DICCIONARIO MÉDICO
Pleocitosis
La pleocitosis es el aumento del número de células por encima de los valores normales en un fluido corporal, casi siempre el líquido cefalorraquídeo. No constituye una enfermedad en sí misma, sino un hallazgo de laboratorio que orienta hacia procesos inflamatorios, infecciosos o de otro tipo en el sistema nervioso central. El líquido cefalorraquídeo de una persona sana contiene muy pocas células: hasta cinco por milímetro cúbico, prácticamente todas de estirpe mononuclear. Cuando esa cifra se supera, se habla de pleocitosis. El término proviene del griego pleíōn, "más numeroso" o "más abundante", y kýtos, "célula", con el sufijo -osis, que en el vocabulario médico señala un proceso patológico. Se documentó por primera vez en inglés en 1911, ya con el sentido que conserva hoy. Aunque el uso más frecuente del término se refiere al líquido cefalorraquídeo, la palabra también se aplica, con menor frecuencia, a otros fluidos que en condiciones normales son igualmente pobres en células, como el líquido sinovial o el pleural. El recuento celular por sí solo no basta para interpretar una pleocitosis: importa también qué tipo de célula predomina. Una pleocitosis de predominio linfocitario suele acompañar a procesos víricos, tuberculosos o autoinmunes del sistema nervioso. Una pleocitosis de predominio neutrofílico -también llamada polimorfonuclear- es característica de las primeras horas de una infección bacteriana aguda, aunque ese patrón puede invertirse conforme evoluciona el cuadro. Ninguno de los dos patrones es exclusivo de una sola causa; orientan, no confirman. La magnitud del recuento también aporta información, aunque los puntos de corte varían según la fuente consultada: recuentos discretamente elevados pueden verse en procesos leves o próximos a las meninges, mientras que cifras muy altas, del orden de cientos o miles de células por microlitro, son más propias de infecciones bacterianas floridas. La pleocitosis rara vez se interpreta de forma aislada. El laboratorio la evalúa junto con la glucorraquia y la proteinorraquia, obtenidas de la misma muestra mediante punción lumbar. La combinación de los tres parámetros, y no cada uno por separado, es lo que orienta hacia un origen vírico, bacteriano, tuberculoso o no infeccioso del cuadro. Convulsiones recientes, hemorragias, procesos tumorales y enfermedades inflamatorias del sistema nervioso pueden elevar igualmente el recuento celular sin que medie infección alguna. El recién nacido constituye una excepción parcial a la regla general: puede presentar una pleocitosis leve sin que exista afectación del sistema nervioso central, un hallazgo que obliga a interpretar el resultado con cautela adicional en esta etapa de la vida. Técnicamente sí, aunque su relevancia clínica es distinta a la de un recuento de varios cientos. El umbral de cinco células por microlitro es el que separa lo normal de lo patológico, pero la magnitud del exceso importa tanto como su presencia. No. Es la causa más frecuente, pero no la única. Convulsiones, hemorragias subaracnoideas, tumores y enfermedades autoinmunes del sistema nervioso pueden elevar también el recuento celular sin que exista ningún microorganismo implicado. Sí, aunque es menos habitual y el término se emplea con menos frecuencia. El líquido sinovial de una articulación inflamada o el líquido pleural en determinados procesos torácicos pueden mostrar también un aumento de su celularidad basal, evaluado con los mismos principios.Qué es la pleocitosis
Cómo se clasifica
Qué revela y qué no revela
Preguntas frecuentes
¿Un recuento de 6 células por microlitro ya es pleocitosis?
¿La pleocitosis siempre indica infección?
¿Se puede tener pleocitosis fuera del líquido cefalorraquídeo?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026