DICCIONARIO MÉDICO
Ultrasonografía renal
La ultrasonografía renal es la aplicación de esta técnica de imagen al estudio de los riñones, los uréteres y la vejiga. No usa radiación ni contraste, y suele ser la primera prueba de imagen a la que se recurre cuando hay que valorar estas estructuras. Consiste en apoyar un transductor sobre la piel de la región lumbar o del abdomen para explorar ambos riñones, y sobre el hipogastrio para valorar la vejiga. Las ondas de ultrasonido atraviesan los tejidos, se reflejan en distinto grado según la densidad de cada estructura y regresan al transductor en forma de eco, que el equipo convierte en una imagen en escala de grises. El resultado permite valorar el tamaño, la forma, la posición y el contorno de los riñones, así como reconocer dilataciones de las vías urinarias o colecciones de líquido. Es frecuente que la exploración incorpore también un estudio Doppler, que añade información sobre el flujo sanguíneo en las arterias y venas renales sin necesidad de otra prueba distinta. No requiere ayuno. Para valorar bien la vejiga y el tramo final de los uréteres conviene acudir con la vejiga llena, porque la orina actúa como una ventana acústica que mejora la visión de las estructuras vecinas; por eso suele pedirse beber agua antes de la cita y aguantar sin orinar. El paciente se coloca tumbado, y el técnico aplica un gel conductor sobre la piel para eliminar el aire entre la sonda y el cuerpo, ya que el aire refleja casi todo el ultrasonido e impide que la onda llegue al tejido. La urografía intravenosa también estudia riñones, uréteres y vejiga, pero de forma muy distinta: inyecta un contraste yodado en vena y sigue su recorrido con radiografías seriadas, lo que aporta información sobre la función excretora que la ultrasonografía no ofrece. La tomografía computarizada, por su parte, ofrece más detalle anatómico y mejor resolución para masas pequeñas, aunque a costa de radiación ionizante y, en muchos protocolos, de contraste intravenoso. La ausencia de radiación es justo lo que hace de la ultrasonografía renal la opción preferida en el embarazo y en la infancia, y también la que se repite sin reparo cuando hace falta un seguimiento con controles sucesivos. No. Como mucho, cierta incomodidad si se pide aguantar con la vejiga muy llena durante la exploración. Sí, aunque de forma sencilla: beber agua antes de la cita para llegar con la vejiga llena. No hace falta ayuno. Sí. "Ultrasonografía renal" y "ecografía renal" o "ecografía de vías urinarias" nombran la misma exploración; la variación depende más de la costumbre de cada centro que de una diferencia real en la técnica. No siempre. La urografía usa contraste y radiación para valorar cómo funcionan los riñones al eliminar la orina, algo que la ultrasonografía, centrada en la anatomía, no mide directamente.Qué es la ultrasonografía renal
Cómo se realiza
Diferenciación con otras técnicas del aparato urinario
Preguntas frecuentes
¿Duele la ultrasonografía renal?
¿Hay que prepararse de alguna forma?
¿Es lo mismo que una ecografía de vías urinarias?
¿Sustituye a la urografía intravenosa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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