DICCIONARIO MÉDICO
Tubo digestivo
El tubo digestivo es el conducto muscular continuo, revestido de mucosa por dentro, que se extiende desde la boca hasta el ano y por el que avanzan los alimentos durante la digestión. Es uno de los dos componentes del aparato digestivo, junto con las glándulas que vierten en él sus secreciones. La palabra tubo procede del latín tubus, de origen no aclarado del todo. Está emparentada con tuba, la trompeta militar romana, aunque los filólogos no coinciden en si una deriva de la otra o ambas comparten una raíz más antigua. Ya en latín designaba un conducto o pieza hueca, y esa acepción anatómica pasó después a otras lenguas: el inglés tube la documenta desde el siglo XVI para referirse a un órgano o paso hueco del cuerpo. En el aparato digestivo, el término se reserva para el conducto en sí: boca, faringe, esófago, estómago e intestinos. Deja fuera a las glándulas anejas (hígado, páncreas, vesícula biliar y glándulas salivales), que forman parte del aparato o del sistema digestivo pero no del tubo propiamente dicho. Tracto digestivo comparte ese mismo significado restringido. Desde el esófago hasta el conducto anal, la pared mantiene una misma disposición en capas concéntricas, sea cual sea el tramo. Hacia dentro está la mucosa, formada por un epitelio en contacto directo con el alimento, un tejido conjuntivo llamado lámina propia y una delgada capa de músculo liso, la muscular de la mucosa. Le sigue la submucosa, con vasos, glándulas en algunos tramos y una red nerviosa propia, el plexo submucoso o de Meissner. Más afuera, la muscular externa: dos capas de fibras lisas, una circular y otra longitudinal, entre las que se aloja el plexo mientérico o de Auerbach, que coordina el peristaltismo. La capa más externa es serosa en la mayor parte del abdomen y adventicia en el esófago y en el tramo final del recto, sin la lámina de peritoneo propia de la serosa. Esa disposición se repite con tanta fidelidad de un tramo a otro que basta una biopsia, sin más contexto, para saber de qué punto del tubo procede. El origen embrionario de las capas no es único: el endodermo forma el epitelio de la mucosa, mientras que el resto (muscular de la mucosa, submucosa, muscular externa y serosa) procede del mesodermo que envuelve al intestino primitivo. Este, a su vez, se reparte en tres tramos con desarrollo e irrigación propios, el anterior, el medio y el posterior, cada uno tributario de una rama distinta de la aorta abdominal. Del latín tubus. Es un término de etimología incierta, pero de uso anatómico ya documentado en la Antigüedad para describir cualquier conducto hueco del cuerpo. No. El aparato digestivo suma al tubo las glándulas que drenan en él. El tubo, por sí solo, es solo el conducto. Porque no miden lo mismo. La cifra de nueve metros procede de disecciones en cadáver, donde el músculo liso de la pared pierde por completo su tono. En una persona viva, ese mismo músculo se mantiene en un estado de contracción sostenida que acorta el conducto de forma notable, hasta el punto de que algunos textos de fisiología lo sitúan bastante por debajo de esa cifra clásica. No es un error de medición. Es una diferencia real entre un tejido vivo y uno que ya no tiene tono.Qué es el tubo digestivo
La pared, capa por capa
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra tubo?
¿Es lo mismo tubo digestivo que aparato digestivo?
¿Por qué unas fuentes dan nueve metros de longitud y otras menos?
Referencias
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