DICCIONARIO MÉDICO
Receso
Receso es, en anatomía descriptiva, el nombre que recibe un espacio pequeño formado por el repliegue de una membrana o por una depresión de la superficie de un órgano, que se abre hacia una cavidad mayor sin independizarse de ella. El término aparece en sistemas muy distintos del cuerpo: la cavidad pleural, el peritoneo, la mucosa nasal, el oído medio o la faringe tienen todos sus propios recesos, y comparten la palabra por una razón geométrica común, no porque pertenezcan a la misma disciplina anatómica. La anatomía describe un receso como un compartimento ciego, de tamaño variable y casi siempre pequeño, que se forma cuando una membrana se pliega sobre sí misma o cuando la pared de una cavidad se retrae respecto al órgano que contiene. No es un órgano ni una cavidad independiente: es una prolongación de otra estructura mayor, con la que se continúa sin interrupción. Por eso casi ningún receso tiene nombre propio sin apellido; se llama receso costodiafragmático, receso piriforme o receso subfrénico porque su identidad depende por completo de las estructuras que lo delimitan. Su tamaño no es fijo. Algunos recesos, como el retrocecal, varían tanto de una persona a otra que en unos casos admiten un dedo y en otros son apenas una hendidura superficial. Esta variabilidad es habitual en las estructuras que se definen por exclusión de espacio, más que por un contorno propio. Receso procede del latín recessus, "retirada", nombre de acción del verbo recedere (retirarse, apartarse hacia atrás), compuesto por el prefijo re- y el verbo cedere (andar, ceder). De la misma raíz derivan palabras tan dispares como acceso, proceso, exceso o concesión, todas construidas sobre la idea de "caminar" combinada con distintos prefijos direccionales. El inglés recess siguió una evolución semántica paralela e instructiva. En la década de 1530 significaba únicamente "acto de retirarse", sentido hoy obsoleto. Hacia 1610 pasó a designar una "parte oculta o remota", y solo en la década de 1630 adquirió el sentido que interesa aquí: "nicho, espacio retranqueado o hendidura interna en una línea continua". Ese último matiz, el de una entrante practicada en un contorno que de otro modo sería regular, es el que la anatomía tomó prestado para nombrar estos espacios. La nomenclatura anatómica no reserva la palabra receso en exclusiva para este tipo de espacio. Fosa, seno, bolsa y divertículo describen en muchos casos geometrías parecidas, y la elección de uno u otro término responde más a la tradición de cada región del cuerpo que a una regla sistemática. El receso piriforme de la hipofaringe, por ejemplo, figura en la bibliografía clásica también como seno piriforme o fosa piriforme, sin que ninguna de las tres formas se considere incorrecta. Esta convivencia de sinónimos tiene una explicación histórica más que lógica: buena parte de la terminología procede de descripciones independientes hechas por anatomistas de distintas escuelas europeas a lo largo del siglo XIX, mucho antes de que existiera un organismo internacional encargado de unificarlas. La Terminologia Anatomica, publicada en su primera edición en 1998 por el Comité Federativo de Terminología Anatómica y revisada en una segunda edición aprobada en 2020 (la que hoy manejan los atlas de referencia), ha limado buena parte de esas duplicidades sin eliminarlas del todo. En el tórax, la cavidad pleural tiene varios recesos que sirven de reserva para la expansión del pulmón durante la inspiración profunda; los dos principales son el receso costodiafragmático y el receso costomediastínico. El peritoneo es, con diferencia, el sistema con más recesos descritos. Se agrupan por regiones: el receso subfrénico y el espacio de Morison, en el compartimento superior del abdomen; el receso retrocecal y los recesos ileocecales, en la fosa ilíaca derecha; y el receso intersigmoideo, junto al colon sigmoide. Cada uno toma el nombre de las dos estructuras entre las que se forma. Otros sistemas aportan ejemplos menos numerosos pero igual de característicos: el receso epitimpánico en el oído medio, el receso piriforme en la hipofaringe, el receso esfenoetmoidal en la fosa nasal y el receso lateral en el interior del canal raquídeo, cuyo estrechamiento da nombre a la estenosis del receso lateral. No siempre. Ambos términos describen espacios formados por el repliegue de una membrana, y en más de un caso se han usado como sinónimos exactos de la misma estructura, como ocurre con el receso piriforme y la fosa piriforme. No existe una regla que separe con precisión cuándo corresponde uno u otro nombre; la elección suele venir fijada por el uso histórico de cada región anatómica. Porque la condición para que aparezca uno es sencilla y se repite en decenas de puntos del organismo: basta con que una membrana se repliegue sobre sí misma junto a una estructura vecina para que quede un espacio residual. Esa lógica geométrica no depende del sistema orgánico, y por eso el peritoneo, la pleura, la mucosa nasal, la faringe y el oído medio generan cada uno sus propios recesos, con nombres tomados de las estructuras que los delimitan. Desde 1998, año de publicación de la primera Terminologia Anatomica por el Comité Federativo de Terminología Anatómica y la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas. Una segunda edición, con 7.112 términos numerados, fue aprobada en 2020 por el mismo organismo. No. Algunos, como el costodiafragmático, interesan porque revelan hacia dónde se desplaza el líquido libre por efecto de la gravedad en posición erecta. Otros son, sencillamente, un dato de anatomía descriptiva sin ninguna repercusión funcional conocida más allá de completar el mapa de la región.Qué es un receso
Origen del término
Un mismo concepto, varios nombres
Los recesos según el sistema
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un receso que una fosa?
¿Por qué hay tantos recesos distintos en el cuerpo?
¿Desde cuándo existe una nomenclatura oficial para estos términos?
¿Tienen todos los recesos la misma importancia funcional?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026