DICCIONARIO MÉDICO

Tipo de reacción al estrés

El tipo de reacción al estrés es cada una de las seis categorías de conducta que el sociólogo Ronald Grossarth-Maticek, con la colaboración del psicólogo Hans Eysenck, propuso para relacionar el grado de autorregulación emocional de una persona con su riesgo de desarrollar cáncer o cardiopatía coronaria. La propuesta procede de un estudio alemán de largo recorrido y ha sido objeto de una revisión académica que puso en duda la fiabilidad de sus datos.

Qué es el tipo de reacción al estrés

"Tipo" procede del griego τύπος (týpos, "molde" o "impronta"), voz que la medicina y la psicología emplean desde el siglo XIX para agrupar individuos según un patrón compartido de rasgos. La expresión "tipo de reacción al estrés" designa, en concreto, la tipología que Grossarth-Maticek desarrolló dentro del Estudio Prospectivo de Heidelberg, una investigación que siguió durante más de veinte años a unas treinta mil personas de dieciocho mil hogares de esa ciudad alemana, registrando tanto factores físicos como psicológicos.

Conviene no confundir esta clasificación con la conducta tipo A y la conducta tipo C que describieron Friedman y Rosenman, y más tarde Morris y Greer, en la tradición angloamericana de la cardiología y la oncología. Son dos líneas de investigación distintas, nacidas en contextos diferentes, que comparten solo la idea general de vincular un patrón de comportamiento con el riesgo de enfermedad.

Los seis tipos de la clasificación

Grossarth-Maticek no habló de personalidades fijas, sino de patrones de conducta que describió con seis etiquetas. El tipo I, sufrimiento por aislamiento, corresponde a quien mantiene una orientación persistente hacia un vínculo afectivo que se le escapa, con una inhibición marcada para lograr la cercanía que anhela. El tipo II, excitación desamparada, describe a quien vive orientado hacia un obstáculo que le perturba sin conseguir apartarse de él, con una sobreexcitación recurrente y una sensación de indefensión. El tipo III, ambivalencia, combina rasgos de los dos anteriores con un componente narcisista y una inestabilidad emocional marcada.

Frente a ellos, el tipo IV, buena autorregulación, orienta su conducta hacia objetos que le proporcionan bienestar y seguridad, con flexibilidad para adaptarse a cada situación. El tipo V, racionalidad antiemocional, reprime de forma sistemática sus emociones, lo que le expone a crisis depresivas cuando se ve desbordado. El tipo VI, irracionalidad emocional, se deja dominar por sus propios sentimientos sin someterlos a ninguna verificación racional.

La bibliografía epidemiológica posterior a Grossarth-Maticek simplificó esta descripción y asoció el tipo I con una mayor propensión al cáncer, el tipo II con la cardiopatía coronaria y el tipo IV con la ausencia de ambos riesgos, etiquetándolo como "el tipo sano". Esa correspondencia numérica es la que suele citarse hoy cuando se habla, sin más precisión, de "tipo 1", "tipo 2" o "tipo 4" de reacción al estrés.

La controversia científica

Eysenck se incorporó a este trabajo hacia 1984, cuando el estudio llevaba más de una década en marcha; su papel se limitó sobre todo a sugerir análisis sobre datos que Grossarth-Maticek ya había recogido. Entre 1985 y 2000 publicaron juntos una serie de artículos que relacionaban los seis tipos con la mortalidad por cáncer, por cardiopatía coronaria y por otras causas, con tamaños del efecto que llamaron la atención de otros investigadores por su magnitud.

El psiquiatra Anthony Pelosi cuestionó esos resultados durante años. En 2019 publicó, junto con David Marks, un artículo en el Journal of Health Psychology que pedía una revisión formal de la obra conjunta de Grossarth-Maticek y Eysenck. El King's College de Londres, donde Eysenck había trabajado hasta 1983, encargó entonces una investigación independiente. Su informe calificó de "no seguros" veintiséis artículos firmados por ambos, por considerar que los resultados publicados eran incompatibles con la ciencia clínica actual y con la comprensión moderna de los mecanismos de enfermedad.

La consecuencia editorial fue rápida. Varias revistas retractaron más de una decena de esos artículos; otras optaron por adjuntarles una expresión de preocupación en lugar de retirarlos. El propio Grossarth-Maticek, que dirigió el Instituto de Medicina Preventiva de Heidelberg hasta su muerte en noviembre de 2025, respondió a las acusaciones en su propia página web, sin que la comunidad científica llegara a un consenso sobre esa réplica.

Qué queda hoy de la hipótesis

No todo el eco posterior ha sido negativo. Un estudio australiano de 2020, dirigido por John Whitfield sobre una cohorte seguida durante más de veinte años, halló que las puntuaciones del tipo II y del tipo IV sí se asociaban con la mortalidad cardiovascular, aunque no encontró ninguna relación entre el tipo I y la mortalidad por cáncer. Los propios autores señalaron que ese resultado parcial no reivindica el conjunto del modelo original, y que conviene leerlo con la misma cautela que exige cualquier hallazgo aislado en un terreno ya marcado por la controversia.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el tipo de reacción al estrés que la conducta tipo A?

No. Son dos clasificaciones distintas, con historias y autores diferentes. La conducta tipo A nació en la cardiología estadounidense de finales de los cincuenta; el tipo de reacción al estrés surgió de un estudio sociológico alemán de los años setenta.

¿Se sigue utilizando esta clasificación en la práctica clínica?

Ningún protocolo médico actual emplea los seis tipos de Grossarth-Maticek como herramienta diagnóstica o pronóstica; su uso queda restringido casi por completo a la discusión académica sobre su validez.

¿Cuántos artículos declaró "no seguros" la revisión de 2019?

Veintiséis, según el informe del King's College de Londres, que además señaló que otras muchas publicaciones de Eysenck podrían verse afectadas por el mismo tipo de problemas metodológicos.

¿Quién fue Ronald Grossarth-Maticek?

Un sociólogo nacido en Budapest en 1940 y formado en las universidades de Heidelberg y Belgrado, especializado en psicosomática y en oncología psicosocial. Dirigió el Estudio Prospectivo de Heidelberg entre 1973 y 1995 y falleció en esa misma ciudad alemana en noviembre de 2025.

¿El tipo III es una mezcla de los tipos I y II?

Sí, así lo describió el propio Grossarth-Maticek, que consideraba la ambivalencia del tipo III como un híbrido entre el aislamiento del tipo I y la excitación desamparada del tipo II.

Referencias

  1. Grossarth-Maticek R, Eysenck HJ. Self-regulation and mortality from cancer, coronary heart disease, and other causes: a prospective study. Pers Individ Dif. 1995;19(6):781-795.
  2. King's College London. King's College London enquiry into publications authored by Professor Hans Eysenck with Professor Ronald Grossarth-Maticek. 2019. Consultar fuente
  3. Whitfield JB, Landers JG, Martin NG, Boyle GJ. Validity of the Grossarth-Maticek and Eysenck personality-stress model of disease: an empirical prospective cohort study. Pers Individ Dif. 2020;157:109797.
  4. O'Grady C. Misconduct allegations push psychology hero off his pedestal. Science. 2019. Consultar fuente

Entradas relacionadas

  • Conducta tipo A. La clasificación cardiológica de Friedman y Rosenman, distinta en origen y autores de la tipología de Grossarth-Maticek.
  • Conducta tipo C. El patrón de conducta que Morris y Greer asociaron con el cáncer, dentro de una tradición de investigación distinta a la aquí descrita.
  • Estrés. El concepto general del que parte cualquier clasificación de patrones de reacción, desde Hans Selye hasta Grossarth-Maticek.
  • Respuesta de estrés. El fenómeno fisiológico común a toda reacción frente a un estresor, con independencia del tipo de conducta que cada persona adopte.

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