DICCIONARIO MÉDICO
Vómer
El vómer es un hueso impar, delgado y de forma cuadrangular que ocupa la porción posterior e inferior del tabique nasal, en la línea media de la cara. Forma parte del esqueleto facial y se articula, de manera directa, con otros seis huesos del cráneo. El nombre procede del latín vomer, vomeris, reja de arado, según recoge la Real Academia Española, por el parecido de su silueta vista de perfil con la pieza de un arado tradicional. Los primeros anatomistas que emplearon la palabra en este sentido lo hicieron entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Existe además una hipótesis lingüística, propuesta por el filólogo Julius Pokorny, que hace remontar el propio latín vomer a una antigua raíz indoeuropea relacionada con la cuña, la misma de la que procedería, muchos siglos y muchas lenguas después, la palabra inglesa wedge. Tiene forma de lámina delgada, casi cuadrangular, con dos caras y cuatro bordes. El borde anterior se articula en su mitad superior con la lámina perpendicular del etmoides y en su mitad inferior con el cartílago septal, de modo que el tabique nasal queda formado por tres piezas superpuestas: el cartílago por delante, el etmoides por arriba y el vómer por detrás y por abajo. El borde inferior se apoya sobre las crestas nasales del maxilar y del hueso palatino. El borde superior se desdobla en dos prolongaciones, llamadas alas del vómer, que se articulan con el rostro del esfenoides. El borde posterior es distinto de los demás. No se articula con ningún hueso vecino. Separa las dos coanas, las aberturas posteriores de las fosas nasales hacia la faringe, y es uno de los pocos bordes óseos del cráneo que queda libre, sin unión rígida a la estructura contigua. El vómer se osifica por vía intramembranosa, sin pasar por un molde cartilaginoso previo, a partir de dos centros de osificación que aparecen hacia la octava o novena semana de vida fetal. Ambos centros surgen de forma simétrica, uno a cada lado de la línea media, dentro del tejido que envuelve el borde inferior del cartílago del tabique. Hacia el tercer mes de gestación se fusionan entre sí. Ese proceso de unión deja como huella un surco longitudinal donde queda alojado el cartílago septal durante el resto del desarrollo. Comparten raíz, pero no tienen nada que ver entre sí. El órgano vomeronasal, descrito en detalle en distintas especies de mamíferos por el anatomista danés Ludwig Jacobson, es un pequeño receptor químico situado en la mucosa de la base del tabique nasal, cerca del propio vómer, de donde procede el parentesco del nombre. En el ser humano adulto se considera vestigial o de función incierta, muy alejado del papel puramente estructural que cumple el hueso. No. El tabique nasal es la estructura completa que separa las dos fosas nasales, formada por tres piezas: el cartílago septal, la lámina perpendicular del etmoides y el vómer. Este último es solo su porción ósea posterior e inferior. Es una coincidencia de escritura, no de significado. Vómer viene del latín vomer, reja de arado, una palabra sin parentesco etimológico con el verbo latino vomere, vomitar, pese al parecido entre ambas. Con seis: el etmoides y el esfenoides por arriba, los dos maxilares y los dos palatinos por abajo. Su borde posterior es la excepción, ya que no se une a ningún hueso. No, es impar y único, situado exactamente en la línea media. Los huesos nasales, en cambio, sí son pares, uno a cada lado, y forman el puente óseo de la nariz, una región distinta y más anterior que la que ocupa el vómer.Qué es el vómer
Anatomía
Cómo se forma
Vómer y órgano vomeronasal
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el vómer que el tabique nasal?
¿Por qué se llama vómer si no tiene relación con el vómito?
¿Con cuántos huesos se articula el vómer?
¿El vómer es un hueso par, como los huesos nasales?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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