DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo de deglución
El reflejo de deglución es la secuencia involuntaria de contracciones musculares que, una vez que el bolo alimenticio alcanza la parte posterior de la boca, conduce ese bolo a través de la faringe y del esófago sin posibilidad de detenerlo por voluntad propia. Es el componente reflejo de un proceso más amplio, la deglución, cuya primera fase sí depende del control voluntario. Las fases, la anatomía implicada y la etimología del acto completo de tragar se explican en la entrada dedicada a la deglución. Lo que interesa aquí es el mecanismo neural que gobierna la parte que esa entrada solo menciona de paso: qué ocurre en el tronco del encéfalo desde el instante en que el bolo cruza los pilares palatinos hasta que entra en el estómago. Ese instante marca un punto sin retorno. A partir de ahí, ni la corteza cerebral ni la voluntad del individuo pueden interrumpir la secuencia, que se completa siempre con el mismo orden de acontecimientos. El circuito que ejecuta el reflejo se organiza en dos grupos de neuronas del bulbo raquídeo, próximos entre sí pero con funciones distintas. El grupo dorsal, situado en el núcleo del tracto solitario, recibe la información sensitiva de la faringe transportada por los nervios glosofaríngeo y vago, y es quien decide cuándo y cómo debe dispararse la secuencia. El grupo ventral, alojado en el núcleo ambiguo, no recibe esa información sensitiva directamente. Su función es distribuir la orden motora que le llega del grupo dorsal hacia las motoneuronas de los pares craneales que intervienen en la fase faríngea, de manera que la contracción de la faringe, el cierre de la laringe y la relajación del esfínter esofágico superior ocurran en el orden correcto y sin apenas margen de error. Uno de los efectos menos conocidos del reflejo es su interferencia deliberada con la respiración. Durante la fase faríngea se produce una breve apnea, de entre 0,6 y 2 segundos en un adulto sano, que suele interrumpir la espiración y reanudarse con otra espiración una vez que el bolo ha entrado en el esófago. Esa secuencia (espiración, apnea, espiración) no es casual: mantiene la vía aérea cerrada en el momento de mayor riesgo de aspiración y expulsa después cualquier resto que hubiera quedado en los recesos faríngeos. La respuesta cambia con la edad. Un estímulo mecánico en la laringe provoca tos en un adulto, el reflejo protector habitual frente a un cuerpo extraño. En un lactante, el mismo estímulo tiende a producir una apnea prolongada en lugar de tos, una diferencia que se atribuye a una inhibición respiratoria central todavía inmadura y que explica, en parte, la mayor vulnerabilidad de los primeros meses de vida ante los episodios de atragantamiento. El nervio glosofaríngeo aporta la vía aferente de varios reflejos protectores de la región, y eso genera confusiones frecuentes. El reflejo nauseoso comparte esa misma vía sensitiva, pero su función es la contraria a la deglución: expulsar un contenido que se ha detectado como potencialmente nocivo, no propulsarlo hacia el estómago. El reflejo tusígeno se activa en cambio desde receptores laríngeos y traqueales para limpiar la vía aérea de material que ya ha penetrado en ella, un fallo de protección que el reflejo de deglución está diseñado precisamente para evitar. No. Una vez que el bolo alcanza los pilares palatinos, el disparo del reflejo es obligatorio. Lo único voluntario es el momento de iniciar la fase oral que lo precede. En condiciones normales, no ocurre. La apnea deglutoria impide que ambos actos coincidan, precisamente para que la epiglotis pueda sellar la vía aérea sin interferencias. Porque su sistema nervioso responde a la irritación laríngea con una apnea prolongada en lugar de con tos, un reflejo protector distinto y menos eficaz para expulsar el material que ha entrado en la vía aérea. En el núcleo del tracto solitario, que actúa como grupo dorsal del generador de patrón. Es ahí donde se decide si la secuencia se dispara, mientras que el núcleo ambiguo se limita a ejecutar la orden ya tomada.Qué es el reflejo de deglución
Un generador de patrón repartido en dos grupos neuronales
Por qué se deja de respirar al tragar
Diferenciación con otros reflejos de la faringe
Preguntas frecuentes
¿Se puede tragar sin activar este reflejo?
¿Qué pasa si se traga y se respira exactamente a la vez?
¿Por qué los bebés se atragantan con más facilidad que los adultos?
¿Dónde está exactamente el interruptor del reflejo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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