DICCIONARIO MÉDICO
Sanguíneo
Sanguíneo es el adjetivo que califica todo lo perteneciente o relativo a la sangre, como en vaso sanguíneo, grupo sanguíneo o presión sanguínea. Viene del latín sanguineus y comparte significado con hemático, su sinónimo de raíz griega. En su acepción más antigua, la que describe un temperamento, designa a la persona impulsiva y de reacción viva. Procede del latín sanguineus, derivado a su vez de sanguis, sanguinis ("sangre"). El Diccionario de la lengua española recoge cinco acepciones: perteneciente o relativo a la sangre, de sangre, que contiene sangre o abunda en ella, del color de la sangre y, aplicado a una persona, de temperamento impulsivo. La primera es, con diferencia, la que domina el uso médico. El español conserva un sinónimo exacto de raíz distinta: hemático, del griego haimatikós, documentado ya en el latín renacentista de 1559. Los dos adjetivos significan lo mismo, pero no se reparten el terreno por igual. Sanguíneo domina en las combinaciones de uso general y cotidiano en la clínica, como vaso sanguíneo, grupo sanguíneo o célula sanguínea, mientras que la raíz griega se reserva casi siempre para formar sustantivos técnicos mediante el prefijo hemo- o hemato-: hematología, hemoglobina, hemofilia, hemorragia. Ninguna regla obliga a este reparto. Es, simplemente, lo que ha ido fijando el uso. Hipócrates y, sobre todo, Galeno explicaban la salud y el carácter humano a partir de cuatro humores corporales: sangre, bilis amarilla, bilis negra y flema. Quien tenía predominio de sangre era, según esta doctrina, alegre, optimista, sociable y de reacción rápida, el llamado temperamento sanguíneo. Los otros tres humores daban lugar al colérico, al melancólico y al flemático. La teoría dominó la medicina occidental durante más de mil quinientos años, hasta que la fisiología moderna del siglo XIX la sustituyó por explicaciones basadas en órganos y funciones concretas. La medicina actual no conserva nada de esta doctrina. Pero el vocabulario sí. Sanguíneo, colérico, melancólico y flemático siguen usándose hoy para describir el carácter de una persona, y el propio Diccionario de la lengua española recoge todavía ese cuarto sentido de sanguíneo junto al puramente anatómico. Sí, son sinónimos reconocidos por la Real Academia Española. La diferencia no está en el significado sino en el origen: uno viene del latín y el otro del griego, y cada uno se ha especializado en un tipo distinto de combinación. Porque el lenguaje conserva expresiones mucho después de que la teoría que las originó quede descartada. Ocurre lo mismo con "estar de mal humor" o "atrabiliario", herederos del mismo sistema médico antiguo. Sí, aunque es un uso poco frecuente en el lenguaje clínico y más propio de la descripción literaria o cotidiana de un tono rojo intenso. Como neologismo médico es relativamente reciente. Se documenta por primera vez en francés en 1803, en el diccionario de Pierre C. V. Boiste, y llega al inglés hacia 1811. La raíz griega que la sostiene, en cambio, es mucho más antigua: aparece ya en Homero.Qué es sanguíneo
El temperamento sanguíneo
Preguntas frecuentes
¿Sanguíneo y hemático significan lo mismo?
¿Por qué se sigue hablando de temperamento sanguíneo si ya nadie cree en los cuatro humores?
¿Sanguíneo también puede significar "del color de la sangre"?
¿Desde cuándo existe la palabra hematología?
Referencias
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