DICCIONARIO MÉDICO
Trasplante de córnea
Trasplante de córnea es el nombre habitual, en el lenguaje corriente y en buena parte de la literatura clínica en español, de la queratoplastia, la sustitución quirúrgica de la córnea dañada por tejido corneal de un donante. Es también uno de los trasplantes que mejor pronóstico tiene, por una razón que lo distingue de casi todos los demás órganos y tejidos que se trasplantan. El nombre técnico, queratoplastia, combina las raíces griegas kéras, "córnea", y plastós, "moldeado". En español, sin embargo, la denominación corriente convive con la técnica en pie de igualdad incluso en artículos especializados, donde no es raro encontrar "queratoplastia (QP)" y "trasplante de córnea" alternándose en el mismo párrafo. La etimología completa, la historia del primer caso con éxito de 1905 y la clasificación por capas sustituidas se desarrollan en la entrada dedicada a la queratoplastia; esta entrada se centra en un rasgo que separa al trasplante de córnea del resto de la familia de trasplantes. La córnea carece de vasos sanguíneos y de vasos linfáticos. Esa avascularidad, sumada a la escasez de células presentadoras de antígeno en su superficie, le confiere lo que la oftalmología llama privilegio inmunológico: el injerto pasa mucho más inadvertido para el sistema inmunitario del receptor que cualquier órgano irrigado por sangre. En la práctica, esto significa que un primer trasplante de córnea no exige el estudio de compatibilidad HLA que sí resulta obligado en el trasplante renal o el hepático, y que el receptor no necesita inmunosupresión sistémica, solo tratamiento tópico local. La tasa de éxito del injerto corneal de bajo riesgo ronda el 90 por ciento, una cifra que pocos trasplantes de órgano sólido alcanzan. El privilegio no es absoluto. Puede perderse en córneas ya inflamadas, muy vascularizadas por episodios previos, o en trasplantes de repetición, situaciones en las que el rechazo corneal se comporta de forma parecida al de cualquier otro tejido. A diferencia del riñón o de una parte del hígado, la córnea no admite donación de vivo: procede siempre de una persona fallecida, cuyo tejido ocular se extrae, se evalúa y se conserva en un banco de ojos antes de asignarse a un receptor. Esa logística, ajena por completo al trasplante de órganos sólidos, explica que la córnea se cuente entre los tejidos donados con más frecuencia en todo el mundo. No con el mismo rigor. Para una primera queratoplastia no suele determinarse siquiera la compatibilidad HLA, aunque algunos estudios apuntan a que la afinidad de grupo sanguíneo podría influir levemente en el riesgo de rechazo. No. El tejido corneal para trasplante procede siempre de un donante fallecido. Consulte también la información clínica completa sobre el trasplante de córnea Si busca información sobre las indicaciones y las técnicas quirúrgicas del trasplante de córnea, puede consultar la página de trasplante de córnea elaborada por el Servicio de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es el trasplante de córnea
Un tejido con privilegio inmunológico
Un donante siempre fallecido
Preguntas frecuentes
¿Necesita un trasplante de córnea la misma compatibilidad de grupo sanguíneo que un trasplante de riñón?
¿Puede una persona viva donar parte de su córnea?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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