DICCIONARIO MÉDICO
Túbulo seminífero
El túbulo seminífero es la estructura tubular del testículo donde se produce la espermatogénesis, protegida por una barrera celular que aísla a las células germinales en división del resto del organismo. Pese al nombre compartido, no guarda relación estructural alguna con los túbulos del riñón: los dos deben su nombre a la misma raíz latina, pero resuelven problemas biológicos completamente distintos. Cada testículo humano contiene varios cientos de estos túbulos, muy enrollados sobre sí mismos, agrupados de uno en cuatro dentro de cada uno de los lobulillos que separan los tabiques fibrosos de la cápsula testicular. Su diámetro apenas alcanza unas pocas décimas de milímetro, pero cada túbulo individual puede medir varias decenas de centímetros de longitud si se desenrollara; la cifra combinada de todos los túbulos de un solo testículo se estima en varios cientos de metros, según el atlas histológico que se consulte. Ese trayecto tortuoso no dura hasta el final: cerca del vértice del lobulillo, cada túbulo se endereza para transformarse en un tramo corto y recto, el túbulo recto, en el que desaparecen las células germinales y solo queda un epitelio simple de células de Sertoli. Los túbulos rectos de todos los lobulillos convergen después en un laberinto de conductos anastomosados situado en el espesor de la albugínea: la red testicular o rete testis, de la que parten finalmente los conductillos eferentes hacia el epidídimo. Envolviendo al túbulo desde fuera hacia dentro se distinguen tres elementos. La capa más externa es una lámina de tejido conjuntivo, la túnica propia, formada por varias hileras de fibroblastos. Justo por dentro de ella se sitúan las células mioides peritubulares, aplanadas y contráctiles, con características similares a las del músculo liso; su contracción rítmica ayuda a desplazar el fluido testicular y los espermatozoides inmóviles a lo largo del túbulo, hacia la red testicular. Por último, adherido a la lámina basal, está el propio epitelio seminífero, el más complejo de los tres, formado por las células germinales en sus distintas fases de maduración y por las células de Sertoli que las sostienen y nutren. Las células de Sertoli vecinas se unen entre sí mediante complejos de uniones estrechas situados cerca de la base del epitelio, formando lo que se conoce como barrera hematotesticular. Esta barrera divide físicamente el interior del túbulo en dos compartimentos: uno basal, donde residen las espermatogonias, en contacto todavía con el medio general del organismo, y otro adluminal, aislado tras la barrera, donde progresan los espermatocitos, las espermátidas y los espermatozoides en formación. La estructura fue descrita en 1970 por Martin Dym y Don Fawcett, que inicialmente sospechaban que el filtro residía en las propias células mioides peritubulares; sus estudios con trazadores electrodensos revelaron que la verdadera barrera se localizaba un poco más adentro, en las uniones ocludentes entre las células de Sertoli. Su función va más allá de lo mecánico: al aislar el compartimento adluminal, protege a las células germinales, que expresan proteínas nuevas y potencialmente reconocibles como extrañas, del ataque del sistema inmunitario del propio individuo. Nada, salvo el nombre. Ambos son estructuras tubulares y por eso comparten la misma raíz latina, pero uno filtra y modifica un líquido derivado de la sangre y el otro produce células germinales; no existe relación embriológica ni funcional entre ellos. Martin Dym y Don Fawcett, en un trabajo publicado en 1970 que identificó las uniones estrechas entre células de Sertoli como el verdadero asiento de la barrera, después de que estudios previos la hubieran atribuido a las células mioides que rodean el túbulo. Porque la espermatogénesis no comienza hasta la pubertad, mucho después de que el sistema inmunitario haya aprendido a reconocer como propias las células del organismo. Las proteínas que aparecen en los espermatocitos y las espermátides pueden resultarle nuevas, y la barrera hematotesticular evita que se desencadene una respuesta contra ellas.Qué es el túbulo seminífero
La pared del túbulo: tres capas con funciones distintas
La barrera hematotesticular
Preguntas frecuentes
¿Tiene algo que ver el túbulo seminífero con los túbulos del riñón?
¿Quién descubrió la barrera hematotesticular?
¿Por qué necesitan protección las células germinales?
Referencias
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