DICCIONARIO MÉDICO

Retinopatía diabética preproliferante

La retinopatía diabética preproliferante es la fase intermedia y de mayor riesgo de la retinopatía diabética no proliferativa, caracterizada por signos extensos de isquemia (venas arrosariadas, anomalías microvasculares intrarretinianas y hemorragias en los cuatro cuadrantes) que preceden a la aparición de vasos nuevos. Es la antesala inmediata de la fase proliferante.

Qué es la retinopatía diabética preproliferante

El nombre es una construcción directa: el prefijo latino pre-, "antes", añadido a "proliferante", designa la fase que antecede a la proliferación vascular sin haber llegado todavía a ella. No es, por tanto, un término tan antiguo como "simple" o "de fondo": aparece más tarde, cuando la oftalmología clínica necesitó distinguir, dentro de la vieja retinopatía no proliferativa, un subgrupo de pacientes con un riesgo mucho más alto de progresar a la enfermedad proliferante.

Ya en 1953 el oftalmólogo británico G. I. Scott había propuesto una clasificación clínica de seis estadios en la que los tres primeros describían, sin llamarlas todavía así, las lesiones que hoy se agrupan bajo "preproliferativas". El nombre se consolidó después en los programas de cribado del Reino Unido, que durante años clasificaron la enfermedad en categorías sucesivas: sin retinopatía, de fondo o no proliferativa, preproliferativa y proliferativa, a las que se añadía por separado la maculopatía con riesgo para la visión.

Hallazgos que la definen

El límite con la fase de fondo o simple lo marca la extensión de la isquemia. La escala internacional de gravedad clínica describe la forma grave o muy grave de la retinopatía no proliferativa, el equivalente moderno de la preproliferativa, por la combinación conocida como regla del 4-2-1: hemorragias intrarretinianas extensas en los cuatro cuadrantes, arrosariamiento venoso (la dilatación irregular y segmentada de las vénulas, con aspecto de cuentas ensartadas) en dos o más cuadrantes, y anomalías microvasculares intrarretinianas notables en al menos uno. Ninguno de estos signos implica todavía vasos nuevos: son la huella de un territorio retiniano que ha dejado de recibir oxígeno suficiente y que, por eso, se prepara para liberar los factores que estimulan la angiogénesis.

Riesgo de progresión

El interés clínico del término procede de su valor pronóstico. En una cohorte de cribado poblacional del Reino Unido con más de veinte mil personas con diabetes tipo 2 seguidas durante diecisiete años, el 2,9 % presentaba retinopatía preproliferativa en su primera exploración, frente al 18 % con la forma no proliferativa más leve. Otros trabajos británicos han encontrado que, en personas con retinopatía preproliferativa ya establecida, la incidencia acumulada de maculopatía o de retinopatía con riesgo para la visión alcanza el 70 % a los seis años. Algunos estudios sitúan en el 6,6 % la progresión a la fase proliferante a los diez años desde el diagnóstico de retinopatía no proliferativa.

Diferenciación

Frente a la retinopatía diabética simple y a la de fondo, que no presentan isquemia relevante, la preproliferativa señala el punto en que el riesgo de progresión deja de ser bajo. Frente a la retinopatía diabética proliferante, la línea la marca un solo hallazgo: la presencia o ausencia de vasos de neoformación. Mientras estos no aparezcan, por extensa que sea la isquemia, la enfermedad sigue clasificándose como no proliferativa.

Preguntas frecuentes

¿Siempre progresa a la fase proliferante?

No siempre, aunque el riesgo es considerablemente mayor que en las fases previas. Buena parte de los pacientes permanece años en este estadio sin desarrollar neovascularización.

¿Qué es el "arrosariamiento venoso"?

Una alternancia de dilataciones y estrechamientos en el trayecto de las vénulas retinianas, con aspecto de cuentas ensartadas. Es uno de los tres signos que definen la fase preproliferativa, junto a las hemorragias extensas y las anomalías microvasculares intrarretinianas.

¿Desde cuándo se distingue como categoría propia?

Los antecedentes se remontan a la clasificación de seis estadios que el oftalmólogo G. I. Scott publicó en 1953, aunque el nombre se popularizó más tarde, con los programas de cribado británicos de finales del siglo XX.

¿Es lo mismo que la retinopatía no proliferativa grave?

Prácticamente sí. "Preproliferativa" es el nombre clásico; "grave" y "muy grave" son los grados equivalentes en la escala numérica que emplean hoy los estudios clínicos.

Referencias

  1. Classification of diabetic retinopathy: Past, present and future. Frontiers in Endocrinology, 2022. Disponible en: frontiersin.org.
  2. GPnotebook. Retinopatía diabética no proliferativa. Disponible en: gpnotebook.com.
  3. Incidence and Progression of Diabetic Retinopathy During 17 Years of a Population-Based Screening Program in England. Disponible en: pmc.ncbi.nlm.nih.gov.
  4. García-Mayor RV. Algoritmo diagnóstico y terapéutico de la retinopatía diabética. Endocrinología y Nutrición, 2006. Disponible en: elsevier.es.

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