DICCIONARIO MÉDICO

Quiste de la bolsa de Rathke

El quiste de la bolsa de Rathke es una lesión benigna que se origina en restos embrionarios de la bolsa de Rathke, en la región selar de la hipófisis. Su hallazgo suele ser incidental, en autopsias o en pruebas de imagen solicitadas por otro motivo.

Qué es el quiste de la bolsa de Rathke

Un remanente epitelial mal reabsorbido durante el desarrollo de la hipófisis puede originar esta lesión. Su pared está tapizada por un epitelio simple o pseudoestratificado, cilíndrico o cúbico, con células caliciformes dispersas; el contenido interior varía de seroso a mucoide según la actividad secretora de esas células. El tamaño suele oscilar entre unos pocos milímetros y uno o dos centímetros, aunque se han descrito quistes mayores.

Debe su nombre a Martin Heinrich Rathke (1793 a 1860), embriólogo y anatomista alemán, catedrático de zoología y anatomía en Königsberg. En 1838 publicó "Über die Entstehung der Glandula pituitaria", el trabajo en el que describió la invaginación ectodérmica que hoy lleva su apellido.

Origen embrionario y mecanismo de formación

Entre la tercera y la cuarta semana de gestación, el techo del estomodeo (la cavidad oral primitiva del embrión) se invagina hacia el encéfalo en desarrollo y forma un esbozo hueco: la bolsa de Rathke. Ese esbozo avanza en dirección dorsal, atraviesa el mesénquima que dará lugar al esfenoides y entra en contacto con el esbozo neurohipofisario. De su pared anterior surgirá la adenohipófisis.

Hacia la undécima semana, el conducto que comunica la bolsa con la cavidad oral se oblitera. Cuando esa obliteración es incompleta, queda un resto de luz entre el lóbulo anterior y el intermedio de la hipófisis. Si el epitelio que tapiza ese resto sigue secretando líquido, la cavidad se expande poco a poco y termina configurando el quiste. El proceso puede tardar décadas en hacerse evidente, lo que explica por qué la mayoría de los casos se diagnostican en la vida adulta pese a tener un origen congénito.

Frecuencia y localización

El quiste de la bolsa de Rathke es un hallazgo relativamente común. Series de autopsias lo han detectado en un 13 a un 33 % de las hipófisis examinadas, casi siempre sin ninguna repercusión funcional. Puede aparecer a cualquier edad, aunque la mayoría de los casos se diagnostican en adultos, con una edad media próxima a los 38 años; algunas series quirúrgicas describen un predominio femenino de hasta 3 a 1.

Con más frecuencia, la localización es mixta, intraselar y supraselar a la vez; en torno a un tercio de los quistes se extienden hacia la región supraselar. Los quistes exclusivamente supraselares son raros.

Diferenciación con otras lesiones selares

Comparte origen embrionario con el craneofaringioma, un tumor epitelial que surge de los mismos restos a lo largo del conducto craneofaríngeo, pero el comportamiento de ambos difiere por completo. Uno crece de forma localmente agresiva e invade estructuras vecinas. El otro carece de ese potencial infiltrante y se limita a acumular secreción de forma pasiva.

En las pruebas de imagen, la calcificación es uno de los datos que más ayuda a distinguirlos: aparece hasta en el 80 % de los craneofaringiomas y es rara en el quiste de la bolsa de Rathke. Otras entidades que entran en el diagnóstico diferencial son el adenoma hipofisario con degeneración quística y, con menor frecuencia, el quiste aracnoideo de localización selar.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el nombre de este quiste?

Del anatomista alemán Martin Heinrich Rathke, que en 1838 describió la estructura embrionaria de la que deriva. No fue, sin embargo, quien identificó el quiste como entidad clínica: esa caracterización llegó casi un siglo después, en 1934, de la mano de Frazier y Alpers.

¿Es lo mismo que el quiste de la hendidura de Rathke?

Sí. Quiste de la bolsa de Rathke y quiste de la hendidura de Rathke designan la misma lesión y se emplean de forma intercambiable en la literatura médica.

¿Puede convertirse en un tumor maligno?

No. Es una lesión benigna sin potencial de malignización conocido.

¿En qué se diferencia exactamente del craneofaringioma, si ambos proceden de la misma estructura?

La diferencia no está tanto en el origen como en el comportamiento biológico. El craneofaringioma conserva capacidad proliferativa y tiende a invadir el hipotálamo, el quiasma óptico o el tercer ventrículo; el quiste de Rathke, en cambio, es una cavidad revestida de epitelio que solo crece por acumulación pasiva de secreción, sin invadir nada a su paso.

¿Por qué se detecta tantas veces de forma casual?

Porque la mayoría permanece pequeño durante toda la vida y no interfiere con el funcionamiento de las estructuras vecinas. Convive, en la práctica, con una hipófisis que sigue trabajando con normalidad.

Referencias

  1. Real Academia Nacional de Medicina de España. Rathke. Diccionario de términos médicos. Ver fuente
  2. Pinto Rafael JI, Vázquez-Barquero A, Sanz F, Izquierdo JM. Quiste sintomático de la bolsa de Rathke: presentación de un caso y revisión de la literatura. Neurocirugía (Sociedad Española de Neurocirugía). 1998. Ver fuente
  3. Rojas García W, Herrera Acero S, González Macias NA. Quiste de la bolsa de Rathke. Revista Repertorio de Medicina y Cirugía. 2020. Ver fuente
  4. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Guía práctica del manejo y tratamiento de los craneofaringiomas y otras lesiones paraselares. Endocrinología y Nutrición. 2015. Ver fuente

Entradas relacionadas

  • Hipófisis. Glándula endocrina situada en la base del cerebro, en cuya región se forma este quiste.
  • Adenohipófisis. Lóbulo anterior de la hipófisis que se origina precisamente a partir de la bolsa de Rathke.
  • Silla turca. Depresión ósea del esfenoides que aloja la hipófisis y da nombre a la región selar.
  • Craneofaringioma. Tumor epitelial que comparte origen embrionario con este quiste, pero de comportamiento localmente agresivo.
  • Tallo hipofisario. Estructura que conecta la hipófisis con el hipotálamo, próxima a la región donde asienta el quiste.

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