DICCIONARIO MÉDICO
Ventriculitis
La ventriculitis es la inflamación de la superficie ependimaria que reviste los ventrículos cerebrales, secundaria casi siempre a una infección. Es un proceso distinto de la meningitis, que afecta a las meninges y al espacio subaracnoideo, y de la encefalitis, que compromete el tejido cerebral: la ventriculitis tiene su propio territorio en las cuatro cavidades llenas de líquido cefalorraquídeo. El nombre se construye sobre ventrículo, del latín ventriculus, y el sufijo griego -itis, que en el vocabulario médico moderno señala un proceso inflamatorio. La literatura especializada recoge varios sinónimos para la misma entidad: ependimitis, empiema ventricular, piocefalia y ventriculitis piógena aparecen indistintamente en las publicaciones médicas. No existen, de hecho, criterios diagnósticos universalmente aceptados que delimiten con precisión dónde termina una simple colonización del líquido cefalorraquídeo y dónde empieza la infección verdadera. La infección puede llegar a los ventrículos por varias vías. La más directa es la implantación durante una neurocirugía o a través de un catéter ventricular externo, colocado para drenar líquido cefalorraquídeo o para monitorizar la presión intracraneal. También puede propagarse desde un absceso cerebral vecino que rompe hacia una cavidad ventricular, alcanzar el revestimiento ependimario por vía hematógena a través de los plexos coroideos, o llegar por reflujo del líquido cefalorraquídeo desde una meningitis ya establecida. Esta última vía explica que meningitis y ventriculitis aparezcan con frecuencia asociadas en el mismo paciente. Cuando el origen es un catéter, se distingue entre ventriculitis temprana, si aparece en los primeros diez días tras su colocación, y tardía, si se manifiesta después de ese plazo. Solo en Estados Unidos se colocan más de veinticinco mil catéteres ventriculares externos al año, y la infección figura entre sus complicaciones reconocidas. La incidencia comunicada en la bibliografía oscila entre el cero y el cuarenta y cinco por ciento según las series, una variación que refleja, más que nada, la falta de acuerdo sobre qué criterios definen realmente el diagnóstico. Las tres entidades pueden convivir en un mismo proceso infeccioso, pero no son intercambiables. La meningitis afecta a las meninges, las membranas que envuelven el encéfalo, y al líquido del espacio subaracnoideo que las separa. La encefalitis compromete directamente el tejido nervioso, con inflamación del parénquima cerebral. La ventriculitis se limita a la capa ependimaria que tapiza por dentro las cavidades ventriculares. Que una infección alcance las tres estructuras a la vez es habitual, sobre todo cuando el origen es una meningitis bacteriana grave, pero cada término describe un territorio anatómico distinto. No. Comparten a menudo el mismo origen infeccioso, pero afectan a estructuras distintas: la meningitis, a las meninges; la ventriculitis, al revestimiento de los ventrículos cerebrales. Son sinónimos de ventriculitis que aparecen con frecuencia en la bibliografía médica. Depende sobre todo de si hay un catéter ventricular implantado. Las cifras publicadas van del cero al cuarenta y cinco por ciento de los pacientes con este tipo de dispositivo, según la serie y los criterios diagnósticos empleados. Cuando aparece en los primeros diez días tras su colocación. Después de ese plazo se clasifica como tardía.Qué es la ventriculitis
Cómo se origina
Clasificación y frecuencia
Diferenciación con la meningitis y la encefalitis
Preguntas frecuentes
¿Ventriculitis es lo mismo que meningitis?
¿Qué significan ependimitis y empiema ventricular?
¿Es frecuente la ventriculitis?
¿Cuándo se considera temprana una ventriculitis asociada a catéter?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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