DICCIONARIO MÉDICO
Osteomielitis craneal
La osteomielitis craneal es la infección de los huesos que forman la bóveda del cráneo. Es una forma poco frecuente en la era antibiótica, y suele instalarse por contigüidad desde una sinusitis, una otitis o una infección dental próxima, más que por vía hematógena. Su expresión clásica, el llamado tumor de Pott, lleva describiéndose desde el siglo XVIII. Se trata de una osteomielitis localizada en los huesos planos del cráneo: frontal, parietal, temporal u occipital. Comparte con la osteomielitis de cualquier otro hueso el requisito de que la infección alcance la médula, alojada aquí en el diploe, la capa esponjosa situada entre las dos tablas de hueso compacto que forman la diploe craneal. Lo que distingue a esta forma no es tanto el mecanismo de la infección como la vecindad anatómica. El cráneo está tapizado por senos paranasales, celdillas mastoideas y raíces dentales, estructuras todas ellas capaces de albergar un foco infeccioso que, con el tiempo, termina erosionando el hueso contiguo. La vía por contigüidad predomina con claridad: una sinusitis frontal mal resuelta, una otitis media crónica o una mastoiditis pueden extenderse al hueso vecino. También puede originarse tras un traumatismo craneal abierto, una craneotomía o un implante infectado. La diseminación hematógena, en cambio, resulta rara en el cráneo del adulto sano. Un rasgo anatómico explica por qué la infección, una vez alcanza el diploe, se propaga con tanta facilidad: las venas diploicas, que drenan esa capa esponjosa, carecen de válvulas. Sin ese sistema unidireccional, la sangre (y con ella, cualquier microorganismo) puede circular en ambos sentidos y alcanzar los senos venosos durales con relativa facilidad, lo que explica también por qué esta infección tiene, en comparación con la osteomielitis de un hueso largo, mayor tendencia a complicarse hacia el interior del cráneo. En 1760, el cirujano londinense Percival Pott describió una tumoración blanda, circunscrita e indolora del cuero cabelludo, acompañada de una separación espontánea del pericráneo respecto al hueso subyacente. Con el tiempo, esa descripción pasó a nombrar una entidad muy concreta: un absceso subperióstico asociado a osteomielitis del hueso frontal, casi siempre secundario a una sinusitis frontal. La entidad cayó casi en el olvido tras la generalización de los antibióticos. Sigue documentándose, sin embargo, sobre todo en adolescentes, cuya neumatización del seno frontal favorece la comunicación entre la mucosa sinusal y el hueso trabecular. Conviene no confundir la osteomielitis craneal con la sinusitis frontal o la mastoiditis que a menudo la originan: estas son infecciones de la mucosa que reviste una cavidad aérea, mientras que la osteomielitis es ya la afectación del propio hueso. Una sinusitis frontal, incluso bacteriana, no implica necesariamente osteomielitis; esta última supone que el proceso ha dado el salto hacia la estructura ósea. Porque el seno frontal linda directamente con la tabla anterior del hueso frontal, y su drenaje venoso comparte territorio con el sistema diploico. Esa proximidad, junto con el hecho de que la sinusitis frontal es mucho más frecuente que una otitis o una infección dental complicadas, explica que aparezca de forma recurrente en las series de casos publicadas. Sí afecta a ambos, aunque con matices. El tumor de Pott se describe con más frecuencia en adolescentes, coincidiendo con la fase de mayor neumatización del seno frontal; las formas por otitis o mastoiditis, en cambio, aparecen a cualquier edad. No. La inmensa mayoría de las heridas craneales, incluso las que exponen el hueso, cicatrizan sin infección ósea. El riesgo aumenta con la contaminación de la herida, el retraso en su limpieza y la presencia de cuerpos extraños o fragmentos óseos desvitalizados. Son las venas que drenan el diploe craneal. Suelen describirse cuatro grupos principales: frontal, temporales y occipital. Desembocan en parte hacia el exterior del cráneo y en parte hacia los senos venosos de la duramadre, y esa doble salida, sin válvulas que regulen el sentido del flujo, es la que facilita la extensión de cualquier infección local hacia el interior craneal.Qué es la osteomielitis craneal
Vías de llegada y anatomía que las favorece
El tumor de Pott, una entidad con nombre propio
Diferenciación con los procesos que la originan
Preguntas frecuentes
¿Por qué la sinusitis frontal es el antecedente más citado?
¿Afecta a niños, a adultos o a ambos por igual?
¿Todo traumatismo craneal abierto termina en osteomielitis?
¿Qué son las venas diploicas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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