DICCIONARIO MÉDICO
Visión acromática
La visión acromática es la modalidad de percepción visual limitada a variaciones de luminancia (blanco, negro y la gama de grises), sin discriminación de color. Se produce siempre que la señal visual procede de un único tipo de fotorreceptor, y aparece de forma fisiológica y pasajera en la visión nocturna y en la periferia extrema de la retina, además de manifestarse de forma permanente en la acromatopsia. El adjetivo "acromático" procede del griego a- (privativo, "sin") y khrōma ("color"), con el sufijo -tico, que indica relación o pertenencia. Comparte raíz con "acromatismo" (una propiedad óptica de las lentes) y con "acromatopsia" (el trastorno retiniano que impide percibir el color), pero ninguno de los tres términos es intercambiable. El sufijo y la categoría gramatical marcan la diferencia: "acromático" describe una cualidad de la percepción, mientras que "acromatopsia" nombra una enfermedad, con el sufijo médico -opsia ("visión, estado visual"). No es, por tanto, sinónimo de ceguera al color en sentido clínico. Cualquier persona con visión normal experimenta visión acromática en determinadas circunstancias, sin que eso implique ninguna alteración retiniana. La retina humana contiene dos grandes familias de fotorreceptores: los bastones, con un único fotopigmento (la rodopsina), y los conos, que se dividen en tres tipos según el pigmento que contienen y la longitud de onda a la que responden mejor. Un fotorreceptor aislado, sea bastón o cono, no puede informar sobre el color de la luz que lo activa. Solo registra cuánta energía ha absorbido, no de qué longitud de onda procedía. Una luz tenue de un color y una luz más intensa de otro pueden producir exactamente la misma respuesta. La percepción cromática exige comparar, célula a célula, la respuesta de varios tipos de fotorreceptor con sensibilidades espectrales distintas. Con un solo tipo disponible, esa comparación es imposible. El resultado es una señal puramente acromática, sea cual sea la longitud de onda de la luz incidente. En condiciones de muy baja iluminación, los conos dejan de responder y la visión depende en exclusiva de los bastones. Al disponer estos de un único fotopigmento, la visión escotópica resultante carece por completo de color, aunque conserve buena sensibilidad al contraste. Algo parecido ocurre en la periferia extrema de la retina, donde la densidad de conos cae de forma marcada. Un objeto de color situado en el límite del campo visual puede percibirse primero como una simple mancha, antes de que el ojo, al desplazarse hacia él, permita identificar de qué color se trata. Cuando esa ausencia de color no depende de la luz disponible ni de la zona de la retina implicada, sino de un fallo permanente de los tres tipos de conos en toda la retina, se habla ya de una entidad clínica distinta: la acromatopsia, un trastorno hereditario poco frecuente que mantiene la visión en tonos de gris incluso con luz diurna abundante. La confusión con la acromatopsia es frecuente, y no solo por el parecido de las palabras. La visión acromática es un fenómeno que cualquier persona experimenta en algún momento. La acromatopsia es una enfermedad genética que la mantiene de forma permanente y en cualquier condición de luz. El acromatismo, por su parte, no tiene nada que ver con la retina: describe la capacidad de una lente o de un sistema óptico para no descomponer la luz blanca en los colores del espectro. Sí. Basta con que la luz ambiental descienda lo suficiente para que los conos dejen de responder. En ese momento, cualquier ojo sano pasa a depender solo de los bastones y pierde la percepción del color. Porque la visión nocturna recae por completo en los bastones, y estos contienen un único fotopigmento. Sin al menos dos tipos de fotorreceptor con sensibilidades distintas, el sistema visual no tiene forma de calcular el color de lo que ve. Al menos dos. El ojo humano dispone de tres, alojados en los tres tipos de conos, cada uno con una sensibilidad espectral distinta. Un daño que reduzca ese número a uno solo produce, precisamente, acromatopsia. No. El daltonismo es una deficiencia parcial, casi siempre para los colores rojo y verde, en la que dos de los tres tipos de conos funcionan de forma anómala pero la persona sigue percibiendo algunos colores. La visión acromática implica la ausencia completa de color, no una discriminación reducida.Qué es la visión acromática
Por qué un solo fotorreceptor no distingue colores
Cuándo se produce la visión acromática
Diferenciación con términos afines
Preguntas frecuentes
¿Todo el mundo experimenta visión acromática alguna vez?
¿Por qué de noche todo se ve en tonos de gris?
¿Cuántos tipos de fotopigmento hacen falta para ver en color?
¿Es lo mismo visión acromática que daltonismo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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