DICCIONARIO MÉDICO
Tiempo de repetición
El tiempo de repetición, o TR, es el intervalo que transcurre entre el inicio de un pulso de radiofrecuencia y el inicio del siguiente pulso aplicado sobre el mismo corte, dentro de una secuencia de resonancia magnética. El nombre describe con literalidad lo que mide: cada cuánto se repite el ciclo de excitación. "Repetición" viene del latín repetere, formado por re-, "de nuevo", y petere, "dirigirse hacia"; el TR es, en ese sentido, el tiempo que tarda la secuencia en volver a dirigirse hacia el mismo tejido. Se mide en milisegundos y, a diferencia de otros valores de la resonancia, no describe una propiedad del tejido, sino una decisión del técnico que programa la secuencia. Entre un pulso y el siguiente ocurre algo que el TR aprovecha. Tras la excitación, los núcleos de hidrógeno liberan la energía absorbida y su magnetización longitudinal se va recuperando hasta el equilibrio, un proceso que avanza a un ritmo propio de cada tejido, conocido como relajación T1. Si el siguiente pulso llega demasiado pronto, esa recuperación aún está incompleta y la señal disponible varía mucho de un tejido a otro. Si llega tarde, casi todos los tejidos han recuperado ya la magnetización y las diferencias entre ellos se difuminan. Un TR corto, por debajo de los 500-600 milisegundos aproximadamente, sorprende a los tejidos en plena recuperación y da lugar a las imágenes potenciadas en T1, en las que la grasa aparece brillante y el agua oscura. Un TR largo, por encima de los 1.500-2.000 milisegundos, deja tiempo de sobra para que todos los tejidos se recuperen y elimina buena parte de esa diferencia; el contraste que queda entonces depende sobre todo del tiempo de eco elegido, y da lugar a imágenes ponderadas en densidad protónica o en T2. Esta lógica de combinar dos tiempos para obtener distintos contrastes no nació con la resonancia clínica. Richard Ernst, que recibiría el Nobel de Química en 1991, sentó las bases en 1966 al introducir la resonancia magnética nuclear por transformada de Fourier, un método que permitió aplicar pulsos de radiofrecuencia sucesivos y extraer de ellos mucha más información que con la técnica de barrido lento usada hasta entonces. Cuando Paul Lauterbur y Peter Mansfield trasladaron esos principios a la obtención de imágenes en los años setenta, el intervalo entre pulsos pasó de ser un parámetro de laboratorio a convertirse en la primera variable que ajusta cualquier radiólogo al diseñar una secuencia. Conviene no confundir el TR con el tiempo de tiempo de eco, que mide el intervalo hasta que se recoge la señal dentro de cada ciclo, ni con el tiempo de inversión, propio de las secuencias que añaden un pulso previo de 180 grados. Tampoco debe equipararse a la relajación T1 del tejido: esta última es una propiedad física fija de cada estructura anatómica, mientras que el TR es el intervalo que el operador escoge para explorarla. Dos equipos distintos, o dos protocolos distintos, pueden usar TR diferentes sobre el mismo paciente y obtener imágenes con contrastes distintos sin que el tejido haya cambiado en nada. El tiempo de adquisición total del estudio también depende del TR, junto con el número de cortes y de codificaciones de fase, aunque son magnitudes distintas: uno mide cuánto dura toda la exploración y el otro, cuánto se espera entre pulsos dentro de ella. Del inglés repetition time. Es la forma habitual de referirse a este parámetro en los informes técnicos de resonancia, junto a TE (tiempo de eco) y TI (tiempo de inversión). Sí. Alargarlo mejora la relación señal-ruido y reduce la ponderación en T1, pero también prolonga la exploración completa, ya que cada corte debe esperar ese intervalo antes de repetirse. No. Cada secuencia dentro de un mismo estudio de resonancia suele programarse con su propio TR, según el contraste que se busque en esa fase concreta de la exploración. El término nació en la espectroscopia de resonancia magnética nuclear, antes de que existieran los equipos de diagnóstico por imagen, y ahí sigue empleándose con el mismo sentido de intervalo entre pulsos. El físico Erwin Hahn ya trabajaba con pulsos de radiofrecuencia sucesivos en 1950, al describir el eco de espín, años antes de que Ernst formalizara el análisis por transformada de Fourier que hizo de estos intervalos una herramienta cuantitativa.Qué es el tiempo de repetición
Cómo influye en el contraste de la imagen
Diferenciación con otros parámetros de la secuencia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la sigla TR?
¿Puede el TR ser demasiado largo?
¿El TR es el mismo para todas las secuencias de un estudio?
¿Se aplica el concepto de TR fuera de la resonancia magnética?
¿Quién introdujo por primera vez este tipo de secuencias repetidas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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