DICCIONARIO MÉDICO
Tratamiento de sostén
El tratamiento de sostén reúne las medidas dirigidas a prevenir o controlar las complicaciones de una enfermedad y los efectos adversos de su tratamiento, sin actuar sobre la causa del problema. Puede aplicarse desde el momento del diagnóstico, junto a cualquier otro tratamiento, ya tenga este intención curativa o no. "Sostener" procede del latín sustinēre, formado sobre tenere ("tener, sujetar") con el prefijo sub-: sujetar por debajo, mantener algo firme para que no ceda. El tratamiento de sostén hace exactamente eso: no persigue curar la enfermedad de fondo, sino sujetar al organismo frente a lo que esa enfermedad, o su propio tratamiento, le va imponiendo por el camino. La Sociedad Española de Oncología Médica lo define, en el ámbito del cáncer, como el conjunto de estrategias encaminadas a prevenir o tratar las complicaciones de la enfermedad y los efectos adversos de la terapia antineoplásica: neutropenia febril, náuseas, mucositis, dolor o alteraciones nutricionales, entre otras. Nada de eso corrige el tumor. Todo eso hace posible que el paciente siga tolerando el tratamiento que sí lo hace. Conviene no confundirlo con el tratamiento paliativo, con el que comparte territorio pero no alcance. Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la atención paliativa es solo uno de los muchos ejemplos de cuidado de sostén, junto con el manejo del dolor, el soporte nutricional o el acompañamiento psicológico. El tratamiento de sostén puede empezar en el mismo momento del diagnóstico de una enfermedad perfectamente curable; el paliativo se reserva, en su sentido más propio, para enfermedades graves o que amenazan la vida, y suele implicar un equipo interdisciplinar centrado en el conjunto de la persona, no solo en un síntoma aislado. Fuera de la oncología, el mismo principio se aplica a un paciente con un fallo renal agudo que recibe líquidos y corrección de electrolitos mientras el riñón se recupera, o a alguien intervenido quirúrgicamente que necesita oxígeno y control del dolor mientras cicatriza. En ninguno de los dos casos hay una enfermedad grave o incurable de fondo. Sí hay, en cambio, un organismo que necesita ayuda temporal para sostenerse. El tratamiento causal actúa sobre el origen de la enfermedad; el de sostén, sobre sus consecuencias. Los dos suelen administrarse a la vez, y esa combinación es la norma, no la excepción, en buena parte de la práctica clínica moderna. Son conceptos emparentados, pero no equivalentes. El de sostén es el más amplio: engloba cualquier medida que prevenga o alivie complicaciones y efectos adversos, se busque o no la curación. El paliativo es una de sus expresiones, orientada específicamente a enfermedades graves o avanzadas y con un enfoque interdisciplinar más amplio, que incluye también el acompañamiento emocional y social. No. Es uno de los malentendidos más frecuentes sobre este término. Un paciente con una infección aguda que recibe fluidoterapia mientras los antibióticos hacen su efecto, o alguien en quimioterapia que toma antieméticos para tolerar mejor las sesiones, está recibiendo tratamiento de sostén sin que exista ningún pronóstico grave detrás. Es compatible con la curación; de hecho, en muchos casos, es lo que permite completarla. Depende de cada caso, y con frecuencia intervienen varios profesionales a la vez: el médico responsable del tratamiento principal, enfermería, nutrición, rehabilitación o psicología, según qué necesidad predomine en cada momento.Qué es el tratamiento de sostén
Un concepto más amplio de lo que parece
Frente al tratamiento causal
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo tratamiento de sostén que tratamiento paliativo?
¿Solo se aplica cuando ya no hay esperanza de curación?
¿Quién decide qué medidas de sostén necesita un paciente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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