DICCIONARIO MÉDICO
Sintasa
Sintasa es el nombre que recibe una enzima cuando se quiere destacar el producto que forma, con independencia de si necesita o no romper un nucleótido trifosfato como el ATP para conseguirlo. La palabra adapta el inglés synthase, construido sobre el griego σύνθεσις (sýnthesis, "poner junto", "componer") y el sufijo -asa, común a casi todos los nombres de enzimas desde que el microbiólogo francés Émile Duclaux lo generalizara en 1899, en su Traité de Microbiologie, como homenaje a los descubridores de la diastasa, la primera enzima aislada por Anselme Payen y Jean-François Persoz en 1833. Hasta ahí, el terreno es común con la sintetasa, que comparte la misma raíz griega. Lo que separa a una de otra no es de dónde viene la palabra, sino qué criterio decidió aplicarle la comunidad científica. Durante buena parte del siglo XX, sintasa se reservó para las enzimas que forman un enlace sin necesitar la energía de un nucleótido trifosfato, mientras que sintetasa quedaba para las que sí lo consumían. Ese es, todavía hoy, el criterio que manejan la mayoría de los libros de texto y el que siguen usando entradas de este mismo diccionario, como la glucógeno sintasa o la amida sintasa. En 1984, sin embargo, el Comité de Nomenclatura de la Unión Internacional de Bioquímica amplió el uso de sintasa a cualquier enzima que catalice una síntesis, consuma o no un nucleótido trifosfato, y restringió sintetasa a las ligasas, el grupo de enzimas que unen dos moléculas mediante la hidrólisis de ATP o una molécula similar. El bioquímico Metzler había señalado en 1980 que dos palabras tan parecidas, usadas en sentidos casi opuestos, eran una fuente constante de confusión, y ese fue el argumento que impulsó el cambio. El diccionario recoge ya varios ejemplos concretos: la glucógeno sintasa, que fabrica el glucógeno a partir de glucosa; la ATP sintasa, responsable de la mayor parte del ATP celular; y la amida sintasa, implicada en la formación de enlaces amida. La ATP sintasa merece un apunte propio. Su nombre sugiere que solo fabrica ATP, pero en realidad puede funcionar al revés e hidrolizarlo para bombear protones a través de una membrana. Esa doble función llevó a la clasificación internacional de enzimas a sacarla, en 2018, del grupo de las hidrolasas y trasladarla a una categoría creada expresamente para casos así: las translocasas. Del griego sýnthesis, "poner junto", combinado con el sufijo -asa, que se generalizó a finales del siglo XIX a partir de la diastasa, la primera enzima descrita. No necesariamente. Esa era la regla original, pero desde 1984 el nombre se admite también para enzimas que sí consumen un nucleótido trifosfato, siempre que se prefiera destacar el producto formado. En sentido estricto, no. La sintetasa queda reservada hoy a las ligasas, mientras que sintasa admite un uso mucho más amplio. Es el nombre sistemático que hoy prefiere la nomenclatura internacional para las enzimas que antes se llamaban sintetasas, en detrimento de este último término. El bioquímico Metzler, en 1980, cuatro años antes de que el comité de nomenclatura decidiera separar formalmente los dos usos.Qué es una sintasa
Un criterio que ha cambiado con el tiempo
Sintasas conocidas del organismo
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra sintasa?
¿Toda sintasa carece de necesidad de ATP?
¿Es lo mismo una sintasa que una sintetasa?
¿Y una ligasa?
¿Quién advirtió del problema de confundir ambos nombres?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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