DICCIONARIO MÉDICO
Triquiasis
La triquiasis es la mala dirección de una o varias pestañas, que crecen desde su punto de origen habitual pero apuntan hacia el globo ocular en lugar de alejarse de él, con el margen del párpado en posición normal. Ese detalle, la posición normal del párpado, es lo que la separa del entropión, con el que se confunde a menudo. Es, sobre todo, un trastorno adquirido del adulto, aunque existen formas congénitas. El nombre procede del griego thrix, trichós, cabello, con el sufijo -iasis, que en la terminología médica clásica designa un proceso o estado patológico, el mismo que aparece en psoriasis o en elefantiasis. Describe, literalmente, una afección de las pestañas. Las pestañas triquiásicas nacen en su fila habitual, en la lámina anterior del párpado, y conservan un origen anatómico normal. Lo que falla es la dirección de crecimiento, que se invierte hacia la córnea y la conjuntiva. Cada parpadeo repite el roce, y ese roce mantenido es lo que termina dañando la superficie ocular. En la mayoría de los casos no se llega a identificar una causa concreta. Cuando sí hay una causa identificable, suele tratarse de un proceso cicatricial de los párpados o la conjuntiva: blefaritis crónica, quemaduras químicas, cirugía o traumatismos previos del párpado, o enfermedades que cicatrizan la conjuntiva desde dentro, como el penfigoide de la membrana mucosa ocular, la queratoconjuntivitis atópica o el síndrome de Stevens-Johnson. En el mundo, la causa más extendida con diferencia es el tracoma, una infección ocular crónica por Chlamydia trachomatis que cicatriza la conjuntiva tras episodios repetidos de inflamación. Existe también una forma congénita, ligada al epibléfaron, un pliegue cutáneo adicional en el párpado inferior que orienta las pestañas hacia dentro desde el nacimiento. El entropión es otra cosa: ahí es todo el margen palpebral el que se invierte hacia el interior del ojo, arrastrando consigo pestañas que nacen en su fila y con su dirección habituales. En la triquiasis, en cambio, el margen del párpado está donde debe estar. La distinción no es solo académica, porque el tratamiento de cada afección es distinto. Con la distriquiasis el parecido es más superficial que real. Ahí no se trata de pestañas mal dirigidas, sino de una fila adicional de pestañas que emergen de los orificios de las glándulas de Meibomio, en el borde posterior del párpado, casi siempre de origen congénito. No. En el entropión se invierte todo el margen del párpado; en la triquiasis, el párpado conserva su posición normal y son solo las pestañas las que apuntan mal. Del griego thrix (cabello) y el sufijo -iasis, que en griego clásico ya se empleaba para nombrar procesos patológicos. Comparte esa terminación con otras muchas entidades médicas, de la psoriasis a la litiasis. Sí, si se mantiene en el tiempo. El roce continuado de las pestañas contra la córnea puede acabar produciendo cicatrización corneal. Es, de hecho, lo que ocurre en las fases avanzadas del tracoma: en una encuesta poblacional en el delta del Nilo, en Egipto, más de la mitad de los adultos con triquiasis tracomatosa tenía ya algún grado de discapacidad visual. No. La triquiasis sin causa identificable, la llamada idiopática, es la forma más habitual fuera de las zonas donde el tracoma es endémico.Qué es la triquiasis
Causas más frecuentes
Diferenciación con el entropión y la distiquiasis
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo triquiasis que entropión?
¿De dónde viene la palabra triquiasis?
¿Puede afectar a la visión?
¿Siempre se sabe por qué aparece?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026