DICCIONARIO MÉDICO
Tejido
Un tejido es cada uno de los agregados de células de una misma naturaleza, diferenciadas de un modo determinado y ordenadas con regularidad, que desempeñan en conjunto una función específica. Se sitúa, en la jerarquía de organización del cuerpo, por encima de la célula individual y por debajo del órgano. La palabra es el participio de tejer, y tejer viene del latín texere, entrelazar hilos para formar una tela. El sentido biológico es, en el fondo, una metáfora que se tomó al pie de la letra: un conjunto de células que se disponen con un orden regular, como los hilos de una trama, para sostener una función que ninguna célula aislada podría cumplir por sí sola. La raíz indoeuropea de texere, *teks-, tejer y también fabricar, es además la misma que dio téchne en griego, de donde proceden técnica y tecnología: dos familias de palabras que terminaron muy alejadas en su significado nacieron, en realidad, de la misma idea de construir entrelazando. Antes de 1800, la anatomía describía órganos, no tejidos. Fue Marie-François-Xavier Bichat quien, en su Traité des membranes en général, publicado ese año en París, sostuvo que cada órgano está construido a partir de un número limitado de estructuras elementales que se repiten, en combinaciones distintas, por todo el cuerpo. Distinguió veintiuna de esas estructuras, a las que llamó tejidos u órganos simples, y lo hizo sin microscopio, guiándose por su textura, su color y su comportamiento ante la enfermedad. Bichat murió en 1802, a los treinta años, tras una caída en la escalera de su laboratorio. La palabra histología, para nombrar el estudio de los tejidos, no existía todavía en tiempos de Bichat. La acuñó en 1819 el anatomista alemán Karl Mayer. Dos décadas más tarde, en 1841, Friedrich Gustav Jacob Henle integró la observación de Bichat con la teoría celular que Schleiden y Schwann habían formulado poco antes, y estableció que los tejidos no eran solo texturas reconocibles, sino agregados de células con un origen y un comportamiento comunes. Rudolf Virchow, ya en la segunda mitad del siglo, terminó de fijar la clasificación en cuatro tejidos básicos que sigue empleándose hoy. El tejido epitelial recubre las superficies externas e internas del organismo y forma, además, las glándulas. El tejido conectivo, mucho más heterogéneo, sostiene y une entre sí a los demás; a él pertenecen el hueso, el cartílago y la sangre, tan distintos entre sí que solo su origen embrionario común justifica agruparlos bajo la misma etiqueta. Contrayéndose, el tejido muscular produce el movimiento, ya sea voluntario, como en el músculo esquelético, ya sea automático, como en el corazón o en la pared del intestino. El tejido nervioso, por último, es el que transmite y procesa la información: lo forman las neuronas y las células gliales que las acompañan y las sostienen. Cada uno de estos cuatro grandes grupos se subdivide a su vez en variedades con estructura y función propias, que tienen su desarrollo en sus entradas correspondientes de este diccionario. Lo que distingue a un tejido de un simple grupo de células no es solo la cercanía física entre ellas. En el tejido conectivo, de hecho, las células suelen estar separadas por una cantidad considerable de matriz extracelular, la sustancia no celular que ellas mismas segregan y que puede ser líquida, gelatinosa o tan dura como el hueso. Lo definitorio es la coordinación funcional: células que comparten origen, estructura y comportamiento, y que trabajan hacia un mismo fin. Un órgano ya no es un tejido: es la combinación de varios tejidos distintos organizados con una arquitectura propia para cumplir una tarea concreta, como hace el corazón al integrar tejido muscular, conectivo, nervioso y epitelial en una sola estructura que bombea sangre. Del verbo tejer, y este del latín texere. La imagen original es textil: hilos entrelazados para formar una tela. La biología tomó prestada esa imagen para describir cómo se organizan las células. El anatomista francés Marie-François-Xavier Bichat, en 1800, aunque no trabajó con microscopio. Identificó veintiuna estructuras elementales a partir de su aspecto y su comportamiento en la disección, no de la observación celular. Cuatro tipos básicos: epitelial, conectivo, muscular y nervioso. Cada uno se divide después en variedades más específicas, con estructura y función propias. No. Un tejido es un agregado de células de un mismo tipo. Un órgano combina varios tejidos distintos, organizados con una arquitectura propia, para cumplir una función concreta. La disciplina que estudia los tejidos. El nombre lo propuso en 1819 el anatomista alemán Karl Mayer, casi veinte años después de que Bichat describiera los primeros tejidos sin disponer todavía de esa palabra.Qué es el tejido
Origen del concepto
Los cuatro tejidos básicos
Un nivel propio de organización
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra tejido?
¿Quién descubrió los tejidos del cuerpo humano?
¿Cuántos tipos de tejidos hay en el cuerpo humano?
¿Es lo mismo un tejido que un órgano?
¿Qué es la histología?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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