DICCIONARIO MÉDICO

Trasplante ortotópico

El trasplante ortotópico es aquel en el que el órgano trasplantado se coloca en la misma posición anatómica que ocupaba el órgano enfermo, retirado previamente. Es la técnica estándar en el trasplante hepático, pulmonar y cardíaco, aunque no en todos los trasplantes de órgano sólido: el renal, el más frecuente de todos, sigue habitualmente el camino contrario.

Qué es el trasplante ortotópico

Ortotópico procede del griego orthós, "recto" o "correcto", y tópos, "lugar"; su antónimo, heterotópico, se forma con héteros, "otro" o "distinto". La entrada dedicada al adjetivo heterotópico desarrolla esa etimología con más detalle. Aplicado al trasplante, el término describe una decisión quirúrgica muy concreta: extirpar el órgano nativo y sustituirlo exactamente donde estaba, conectándolo a los mismos vasos y conductos que servían al original. Es la opción más fisiológica siempre que resulte técnicamente viable, porque respeta la anatomía y la mecánica que el organismo ya tenía.

Por qué no es siempre la norma

En el hígado y en el pulmón, el trasplante ortotópico es prácticamente la única opción real: no existe otro lugar razonable donde alojar el órgano nuevo. En el corazón sucede algo distinto, y en el riñón, distinto todavía. El injerto renal se implanta casi siempre en la fosa ilíaca, un emplazamiento distinto del que ocupan los riñones nativos, que además ni siquiera se retiran en la mayoría de los casos: el trasplante renal, pese a ser el más practicado del mundo, es de hecho heterotópico en su forma habitual. El trasplante renal ortotópico, con nefrectomía previa del riñón propio, queda reservado a casos excepcionales de aterosclerosis pélvica grave o de trasplantes de repetición.

Desarrollo histórico: el corazón como caso paradigmático

La técnica ortotópica del trasplante cardíaco no nació en el quirófano, sino en el laboratorio. Entre 1959 y 1960, Norman Shumway y Richard Lower, en la Universidad de Stanford, desarrollaron en perros el procedimiento que se convertiría en el estándar mundial: dejar un manguito de las aurículas del receptor, unir por vía biauricular el corazón donante y completar la reconstrucción con dos suturas término-terminales, una en la aorta y otra en la arteria pulmonar. El resultado se publicó en 1960 en la revista Surgical Forum. Cuando Christiaan Barnard trasplantó el primer corazón humano en Ciudad del Cabo el 3 de diciembre de 1967, empleó precisamente esa técnica biauricular; Shumway, que había visitado como visitante al propio Barnard antes de esa fecha, realizaría el primer trasplante cardíaco ortotópico de Estados Unidos apenas dos meses después, en febrero de 1968.

La técnica biauricular se mantuvo como referencia durante más de dos décadas. Ya en los años ochenta y noventa, cirujanos como Magdi Yacoub en el Reino Unido y Daniel Dreyfus en Francia propusieron una variante, la anastomosis bicava, que sutura por separado ambas venas cavas en lugar de conservar la aurícula derecha del receptor casi intacta; el objetivo era reducir arritmias y mejorar la función de la aurícula, a costa de una técnica algo más compleja.

Preguntas frecuentes

¿Es el trasplante ortotópico más seguro que el heterotópico?

No hay una respuesta única. La elección depende del órgano y de la situación clínica: en el hígado, la técnica ortotópica es casi obligada; en el corazón, la variante heterotópica se reserva para escenarios muy concretos en los que interesa dejar el órgano original en su sitio.

¿Por qué el trasplante renal no suele ser ortotópico si es el más frecuente?

Porque la fosa ilíaca ofrece vasos más accesibles para las anastomosis y evita la nefrectomía del riñón enfermo, una cirugía adicional innecesaria en la mayoría de los pacientes.

¿Quién desarrolló la técnica que hoy se sigue en el trasplante cardíaco ortotópico?

Norman Shumway y Richard Lower, en experimentos con perros realizados en Stanford entre 1959 y 1960, varios años antes del primer trasplante cardíaco humano.

Referencias

  1. Norman E. Shumway, MD, PhD. Revista Española de Cardiología, 2006.
  2. Trasplante cardíaco. Cirugía Cardiovascular.
  3. Revisión del trasplante renal ortotópico en nuestro centro. Actas Urológicas Españolas, 2007.

Entradas relacionadas

  • Trasplante heterotópico. La técnica opuesta, con el injerto en una posición anatómica distinta de la original.
  • Heterotópico. El adjetivo del que este término toma su antónimo, con la etimología completa de ambos.
  • Trasplante renal. El ejemplo más frecuente de trasplante de órgano sólido que no sigue, pese a serlo, la técnica ortotópica.

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