DICCIONARIO MÉDICO
Parasimpático
"Parasimpático" califica a una de las dos divisiones del sistema nervioso autónomo, la que gobierna el cuerpo en reposo: frena el corazón, favorece la digestión y contrae la pupila. El nombre nació en 1905, casi dos siglos después de que "simpático" quedara fijado para la otra división. Aquí se explica su significado, su origen y su relación con el sistema nervioso simpático. "Parasimpático" es, antes que nada, un adjetivo. Un nervio, un ganglio, una fibra o incluso una respuesta fisiológica se llaman parasimpáticos cuando pertenecen a la división craneosacra del sistema nervioso autónomo, la encargada de conservar energía y sostener procesos como la digestión, la salivación o el enlentecimiento del ritmo cardíaco. El uso corriente, sin embargo, también lo convierte en sustantivo: "el parasimpático", a secas, designa todo el sistema, un atajo que la Real Academia Española recoge como acepción propia del término. La anatomía completa de esa división (sus núcleos de origen en el tronco encefálico, los pares craneales que la transportan, los segmentos sacros de los que emerge) corresponde a la entrada dedicada al sistema nervioso parasimpático. Aquí interesa, sobre todo, el término en sí mismo: de dónde procede, con qué contrasta y cómo se emplea en la práctica clínica y farmacológica. Sorprende comprobar que la palabra es más reciente que la estructura que nombra, descrita ya desde el siglo XVIII. El anatomista Jacques-Bénigne Winslow reservó entonces el nombre de "simpático" para la cadena ganglionar torácica y lumbar del sistema nervioso autónomo, la que hoy se llama simpática. Ese "simpático" deriva, a su vez, del griego "sympatheia" (con + pathos, sentir junto a), un término de la medicina antigua que describía la afinidad entre órganos sin conexión directa entre sí. El parecido con la simpatía de carácter es engañoso. Nada tiene que ver una cosa con la otra, por más que la coincidencia de vocabulario confunda todavía a más de un estudiante de primer curso. Casi dos siglos después, el fisiólogo británico John Newport Langley (que en 1898 ya había propuesto el nombre "sistema nervioso autónomo" para el conjunto) tomó prestado el "simpático" de Winslow y le añadió el prefijo griego "pará" (junto a, al margen de) para bautizar a la otra mitad del sistema, la que no encajaba en el esquema torácico-lumbar. Lo hizo, además, de forma casi accidental: en 1905, en una nota a pie de página de un artículo científico, escribió que usaría la palabra "para-sympathetic" para referirse conjuntamente a las salidas craneales y sacras del sistema autónomo. El término cuajó, y hoy nadie discute su vigencia. El neurotransmisor característico del parasimpático es la acetilcolina, liberada tanto en la sinapsis preganglionar como en la posganglionar; el sistema simpático, en cambio, solo emplea acetilcolina en la primera de esas dos sinapsis. Las fibras parasimpáticas nacen en el tronco del encéfalo (por los pares craneales III, VII, IX y X, con el nervio vago como el más extenso de todos) y en los segmentos sacros S2 a S4 de la médula espinal. De ahí el nombre alternativo de división craneosacra. Llama la atención, a quien se acerca por primera vez al tema, un rasgo arquitectónico: las fibras preganglionares parasimpáticas son largas y recorren casi toda la distancia hasta el órgano diana, donde hacen sinapsis con neuronas posganglionares muy cortas, alojadas dentro o junto a la propia víscera. El simpático organiza sus fibras al revés. Esa diferencia explica, en buena medida, por qué la respuesta parasimpática tiende a ser más localizada que la simpática, capaz esta última de dispararse de forma difusa por todo el organismo. Conviene no presentar simpático y parasimpático como un espejo perfecto, porque no lo son. El sistema simpático prepara al organismo para el esfuerzo y la amenaza: acelera el corazón, dilata las pupilas y desvía la sangre hacia el músculo esquelético, dejando en segundo plano cualquier función que no sirva a la respuesta inmediata. El parasimpático no es simplemente "lo contrario"; es la división que sostiene el funcionamiento basal del cuerpo cuando no hay ninguna urgencia que atender, y lo hace con un neurotransmisor que lo distingue químicamente de su opuesto, ya que el simpático emplea sobre todo noradrenalina en sus terminaciones posganglionares. Ambos sistemas conviven en casi todos los órganos y rara vez actúan en exclusiva. Lo habitual es un tono combinado, con predominio de uno u otro según el momento. Del adjetivo derivan dos términos farmacológicos clásicos. Un parasimpaticolítico bloquea la acción del parasimpático; un parasimpaticomimético la reproduce. Ambos nombres han cedido terreno, en la literatura farmacológica reciente, frente a denominaciones construidas sobre "colinérgico", pero siguen apareciendo con frecuencia en manuales y prospectos, y cada uno tiene entrada propia en este diccionario. Porque el nombre no describe un carácter agradable, sino que hereda el de "simpático", el término que el anatomista Jacques-Bénigne Winslow dio en el siglo XVIII a la cadena ganglionar torácica y lumbar del sistema nervioso autónomo. John Newport Langley añadió el prefijo "para-" en 1905 para nombrar la división opuesta, la craneosacra. La etimología última, la palabra griega "sympatheia", tampoco habla de afecto entre personas: describía la relación funcional entre órganos alejados entre sí. Ni Winslow ni Langley pretendían, desde luego, calificar el carácter de un nervio. Es, en definitiva, una herencia de vocabulario del siglo XVIII que se quedó fijada en la anatomía moderna, aunque el idioma común haya seguido otro camino con la palabra "simpático". Sí. El adjetivo funciona también como sustantivo abreviado, y ambas formas se usan indistintamente en la práctica clínica. No todos. Buena parte de los vasos sanguíneos periféricos y las glándulas sudoríparas dependen casi en exclusiva del simpático, con muy poca o ninguna participación parasimpática directa sobre ellos. Se habla entonces de vagotonía, un estado de predominio funcional de esta división que tiene entrada propia en este diccionario. El fenómeno opuesto, el predominio simpático, se conoce como simpaticotonía.Qué significa "parasimpático"
De dónde procede el nombre
Cómo actúa
Frente al sistema simpático
Los fármacos que llevan su nombre
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "parasimpático" si no tiene relación con la simpatía?
¿Es lo mismo "parasimpático" que "sistema nervioso parasimpático"?
¿Todos los órganos reciben inervación parasimpática?
¿Qué ocurre cuando el tono parasimpático predomina de forma anómala?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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