DICCIONARIO MÉDICO
Tejido muscular liso
El tejido muscular liso es el tipo de tejido muscular sin estriaciones que forma la pared de las vísceras huecas y de los vasos sanguíneos, y cuya contracción es involuntaria. Junto con el tejido muscular cardíaco y el tejido muscular estriado esquelético, completa las tres variedades de tejido muscular del organismo. El adjetivo liso no comparte el origen clásico de estriado o esquelético: el diccionario académico no le atribuye procedencia latina ni griega, sino que lo cataloga como voz expresiva, una palabra nacida del uso oral y no de un étimo culto rastreable. Describe, sencillamente, la ausencia de la estriación que sí presentan los otros dos tipos de tejido muscular: al microscopio, el citoplasma de estas células no muestra el patrón regular de bandas que da nombre al músculo estriado. El nombre alternativo, músculo involuntario, describe mejor su función. Se encuentra en el tubo digestivo, las vías respiratorias, la vejiga urinaria, los vasos sanguíneos y linfáticos, el útero y numerosas glándulas, siempre en estructuras que no requieren control consciente. Las células del músculo liso, o miocitos lisos, son fusiformes, alargadas y afiladas en los extremos, con un único núcleo central. Su tamaño varía mucho según la localización, entre 20 y 500 µm de longitud, aunque en el miometrio uterino pueden alcanzar las 800 µm durante el embarazo. No poseen sarcómeras, y por eso su citoplasma se ve homogéneo al microscopio óptico, sin las bandas del músculo estriado. Los filamentos de actina y miosina existen, pero se anclan en unas estructuras llamadas cuerpos densos, ricas en alfa-actina, que cumplen una función parecida a la de los discos Z del músculo estriado. Hay, aproximadamente, quince filamentos de actina por cada uno de miosina, frente a los seis a uno del músculo estriado. El músculo liso tampoco contiene troponina: la proteína que regula la contracción en su lugar es la calmodulina. La entrada de calcio en el citoplasma activa la calmodulina, y el complejo resultante activa a su vez una enzima, la cinasa de cadena ligera de la miosina, que fosforila la miosina y permite que se una a la actina. Es un mecanismo distinto al de la troponina en el músculo estriado, y también más lento: el músculo liso tarda más en contraerse y en relajarse, pero puede mantener el tono muscular durante periodos prolongados sin fatigarse, con un gasto energético muy bajo. No todo el músculo liso se organiza igual. En el tipo unitario, también llamado visceral, las células están conectadas entre sí por uniones en hendidura y se comportan como un sincitio funcional: la despolarización de unas pocas fibras basta para que se contraiga todo el grupo. Es la organización habitual en el tubo digestivo, el útero, la vejiga y la mayoría de los vasos sanguíneos. En el tipo multiunitario, cada célula recibe su propia inervación y actúa de forma prácticamente independiente, sin apenas uniones eléctricas entre vecinas. Aparece en estructuras que necesitan un control más fino y graduado, como el iris, los músculos piloerectores de la piel o el conducto deferente. Existe además un tipo celular emparentado por su función, la célula mioepitelial, presente en glándulas como las salivales, las mamarias o las sudoríparas, donde su contracción ayuda a expulsar la secreción. El parecido es solo funcional: esta célula procede del ectodermo, mientras que el resto del músculo liso del organismo se origina, en su mayor parte, en el mesodermo. El músculo liso comparte con el cardíaco la falta de control voluntario, pero no se parece en casi nada más. Carece de discos intercalares y de autoexcitabilidad marcapasos, y sus células, fusiformes y sin ramificar, no recuerdan en nada a los cardiomiocitos. Con el músculo esquelético el contraste es todavía mayor: no hay sarcómeras ni placa motora, y la contracción, lenta y sostenida, puede regularse también por hormonas y por el simple estiramiento de la pared del órgano, algo que no ocurre en el tejido estriado. Porque esas proteínas no se organizan en sarcómeras regulares, sino que se disponen de forma dispersa por el citoplasma. Al microscopio óptico, esa disposición irregular no produce ningún patrón de bandas, y el resultado visual es una célula de aspecto uniforme frente a la estriación del músculo esquelético y el cardíaco. Apenas. Su bajo consumo energético y su capacidad de mantener el tono muscular durante horas, sin apenas gasto de ATP, lo hacen mucho más resistente a la fatiga que el músculo esquelético, que sí se agota con el esfuerzo sostenido. Un grupo de células musculares lisas conectadas entre sí por uniones en hendidura, de modo que se contraen de manera sincronizada aunque solo unas pocas reciban estímulo nervioso directo. Es el tipo predominante en el tubo digestivo y en el útero, y funciona, en ese sentido, de forma parecida al miocardio. No. Además de la inervación autónoma, responde a hormonas circulantes, como la oxitocina en el útero, a sustancias liberadas localmente por las células vecinas y al propio estiramiento mecánico de la pared que reviste. Esa sensibilidad múltiple explica por qué órganos como la vejiga o los vasos sanguíneos pueden ajustar su tono sin intervención nerviosa directa. Si desea profundizar en conceptos asociados al tejido muscular liso, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el tejido muscular liso
El miocito liso: estructura y proteínas contráctiles
Mecanismo de contracción
Organización funcional: músculo liso unitario y multiunitario
Diferenciación con el tejido muscular estriado y el cardíaco
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "liso" si tiene proteínas contráctiles como cualquier otro músculo?
¿Puede el músculo liso agotarse como el esquelético?
¿Qué es el músculo liso unitario?
¿Está regulado el músculo liso solo por el sistema nervioso?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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