DICCIONARIO MÉDICO
Tampón
Tampón es una palabra que agrupa varios significados distintos y conviene no mezclar: en medicina nombra tanto la gasa o el algodón con que se contiene una hemorragia como el dispositivo higiénico que absorbe el flujo menstrual, y en química designa una sustancia capaz de mantener estable el pH de una disolución. Los tres sentidos comparten un origen común, la idea de algo que tapa o que amortigua. La palabra llegó al español desde el francés tampon, variante nasalizada de tapon, la misma raíz que dio tapón en castellano. Detrás de ambas está un antiguo término germánico, emparentado con el inglés tap, que designaba aquello con que se cierra un agujero. El francés documenta tampon desde el siglo XIV con ese sentido primero, el de un cuerpo que obtura. Del sentido de obturar surgió, ya en el siglo XIX, un uso figurado: algo interpuesto entre dos partes que suaviza el choque. De esa imagen procede el uso químico, en el que una sustancia se sitúa entre un ácido y una base para que el pH no se dispare con facilidad. En español, la acepción higiénica y la de la almohadilla de tinta son incorporaciones más tardías, ya del siglo XX. El nombre comercial que popularizó el producto de higiene femenina, Tampax, se registró en Estados Unidos en 1932. Es una coincidencia que a veces confunde a quien empieza a estudiar química: no hay ninguna relación causal entre el uso higiénico y el uso químico de la palabra, solo la misma imagen de fondo. En su acepción médica más estricta, un tampón es un trozo de gasa o algodón que se aplica o se introduce para contener una hemorragia, como ocurre en el taponamiento nasal de una epistaxis. Funciona casi como sinónimo de compresa. Es el uso que más se acerca al significado original de obturar. El sentido más familiar en el habla corriente es el del tampón higiénico, un cilindro de celulosa que se introduce en la vagina para absorber el flujo durante la menstruación. Su historia médica incluye un episodio conocido: el síndrome de shock tóxico, descrito por primera vez en 1978, se vinculó en 1980 a una marca de tampones de muy alta absorción recién comercializada, que los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos señalaron y que se retiró del mercado ese mismo año. Hoy se sabe que menos de la mitad de los casos del síndrome guardan relación con el uso de tampones. La química emplea la palabra en un sentido propio. Un tampón, o solución tampón, es una mezcla capaz de mantener casi constante el pH de una disolución aunque se le añadan pequeñas cantidades de ácido o de base; el mecanismo se detalla en la entrada solución tampón. El propio organismo recurre a sistemas de este tipo para mantener el pH de la sangre dentro de un margen muy estrecho, una regulación que explica con detalle la entrada equilibrio ácido-base. No debe confundirse el tampón, el objeto, con el taponamiento, la acción de taponar. De ese verbo derivan términos clínicos como el taponamiento cardíaco, la compresión del corazón por acumulación de líquido en el pericardio, un cuadro que nada tiene que ver con la higiene femenina ni con la química. Del francés tampon, variante nasalizada de tapon, que es también el origen del español tapón. Ambas voces remiten a una raíz germánica antigua relacionada con el inglés tap, y su sentido original es el de un cuerpo que cierra una abertura. No. Coinciden en el nombre por una razón puramente lingüística. El tampón higiénico es un objeto de higiene femenina. El químico no es un objeto, sino la capacidad de una solución para resistir cambios de pH. El síndrome se describió por primera vez en 1978, en un grupo de niños y adultos jóvenes con fiebre alta y erupción cutánea sin causa aparente. Dos años después, en 1980, los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos relacionaron un repunte de casos en mujeres jóvenes con una marca concreta de tampones de muy alta absorción, retirada del mercado ese mismo año. Entre 1980 y 1986 se notificaron a ese organismo cerca de tres mil casos, nueve de cada diez asociados a la menstruación. Con el tiempo cambiaron los materiales y las fibras superabsorbentes se abandonaron. Hoy menos de la mitad de los casos del síndrome tienen relación con el uso de tampones; el resto se asocia a heridas cutáneas, quemaduras o intervenciones quirúrgicas. Sí. La sangre se sirve de varios sistemas tampón, sobre todo el par bicarbonato/ácido carbónico, para mantener el pH entre 7,35 y 7,45. El mecanismo completo se explica en la entrada equilibrio ácido-base.Qué es el tampón
Los sentidos médicos y químicos del tampón
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra tampón?
¿Es lo mismo el tampón higiénico que el tampón químico?
¿Qué relación histórica tiene el tampón higiénico con el síndrome de shock tóxico?
¿Existen tampones dentro del propio cuerpo humano?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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