repetidos de inflamación intraocular. También se distingue del simple contacto fisiológico entre iris y cristalino, presente en todos los ojos sanos: ahí no hay fusión de tejido, solo proximidad anatómica, y el iris se mueve con libertad al dilatarse o contraerse la pupila. Porque el borde del iris queda fijo en los puntos donde se ha soldado al cristalino, así que al dilatarse solo se despliega la parte libre, y el contorno resultante pierde la forma circular habitual. No. La seclusión pupilar es el grado máximo de sinequia posterior, aquel en el que la adherencia rodea los 360 grados del borde pupilar y sella por completo el paso del humor acuoso. Sí, aunque es la forma menos frecuente. La inmensa mayoría de los casos son adquiridos, consecuencia de inflamaciones intraoculares repetidas a lo largo de la vida.Qué es la sinequia posterior
Mecanismo
Clasificación por extensión
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué la pupila se deforma cuando hay sinequia posterior?
¿Es lo mismo sinequia posterior que seclusión pupilar?
¿Puede una sinequia posterior estar presente desde el nacimiento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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