DICCIONARIO MÉDICO

Transcriptasa inversa

La transcriptasa inversa es la enzima que copia ARN en ADN, invirtiendo el sentido habitual de la transcripción y permitiendo a los retrovirus integrar su material genético en la célula que infectan.

Qué es la transcriptasa inversa

Su nombre bioquímico oficial, recogido por la Unión Internacional de Bioquímica y Biología Molecular bajo el número EC 2.7.7.49, es ADN polimerasa dirigida por ARN. «Transcriptasa inversa» describe el mismo hecho de forma más intuitiva: si la transcripción ordinaria copia ADN en ARN, esta enzima recorre el camino contrario. Durante décadas se dio por sentado que la información genética solo podía fluir en una dirección, del ADN al ARN y de este a la proteína; el llamado dogma central de la biología molecular. El hallazgo de esta enzima en 1970 obligó a matizar esa regla, no a derribarla: el flujo inverso existe, pero queda confinado a un grupo concreto de virus y a algunos elementos genéticos móviles.

El descubrimiento de 1970

Howard Temin, en el laboratorio McArdle de la Universidad de Wisconsin-Madison, llevaba desde 1961 defendiendo una hipótesis minoritaria: que ciertos virus de ARN, como el virus del sarcoma de Rous, debían generar una copia de ADN de su genoma para integrarse de forma estable en la célula que infectaban. Junto con su colaborador postdoctoral Satoshi Mizutani, aportó en 1970 la prueba experimental de que ese virus transportaba consigo una enzima capaz de sintetizar ADN a partir de ARN.

De forma independiente, David Baltimore, en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, llegó a la misma conclusión trabajando con un virus distinto. Ambos grupos publicaron sus resultados en el mismo número de la revista Nature, el 27 de junio de 1970. El hallazgo les valió, junto con Renato Dulbecco, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1975. Baltimore falleció en septiembre de 2025, cincuenta y cinco años después de aquella publicación conjunta.

Mecanismo: tres actividades en una sola proteína

La transcriptasa inversa de los retrovirus no es una enzima simple, sino que combina tres actividades catalíticas sucesivas sobre la misma molécula. Primero actúa como una ADN polimerasa dependiente de ARN, leyendo la cadena de ARN viral y sintetizando una hebra complementaria de ADN. A continuación, su dominio de ribonucleasa H degrada la hebra de ARN original una vez que ya ha cumplido su función de molde. Por último, la misma proteína actúa como ADN polimerasa dependiente de ADN, completando la segunda hebra y dejando una molécula de ADN bicatenario lista para insertarse en el genoma de la célula huésped.

A diferencia de las ADN polimerasas celulares, carece de un mecanismo eficaz de corrección de errores. Esa falta de fidelidad, indeseable en la replicación del propio genoma, resulta decisiva para la biología de virus como el de la inmunodeficiencia humana: genera constantemente variantes que escapan a la respuesta inmunitaria y, en ocasiones, a los fármacos antivirales dirigidos contra ella.

Más allá de los retrovirus

La actividad de transcriptasa inversa no es exclusiva de los retrovirus. Los retrotransposones, elementos genéticos móviles presentes en el genoma de la mayoría de los organismos eucariotas, codifican su propia versión de la enzima para copiarse e insertarse en nuevas posiciones del ADN. La telomerasa, la enzima que alarga los extremos de los cromosomas, pertenece también a esta familia funcional: usa un molde de ARN integrado en su propia estructura para sintetizar ADN telomérico, aunque su papel biológico nada tiene que ver con la infección viral.

En el laboratorio, la misma reacción se emplea de forma rutinaria para convertir ARN mensajero en ADN complementario, un paso previo indispensable para secuenciar, clonar o amplificar por PCR la información contenida en un transcrito.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama «inversa» esta enzima?

Porque invierte el sentido habitual de la transcripción: en lugar de copiar ADN en ARN, copia ARN en ADN. De ahí también su nombre bioquímico oficial, ADN polimerasa dirigida por ARN.

¿Quién descubrió la transcriptasa inversa?

Howard Temin y Satoshi Mizutani, en la Universidad de Wisconsin-Madison, y David Baltimore, en el MIT, de manera independiente. Publicaron sus hallazgos en el mismo número de Nature en junio de 1970 y compartieron el Nobel de 1975 con Renato Dulbecco.

¿Solo la tienen los virus del VIH?

No. La poseen todos los retrovirus, no solo el virus de la inmunodeficiencia humana, y también los retrotransposones del propio genoma humano. La telomerasa comparte el mismo principio de funcionamiento, aunque no es un virus ni un elemento móvil.

¿Se usa esta enzima fuera de la virología?

Sí, de forma constante. En biología molecular es la herramienta estándar para transformar ARN en ADN complementario, un paso previo a técnicas tan habituales como la PCR o la secuenciación de ARN mensajero.

Referencias

  1. Temin HM, Mizutani S. RNA-dependent DNA polymerase in virions of Rous sarcoma virus. Nature. 1970;226:1211-1213.
  2. Baltimore D. RNA-dependent DNA polymerase in virions of RNA tumour viruses. Nature. 1970;226:1209-1211.
  3. International Union of Biochemistry and Molecular Biology (IUBMB). EC 2.7.7.49, RNA-directed DNA polymerase.
  4. MIT News/The Tech. In Memoriam: David Baltimore, Nobel Laureate and founder of the Whitehead Institute.

Entradas relacionadas

  • Transcripción. Proceso de copia de ADN a ARN cuyo sentido invierte la transcriptasa inversa.
  • Transcriptasa. Término genérico bajo el que se clasifican tanto la ARN polimerasa como la transcriptasa inversa.
  • Retrovirus. Familia de virus de ARN que emplean esta enzima para integrarse en el genoma de la célula huésped.
  • Telomerasa. Enzima que comparte el mismo mecanismo de síntesis de ADN a partir de un molde de ARN, sin relación con la infección viral.
  • cDNA (ADN complementario). Molécula que se obtiene en el laboratorio mediante la acción de esta enzima sobre un ARN mensajero.
  • Virus. Agente infeccioso del que los retrovirus, portadores de la transcriptasa inversa, constituyen una familia.

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