DICCIONARIO MÉDICO
Videofluoroscopia
La videofluoroscopia es una prueba radiológica dinámica que registra en vídeo, mediante rayos X en tiempo real, el paso de un bolo con contraste de bario a través de la boca, la faringe y el tramo superior del esófago. Se emplea sobre todo para estudiar la deglución en pacientes con sospecha de disfagia, y permite observar cada fase del proceso mientras ocurre. El nombre se construye sobre una base ya conocida. «Fluoroscopia» combina el latín fluor (flujo, y por extensión fluorescencia) con el griego skopéo (σκοπέω, observar); la entrada dedicada al fluoroscopio desarrolla esa etimología completa, con la anécdota del primer aparato comercial que Edison presentó en 1896. La videofluoroscopia añade a esa raíz el prefijo «vídeo-», del latín videre, ver, para nombrar la incorporación de la grabación en vídeo y de un protocolo específico centrado en la deglución. El paciente traga, sentado o en posición erguida, distintas cantidades y consistencias de un contraste a base de sulfato de bario: líquido fino, néctar y una textura similar al pudin, y en ocasiones un alimento sólido impregnado en bario. Mientras traga, el equipo registra la secuencia en proyección lateral, la que mejor muestra el paso del bolo por la faringe y el cierre de la vía aérea, y en proyección anteroposterior, útil para valorar la simetría del tránsito. El examen lo realizan conjuntamente un radiólogo y un logopeda especializado en trastornos de la deglución, cada uno aportando su lectura de la imagen. La técnica nació como una variante de los estudios baritados del esófago, pensados en principio para explorar su anatomía y su motilidad. Fue la logopeda Jerilyn A. Logemann, de la Universidad Northwestern, quien la adaptó en 1983 para observar de forma sistemática las fases oral y faríngea de la deglución, lo que en inglés se conoce como modified barium swallow. En español convive con varios nombres para lo mismo: trago de bario modificado, estudio videofluoroscópico de la deglución y, en el vocabulario hospitalario, cinedeglución. Conviene no confundir la videofluoroscopia con el esofagograma. Comparten el bario y la fluoroscopia como herramientas, pero el esofagograma estudia la anatomía y la motilidad del esófago, mientras que la videofluoroscopia se centra en la fase oral y faríngea de la deglución, y solo de forma secundaria en el tramo esofágico superior. Cuando se sospecha además una causa esofágica distal, suele solicitarse un estudio baritado convencional complementario. La alternativa endoscópica es la videoendoscopia de la deglución: un logopeda o un otorrinolaringólogo introduce un fibroscopio flexible por la nariz para observar la faringe directamente, sin radiación. Tiene, sin embargo, un instante ciego durante la propia deglución que la videofluoroscopia sí capta, así que en la práctica ambas técnicas suelen considerarse complementarias más que excluyentes. No. Comparten el bario y la fluoroscopia como herramientas, pero el esofagograma estudia el esófago y la videofluoroscopia se centra en la boca y la faringe durante el acto de tragar. La llevan a cabo conjuntamente un radiólogo, que opera el equipo y valora la imagen desde el punto de vista anatómico, y un logopeda especializado en disfagia, que dirige la secuencia de consistencias y observa la función deglutoria. Desde 1983, cuando la logopeda Jerilyn A. Logemann, de la Universidad Northwestern, adaptó el estudio baritado del esófago para observar sistemáticamente las fases oral y faríngea de la deglución. La videofluoroscopia usa rayos X y muestra el tránsito completo del bolo, incluido el instante exacto de la deglución. La videoendoscopia introduce un fibroscopio flexible por la nariz, no expone al paciente a radiación y permite explorar la mucosa faríngea con detalle, pero pierde la imagen durante la fracción de segundo en que la faringe se contrae para tragar, un momento que la videofluoroscopia sí capta. Muchos equipos utilizan ambas técnicas como complementarias en lugar de elegir entre una y otra. La dosis es baja. Al tratarse de una exploración breve y dirigida a una región concreta, la radiación recibida es comparable a la de otras pruebas radiológicas habituales de corta duración.Qué es la videofluoroscopia
Cómo se realiza la prueba
Origen: del estudio del esófago a la evaluación de la deglución
Diferenciación con otras pruebas
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que un esofagograma?
¿Quién realiza la prueba?
¿Desde cuándo se usa para estudiar la deglución?
¿Qué diferencia hay con la videoendoscopia de la deglución (FEES)?
¿Implica mucha radiación?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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