DICCIONARIO MÉDICO
Uretrostomía
La uretrostomía es la unión quirúrgica de la uretra a la piel del periné para crear una salida artificial y permanente para la orina. Se emplea cuando la reconstrucción de la uretra no es posible o cuando el propio paciente prefiere esta solución a nuevas cirugías reparadoras. El sufijo -stomía viene del griego stoma, boca o abertura, y en cirugía nombra la creación de una comunicación artificial entre un órgano interno y el exterior. Aplicado a la uretra, el término designa de forma bastante literal en qué consiste el procedimiento: abrir la uretra al periné, la zona situada entre el ano y el escroto, y coser sus bordes a la piel para que quede como un estoma estable. Conviene precisar el alcance del término, porque a veces se usa de forma imprecisa: en la práctica urológica actual, uretrostomía designa casi siempre la variante perineal. No existe un procedimiento equivalente a nivel suprapúbico bajo ese mismo nombre; la derivación de la orina directamente desde la vejiga a través de la pared abdominal es una cirugía distinta, la cistostomía, que actúa sobre otro órgano y con otra técnica. Tiene dos usos bien diferenciados. El primero es transitorio: en las reconstrucciones uretrales que se hacen en dos tiempos, la uretrostomía sirve de paso intermedio mientras el tejido de la primera fase madura antes de cerrar el conducto definitivamente. El segundo es definitivo, y se plantea en estenosis muy extensas o repetidamente recidivadas tras varias uretroplastias, cuando seguir intentando reconstruir el conducto tiene ya poco recorrido. La decisión no siempre depende solo de la anatomía. Hay pacientes que, tras varias cirugías fallidas, optan voluntariamente por la uretrostomía perineal definitiva en lugar de someterse a un nuevo intento de reconstrucción, y renuncian incluso a un cierre posterior que la anatomía sí permitiría. No debe confundirse con la cistostomía, que aboca directamente la vejiga a la piel del abdomen sin pasar por la uretra, ni con la ureterostomía, que deriva la orina a nivel del uréter, mucho más arriba en el trayecto urinario. Tampoco equivale a la uretroplastia: esta última repara el conducto para que la orina siga su camino habitual, mientras que la uretrostomía renuncia a esa vía y abre una nueva. No. En muchos casos forma parte de una reconstrucción en dos tiempos y se cierra en una segunda intervención, una vez que el tejido injertado ha cicatrizado. Solo se plantea como solución permanente en estenosis muy complejas o tras el fracaso repetido de otras técnicas. El postoperatorio inmediato conlleva molestias propias de cualquier cirugía perineal, pero una vez cicatrizado el estoma no debería doler. Sí exige un cambio de hábitos en la forma de orinar, ya que el chorro sale por el periné y no por el extremo del pene. No. La cistostomía deriva la orina desde la vejiga a través de la pared abdominal; la uretrostomía lo hace desde la uretra, a través del periné. Son procedimientos vecinos en su finalidad pero distintos en el órgano sobre el que actúan. A veces sí, mediante una nueva uretroplastia si la anatomía del paciente lo permite. En la práctica, un número apreciable de pacientes con uretrostomía perineal definitiva rechaza esa reversión incluso cuando es técnicamente viable, sencillamente porque ya se han adaptado a la nueva vía.Qué es la uretrostomía
Cuándo se realiza
Diferencias con otras derivaciones urinarias
Preguntas frecuentes
¿La uretrostomía es siempre definitiva?
¿Duele tener una uretrostomía?
¿Es lo mismo que una cistostomía?
¿Puede revertirse más adelante?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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