DICCIONARIO MÉDICO
Traqueomalacia
La traqueomalacia es la debilidad anormal del cartílago y del tejido de sostén de la tráquea, que provoca su colapso parcial o completo durante la espiración. Puede ser congénita o adquirida, y su repercusión varía mucho según la extensión del segmento afectado. El sufijo malacia procede del griego μαλακία (malakía), "reblandecimiento", y se aplica a distintos tejidos del organismo según cuál pierda su consistencia habitual, como puede verse con más detalle en la entrada dedicada a la malacia. Unido a la raíz traqueo, el término nombra específicamente la pérdida de la rigidez que aportan los anillos cartilaginosos de la tráquea, con el riesgo consiguiente de que la luz del conducto se estreche o se cierre durante la espiración forzada. Es, dentro de las enfermedades de la vía aérea central, una categoría bien delimitada: no un síntoma aislado, sino una alteración estructural de la pared del órgano. La rigidez de la tráquea depende del equilibrio entre sus anillos cartilaginosos y el tejido elástico de la pared posterior. Cuando el cartílago pierde consistencia, o cuando las fibras elásticas se atrofian y ceden su lugar a tejido laxo y redundante, la presión negativa que se genera al inspirar deja de bastar para mantener abierta la luz del conducto. El resultado es un colapso que se manifiesta sobre todo al espirar con fuerza, toser o llorar, momentos en los que la presión dentro del tórax supera a la que sostiene la pared traqueal desde dentro. Según su origen se distingue una forma primaria o congénita, ligada a un desarrollo incompleto de los anillos cartilaginosos durante la gestación, de una forma adquirida, en la que el debilitamiento aparece después del nacimiento por compresión externa de vasos anómalos o masas mediastínicas, por daño directo del cartílago tras una intubación prolongada, o por inflamación crónica de la vía aérea. Según su extensión, puede quedar limitada a un segmento corto (traqueomalacia focal) o comprometer la totalidad del conducto (traqueomalacia difusa). La forma congénita es, de hecho, la anomalía estructural más frecuente de la tráquea al nacer, aunque en términos absolutos sigue tratándose de una afección poco común. Cuando el reblandecimiento se extiende más allá de la carina y alcanza los bronquios principales, la entidad cambia de nombre: se convierte en una traqueobroncomalacia. Si, en cambio, queda circunscrita a los bronquios sin afectar en ningún grado a la tráquea, el término correcto es broncomalacia. No conviene confundir tampoco la traqueomalacia congénita con la laringomalacia, bastante más frecuente en el lactante: esta última afecta al cartílago aritenoides y a la epiglotis, un peldaño anatómico más arriba, y su mecanismo de colapso responde a un patrón inspiratorio, no espiratorio. No. La traqueomalacia queda limitada a la tráquea; cuando el mismo proceso alcanza los bronquios principales, la entidad recibe otro nombre. Porque describe con precisión lo que ocurre: un reblandecimiento, no una destrucción del tejido. El cartílago traqueal sigue vivo, pero ha perdido la consistencia que necesita para sostener la luz de la vía aérea abierta frente a los cambios de presión de cada ciclo respiratorio. Sobre todo en los primeros meses de vida, cuando el llanto, la alimentación o una infección respiratoria hacen más evidente la respiración ruidosa característica del colapso. En muchos lactantes la rigidez traqueal mejora con el crecimiento, a medida que el cartílago madura. La forma congénita aparece con frecuencia junto a otras malformaciones, como la fístula traqueoesofágica o determinadas cromosomopatías. La forma adquirida, en el adulto, suele relacionarse con la intubación prolongada, la compresión vascular o enfermedades pulmonares crónicas de base.Qué es la traqueomalacia
Mecanismo
Clasificación
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la traqueobroncomalacia?
¿Por qué se usa el sufijo malacia y no otro?
¿A qué edad se manifiesta la forma congénita?
¿Se asocia a otras anomalías?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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