DICCIONARIO MÉDICO
Sangre venosa
La sangre venosa es la sangre que regresa al corazón desde los tejidos, cargada del dióxido de carbono y los productos de desecho recogidos en su paso por el organismo. Circula por las venas del territorio sistémico, tiene menos oxígeno que la sangre arterial y un color más oscuro. El adjetivo venoso, referido a la sangre, indica su ubicación en el circuito vascular: la que circula de vuelta al corazón por el sistema de venas, no la composición gaseosa que transporta. Igual que ocurre con el adjetivo arterial, hay una excepción que confirma la regla: las venas pulmonares llevan sangre ya oxigenada desde los pulmones hacia el corazón izquierdo, de modo que su contenido de oxígeno es alto pese a tratarse, por localización, de sangre venosa. Fuera de esa excepción, en el territorio sistémico la sangre venosa ha cedido buena parte de su oxígeno a las células durante el trayecto por los capilares y ha recogido a cambio dióxido de carbono. Esa pérdida de oxihemoglobina explica su tono rojo oscuro, casi violáceo, frente al rojo vivo de la sangre arterial. A diferencia del flujo pulsátil de las arterias, la sangre venosa avanza de manera continua y a baja presión. Depende en buena medida de las válvulas venosas, que impiden que la sangre retroceda por efecto de la gravedad, y de la contracción de los músculos que rodean las venas, sobre todo en las piernas. Esa dependencia de factores externos al propio bombeo cardíaco explica por qué la inmovilidad prolongada puede favorecer que la sangre se remanse en el territorio venoso. Cuando se necesita extraer una muestra para un análisis clínico habitual, la venopunción, el pinchazo en una vena del brazo, es la vía más común, precisamente porque el flujo venoso es más lento y menos invasivo de abordar que el arterial. No en todos los casos. La sangre de las venas pulmonares es la excepción: vuelve al corazón ya oxigenada, tras el paso por los pulmones. Es un efecto óptico, no el color real de la sangre. La piel y la grasa subcutánea absorben de forma distinta las longitudes de onda de la luz que llega a una vena superficial, y el resultado que percibe el ojo es un tono azul o verdoso, aunque la sangre en su interior sea de un rojo oscuro. El sentido del trayecto, el contenido de oxígeno y el tipo de flujo. La entrada sangre arterial recoge esas diferencias con más detalle.Qué es la sangre venosa
Cómo circula
Preguntas frecuentes
¿Toda la sangre venosa tiene poco oxígeno?
¿Por qué se ven azuladas las venas bajo la piel?
¿Cuál es la diferencia con la sangre arterial?
Referencias
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