DICCIONARIO MÉDICO

Temperatura

La temperatura es la magnitud física que expresa el grado de calor de un cuerpo, y en el organismo humano refleja el equilibrio entre el calor que se produce y el que se pierde hacia el entorno. Los seres humanos son homeotermos: mantienen ese valor dentro de un margen muy estrecho, pase lo que pase fuera.

Qué es la temperatura

La palabra procede del latín temperatūra, derivada de temperāre, "mezclar en su justa proporción". El significado original no tenía nada que ver con el calor, sino con el equilibrio entre elementos bien dosificados. El salto hacia la física llegó siglos después, cuando el término empezó a designar el grado de agitación térmica de la materia; de ahí pasó, sin mucho esfuerzo, a la fisiología, para nombrar el nivel de calor de los seres vivos.

En física, la temperatura es una magnitud intensiva: no depende de la cantidad de materia que se mida, a diferencia del calor, que es la energía que se transfiere entre dos cuerpos cuando existe una diferencia de temperatura entre ellos. El lenguaje corriente confunde ambos términos sin ningún problema. El organismo, sin embargo, no: lo que el hipotálamo vigila no es cuánta energía térmica hay acumulada en los tejidos, sino el nivel al que se encuentran.

Escalas de medida

La escala más usada en medicina es la Celsius, propuesta en 1742 por el astrónomo sueco Anders Celsius. Su versión original invertía los puntos que usamos hoy: colocaba el 0 en la ebullición del agua y el 100 en su congelación. Fue su compatriota Carl von Linneo (el mismo naturalista al que la biología debe el sistema de clasificación de las especies) quien, pocos años más tarde, le dio la vuelta hasta dejarla como se conoce en la actualidad. En los países de habla inglesa sigue empleándose la escala Fahrenheit, ideada a comienzos del siglo XVIII por el físico alemán del mismo nombre, mientras que la ciencia básica recurre al kelvin, la unidad de temperatura absoluta del Sistema Internacional.

Temperatura central y temperatura periférica

El cuerpo no tiene una sola temperatura. Los órganos profundos (corazón, hígado, cerebro) se mantienen a un nivel más alto y mucho más estable: es lo que el diccionario recoge bajo el nombre de temperatura central. La piel y los tejidos superficiales oscilan bastante más, porque están expuestos directamente al ambiente. Ese gradiente entre el núcleo y la superficie no es un simple dato descriptivo: es el mecanismo que el organismo utiliza para ceder calor cuando le sobra.

Cómo se regula

Mantener estable esa temperatura central corresponde al centro termorregulador, una región del hipotálamo que compara de manera continua la temperatura de la sangre con un valor de referencia y desencadena, según haga falta, termogénesis (producción de calor) o termólisis (pérdida de calor). El diccionario dedica una entrada propia a ese mecanismo, con sus vías nerviosas y sus efectores. Aquí basta con retener la idea central: hay un termostato biológico, y funciona sin que la persona tenga que pensar en ello.

Variación a lo largo del día

La temperatura tampoco es una cifra fija ni siquiera dentro del mismo día. Alcanza su valor más bajo de madrugada, entre las cinco y las seis, y el más alto al final de la tarde, con una diferencia de alrededor de un grado entre ambos extremos. Ese vaivén obedece al ritmo circadiano, no a la actividad física ni a la última comida: se mantiene, con matices, incluso en quien pasa el día entero en reposo.

Diferenciación con la poiquilotermia

No todos los animales resuelven el problema térmico del mismo modo. Reptiles, anfibios y peces son poiquilotermos: su temperatura interna sigue, con cierto retraso, a la del ambiente, porque carecen de un sistema de termorregulación interna comparable al de aves y mamíferos. Los humanos, homeotermos, pagan por su estabilidad térmica un precio energético alto: buena parte del metabolismo se destina, precisamente, a mantener esa temperatura constante.

Origen histórico de su medición

Convertir la sensación de calor en un número tardó siglos en llegar. El médico paduano Santorio Santorio, amigo de Galileo, aplicó en 1612 una graduación numérica al termoscopio y fue el primero en emplearlo para estimar la temperatura de un enfermo, aunque el instrumento seguía siendo impreciso y muy sensible a la presión atmosférica. Habría que esperar más de dos siglos para que la termometría se convirtiera en una herramienta práctica.

En 1867 el médico británico Thomas Allbutt diseñó un termómetro portátil capaz de ofrecer una lectura fiable en cinco minutos, frente a los veinte que exigían los modelos anteriores. Un año después, el alemán Carl Wunderlich publicó los resultados de dos décadas registrando la temperatura de 25.000 pacientes, cerca de un millón de mediciones en total, y fijó en 37 °C el valor medio que la medicina todavía cita como referencia.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo temperatura que calor?

No. La temperatura indica el nivel térmico de un cuerpo; el calor es la energía que se transfiere de un cuerpo a otro cuando hay diferencia de temperatura entre ambos. Son magnitudes distintas, aunque el lenguaje cotidiano las mezcle sin distinción.

¿Por qué la temperatura varía según el sitio del cuerpo donde se mide?

Porque no existe una única temperatura corporal, sino un gradiente entre el núcleo y la superficie. Los órganos internos se mantienen más calientes y estables (temperatura central); la piel, las manos o los pies, mucho más variables, reflejan la temperatura periférica. Por eso una misma persona puede registrar lecturas distintas según use la boca, el recto o la axila: cada zona está a una distancia diferente del núcleo térmico del cuerpo. El diccionario desarrolla esa cuestión en sus entradas sobre la temperatura oral y la temperatura rectal.

¿Quién estableció que 37 °C es la temperatura media del cuerpo humano?

El médico alemán Carl Wunderlich, en un estudio publicado en 1868 basado en un millón de mediciones tomadas a 25.000 pacientes a lo largo de veinte años.

¿Todos los animales mantienen una temperatura corporal constante?

Depende del grupo. Mamíferos y aves son homeotermos y la regulan de forma activa; reptiles, anfibios y peces son poiquilotermos, y su temperatura sigue, en gran medida, la del entorno que los rodea.

Referencias

  1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española: "temperatura". dle.rae.es/temperatura
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). "Medición de la temperatura". medlineplus.gov
  3. Castañeda B, Soto-Puebla D, Meza-Figueroa D, Navarro-Espinoza S, Pedroza-Montero M. "Temperatura corporal, termómetros y salud". Epistemus, Universidad de Sonora, 2021. redalyc.org
  4. LITFL (Life in the Fast Lane). "Carl Wunderlich". litfl.com

Entradas relacionadas

  • Temperatura central. La temperatura de los órganos internos, más estable que la de la superficie del cuerpo.
  • Centro termorregulador. La región del hipotálamo que mantiene estable la temperatura corporal.
  • Ritmo circadiano. El ciclo biológico de 24 horas que también marca las variaciones diarias de la temperatura.
  • Poiquilotermia. La condición de los animales cuya temperatura corporal depende de la del ambiente.

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