DICCIONARIO MÉDICO
Siringomielia postraumática
La siringomielia postraumática es la formación de una cavidad siringomiélica secundaria a un traumatismo previo de la médula espinal. En esta variante el origen está en la cicatriz y las adherencias que deja la lesión inicial, no en un obstáculo congénito a la circulación del líquido cefalorraquídeo como el de la malformación de Chiari. Puede aparecer meses o, con menos frecuencia, varias décadas después del traumatismo. Se trata de una forma secundaria de siringomielia, entrada que desarrolla la etimología común del término (del griego sýrinx, tubo, y myelós, médula) y las teorías sobre el origen de la cavidad. El calificativo postraumática no añade una raíz distinta: señala solo la causa, un traumatismo raquimedular previo, que puede ser una fractura vertebral, una herida penetrante o una lesión por aplastamiento de la médula. Tras el traumatismo, la reabsorción de la hemorragia y el tejido dañado deja en el punto de la lesión una zona de cicatriz y adherencias entre la médula y las meninges que la rodean. Esa fibrosis actúa como un tabique parcial. Dificulta el desplazamiento normal del líquido cefalorraquídeo entre la sístole y la diástole cardíacas y va aislando, poco a poco, un segmento del espacio subaracnoideo espinal. Las diferencias de presión que se generan a cada lado de ese tabique empujan el líquido hacia el interior de la médula, donde acaba formando la cavidad. Descrito como una variante del efecto pistón que explica la siringomielia por malformación de Chiari (aunque aquí el obstáculo es la cicatriz, no las amígdalas cerebelosas), este mecanismo justifica por qué la cavidad suele originarse justo en el nivel de la lesión inicial y no en un punto distante de la columna. Afecta a entre un 0,3% y un 3,2% de las personas con una lesión medular traumática. El intervalo entre el traumatismo y la aparición de la cavidad es muy variable: se han descrito casos a los pocos meses y otros varias décadas después, sin que exista un patrón fijo. Distintas series ofrecen medias de evolución distintas, lo que sugiere que la gravedad y la localización del traumatismo original pesan más en el resultado final que el simple paso del tiempo. En la bibliografía es frecuente encontrar también la expresión mielopatía quística postraumática para referirse a un cuadro esencialmente igual. Algunos autores reservan el nombre de siringomielia para las cavidades de origen hidrodinámico, ligadas al mecanismo descrito más arriba, y prefieren mielopatía quística cuando el origen de la cavidad no queda del todo claro o responde a una combinación de causas. En la práctica, los dos términos conviven y se usan a menudo como sinónimos. Es muy variable. Los casos descritos van desde los pocos meses hasta varias décadas después de la lesión inicial. No. Se calcula que aparece entre un 0,3% y un 3,2% de quienes sufren un traumatismo medular. En la práctica, sí: los dos términos se usan a menudo como sinónimos. Algunos autores reservan cada nombre según el mecanismo exacto que se sospecha en la cavidad. En raras ocasiones se ha descrito un colapso espontáneo de la cavidad, aunque no es lo habitual.Qué es la siringomielia postraumática
Mecanismo
Epidemiología y evolución temporal
Un término próximo: mielopatía quística postraumática
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en aparecer tras el traumatismo?
¿Afecta a todas las personas con una lesión medular?
¿Es lo mismo que la mielopatía quística postraumática?
¿Puede desaparecer sin más?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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