DICCIONARIO MÉDICO

Paraovario

Paraovario, también llamado epoóforo, es el nombre de una pequeña estructura tubular situada junto al ovario, entre sus dos hojas de peritoneo. No pertenece al aparato reproductor funcional: es lo que queda, en la mujer adulta, de un sistema de conductos que en el varón se convierte en el epidídimo. Suele pasar inadvertido durante toda la vida, salvo cuando alguno de sus conductillos se dilata y forma un quiste.

Qué es el paraovario

El nombre combina el prefijo griego para, "junto a", con oophoron, literalmente "lo que porta el huevo", formado a su vez por oon (huevo) y el verbo phérein (llevar); en la nomenclatura médica, oophoron designa al ovario. El sinónimo más empleado en los textos clásicos, epoóforo, añade el prefijo epi, "sobre" o "encima de", y describe mejor su posición real: no está pegado al ovario, sino por encima de él, en el mesosalpinx, el tramo superior del ligamento ancho del útero.

También se le conoce como órgano de Rosenmüller, en honor al anatomista alemán Johann Christian Rosenmüller, que lo describió en 1802 en un trabajo sobre los ovarios de embriones y fetos humanos. El mismo autor dejó su nombre en otras dos estructuras muy alejadas de esta, la fosa nasofaríngea y una porción de la glándula lagrimal, prueba de la amplitud de su obra anatómica.

Origen embrionario y homología

Durante las primeras semanas de desarrollo, el embrión posee un par de conductos mesonéfricos, también llamados conductos de Wolff, que forman parte de un riñón embrionario transitorio. En el feto masculino, bajo el efecto de la testosterona, ese conducto persiste y da lugar al epidídimo y al conducto deferente. En el femenino, al faltar ese estímulo hormonal, el conducto se atrofia casi por completo. De sus restos craneales, los más próximos al ovario, queda el paraovario.

Por eso se le considera el homólogo femenino del epidídimo. Ambas estructuras comparten origen embrionario y arquitectura: una serie de túbulos transversales, entre diez y quince, dispuestos en paralelo, que en el varón conducen los espermatozoides y en la mujer no conducen nada, porque no hay gónada que verter en ellos.

Anatomía

Los túbulos transversales del paraovario desembocan en un conducto longitudinal único, el conducto de Gartner, resto también del conducto mesonéfrico. Ese conducto recorre el ligamento ancho en sentido descendente y puede prolongarse hasta la pared lateral del cuello uterino y la vagina, aunque en la mayoría de las mujeres se interrumpe mucho antes de llegar tan lejos.

Se sitúa en la porción lateral del mesosalpinx, entre el ovario y la trompa de Falopio, lo que lo distingue de su vecino más medial y menos conocido, el paraoóforo, que ocupa una posición más cercana al útero. Los dos son restos del mismo conducto embrionario, pero corresponden a tramos distintos de él y reciben nombres propios desde finales del siglo XIX.

Relevancia clínica

El paraovario carece de función tras el nacimiento. Con los años tiende a atrofiarse todavía más, aunque sus túbulos rara vez desaparecen del todo. Su interés práctico procede casi en exclusiva de una posibilidad: que uno de esos túbulos residuales se dilate con líquido y forme un quiste paraovárico, una lesión benigna que puede confundirse con un quiste de ovario en una ecografía pélvica.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el nombre paraovario?

Junto al ovario. Combina el griego para, "junto a", con oophoron, "el que porta el huevo", término con el que los anatomistas designaron al ovario.

¿Es lo mismo que el epoóforo?

Sí. Paraovario, epoóforo y órgano de Rosenmüller son sinónimos de la misma estructura. El primero describe su posición, el segundo su relación con el ovario en griego, y el tercero honra al anatomista que lo describió en 1802.

¿Tiene alguna función en la mujer adulta?

No. Es un vestigio embrionario sin papel en la reproducción ni en la producción hormonal. Su único interés médico es que puede originar quistes.

¿En qué se diferencia del paraoóforo?

En la posición dentro del mismo pliegue de peritoneo. El paraovario ocupa la zona lateral del mesosalpinx, cerca del ovario y la trompa; el paraoóforo está más adentro, cerca del útero, y sus túbulos son menos numerosos y aún más rudimentarios.

Referencias

  1. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Sistema reproductor femenino.
  2. IMAIOS e-Anatomy. Paraóforo y epoóforo.
  3. Contribución al estudio de los quistes del paraovario. Dialnet.
  4. Historical perspective on Johann Christian Rosenmüller, autor de la primera descripción del órgano en 1802. ResearchGate.

Entradas relacionadas

  • Paraoóforo: estructura vestigial vecina, situada más cerca del útero.
  • Quiste paraovario: lesión benigna que puede originarse en los túbulos del paraovario.
  • Conducto mesonéfrico: estructura embrionaria de la que deriva el paraovario.
  • Epidídimo: estructura masculina homóloga del paraovario.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026